211 – Sin delicadeza

John Le Carré

David Cornwell es más conocido por su seudónimo, John Le Carré, y por ser el rey de la novela de espionaje. Digamos, la tabla rasa con la que se mide todo lo que se escribió antes y después en el género. Para muchos, su reinado terminó con la caída del muro de Berlín, como si el fin de la utopía en papel que era la cortina de hierro deviniera en el derrumbe de su particular monarquía literaria.

Para esos lectores existe el Le Carré AGF y el DGF. Con la guerra fría como el centro de sus novelas más famosas y representativas (El espía que vino del frío, El topo, El espía perfecto, El honorable colegial), y su faceta posterior sufre la misma suerte que el cine de Hollywood cada vez que necesita identificar un nuevo conflicto, un nuevo enemigo para la paz y la democracia.

Sin embargo, Le Carré no dejó de escribir con el glasnost, ni mucho menos. Tampoco dejó su prosa y sus temas en la congeladora de la nostalgia o la novela histórica. Quizá porque su interés, además del literario, siempre ha estado en la realización de un balance directo de la situación geopolítica, en la mirada ácida, y a últimas fechas reprobatoria, sobre el Foreign Office y sus enemigos, los reales, los creados y los imaginarios.

Una verdad delicadaSus novelas desde 1990 han abordado toda una suerte de conflictos políticos, arenas poscoloniales, la mafia rusa y el terrorismo. Vienen a la mente la estupenda The night manager (El gerente nocturno) de 1993 sobre el tráfico de armas, o  El sastre de Panamá 1996 homenaje a Nuestro hombre en la Habana de Graham Greene, sobre la tenue línea entre los intereses políticos transoceánicos y la ficción.

De la parodia a la denuncia directa, como los juegos económicos de compañías farmacéuticas en África (El jardinero fiel, 2001), las novelas de Le Carré son más que tópicos de prensa política internacional, gracias a una voz narrativa y un dominio del estilo y las voces literarias que lo ponen, no como uno de los grandes del género, sino como uno del puñado de mejores escritores británicos del siglo veinte y el que corre.

Su más reciente libro es A delicate truth (Una verdad delicada, Plaza Janés, 2013), una novela que muchos han calificado como una especie de vuelta hacia la forma, aunque si hay algo que se puede asegurar sobre Le Carré es que la forma nunca ha sido uno de sus problemas.

Una de las razones por las que esta entrega ha llamado tanto la atención, es por la propia afirmación del autor que declaró que es su trabajo más británico y más autobiográfico.

La novela inicia con un operativo en Gibraltar, una operación ultrasecreta para detener a un buscado terrorista internacional. Sin embargo, algo huele mal. Primero, que el encargado de supervisarla es elegido entre la burocracia del Foreign Office por su mediocridad. Segundo, porque toda la operación parece estar en manos de una compañía estadounidense que presta servicios de seguridad y mercenarios bajo demanda. Tercero, porque todo parece más un juego de poder entre un funcionario entusiasta y una serie de sujetos con ganas de facturar y pocos escrúpulos. Cuarto, porque nadie sabe qué sucedió esa noche.

Le Carre (1964)En el primer Le Carré, el espionaje se desmitificaba. Alejándose de las explosiones, glamour y testosterona de Ian Fleming. Había una batalla ideológica detrás, pero antes había que librar una de orden burocrático. Donde en cada engranaje, en cada ser humano participante, había un punto flaco, una posibilidad de error, debilidad, traición o altruismo. Una visión al mismo tiempo desencantada y humorística, flemática y terrenal de los seres humanos y sus limitadas ambiciones.

En sus trabajos más recientes, sin embargo, se percibe algo cercano a la franca indignación, al rechazo de ciertas prácticas geopolíticas inmorales, la corrupción entre ellas. En La verdad delicada, toca a Tony Bell, secretario del ministro que organiza la misión, funcionario prometedor en su momento de la estructura de inteligencia, decidir si plantarle cara a una maquinaria que parece más efectiva encubriendo sucesos vergonzosos que otra cosa.

John Le Carre by James FergusonPor otro lado está Paul, quien desde el retiro recuerda aquella operación en Gibraltar como un punto alto de su carrera, aunque sea incapaz de compartirlo con nadie y violar el secreto profesional. Lo que no evita que se pregunte qué fue lo que realmente sucedió esa noche.

No hay complacencias en la mirada de Le Carré, no hay romanticismo o ni una apología del idealismo moral individual contra un mundo opaco y nocivo. Lo que hay es una visión descarnada del poder, del poder político y económico, y su estructura construida de pequeñas ambiciones y miserias. Conspiraciones que permean fronteras y se suman en todo tipo de complicidades detrás de las cuales fluye el solvente universal: el dinero.

La verdad delicada es una lectura apasionante e inteligente, con la prosa precisa, hilarante y dura, de un autor imprescindible, que podrá tener 82 años y haber dejado la guerra fría atrás, pero aún tiene mucho qué decir sobre los avatares del mundo contemporáneo.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 23 de abril del 2014

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210 – Perder el tiempo

Unstoppable

Uno de tantos signos de nuestro tiempo puede ser la imperiosa necesidad de sacar provecho a cada minuto del día. En la era de los teléfonos inteligentes, la vida en 140 caracteres, y la alternativa para compartir cada hito vital de nuestra cotidianidad con su correspondiente retroalimentación virtual, no puede haber algo peor visto que perder el tiempo.

Pantallitas personales

No hablo de las largas horas frente a nuestras pantallitas personales, del paseo por el desfile digerido de las distintas líneas temporales sociales, con sus correspondientes noticias y las actividades relevantes de nuestros amigos devenidos en contactos.

Queda excluido el deporte del zapping satelital, las selfies para documentar los sucesos, las reuniones familiares y de amigos donde teléfonos y tabletas pasan de mano en mano para que la foto del niño y el video simpatiquísimo sean el alma de la fiesta, si no funciona el chiste ese que nos contaron vía Whatsapp.
Una buena siestaTampoco me refiero a esos modos más tradicionales, considerados antaño como viles concesiones al ocio que parió todos los vicios: la lectura primero y después la evolución del consumo mediático, desde la radionovela hasta las series de HBO.

No son los minutos en la caminadora para cumplir las metas de cardio dictadas por el brazalete más reciente. Las vueltas a la alberca o las plácidas caminatas o vigorosos trotes por parques o calles sin banquetas. Los minutos meditando, haciendo yoga, contemplando el atardecer.

Del seize the day convertido en el nuevo paradigma de la efectividad laboral y económica a las recomendaciones de Carl Honoré para tomarse la vida con calma, el tiempo que se nos va de las manos es una preocupación constante.

Spiral of time

Poco importa si pasamos años de infancia donde el tiempo es dúctil y los días se extienden sin bordes sólidos. Es inevitable que nuestra percepción del tiempo vaya cambiando con la edad, hasta ese punto en que afirmaremos sin duda alguna, que las cosas se han acelerado, que no es cuestión de percepción sino una inevitable consecuencia de los daños que el ser humano va causando al medio ambiente, al universo, a la frecuencia vibratoria universal. El tiempo vuela ahora, y no piensa frenar ni por consideración con los que todavía son capaces de sentarse a ver una película en la oscuridad de un cine sin consultar ochenta veces la pantalla del teléfono.

No me queda claro si esa idea de la vida que se va, que se escurre bajo nuestros pies con la siniestra inevitabilidad del reloj de arena, es igual a aquella que nos sacude el cuerpo como viento helado cuando nos damos cuenta lo que quedó atrás, las oportunidades perdidas, la vida desperdiciada, el potencial fundido de la memoria y el olvido.

lost-timeUna de las paradojas del tiempo radica en su crueldad elusiva. Entre más buscamos asirlo más se va.

Queremos aprovechar cada instante para hacer una, dos, tres o más cosas a la vez, una mirada a la pantalla, otra al libro, otra lo que comemos, un segundo para oír lo que dice el comensal, otro para pensar en lo que tengo que entregar más tarde, uno más para ese pago de mañana, para anudar un cordón virtual en el dedo para que no se nos olvide esa llamada, el aniversario, la promesa que hicimos. Y si queda un respiro, miramos al cielo y ya es de noche otra vez, y ya es viernes otra vez, y ya es fin de mes, y feliz cumpleaños, feliz año nuevo, qué rápido pasa todo.

timeHonoré, en sus libros dedicados al tema, proponía tomarse las cosas con calma, bajar la velocidad, respirar un poco. Preferiría proponer una variante, abrazar el tiempo perdido, el concentrarnos en esos minutos después de despertar, cuando el techo de la recámara es el mar ondulante que ve Jep en La gran belleza de Sorrentino. Perdernos por la calle y en las páginas de un libro, en la charla que devora la tarde y el recuerdo fijo de una fotografía o un lienzo, jugar más o dormir a la mitad del día.

Perder el tiempo, pero no dejar que se nos vaya entre los dedos mientras intentamos asirlo con desesperación, mirando la vida escapar de nuestro arrebato por vivirla. Perderlo con intención y alevosía, practicando todas esas cosas que se fueron anotando en la columna de lo prescindible y lo menos urgente.

Valgan estos días de asueto para alejarnos del frenesí cotidiano, y con toda conciencia dedicar cada día unas horas para perderlas bien y en serio, con el abandono de quien no debe ni teme, dedicarnos a una de esas actividades que solemos dejar, y así lo decimos, para cuando haya tiempo, y hacerlo sin culpa, por lo menos por un rato.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 16 de abril del 2014

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209 – La amistad peligrosa

Clark Rockefeller

La historia de Christian Gerhartsreiter (alias Clark Rockefeller) es conocida desde hace algunos años. Alemán, nacido en 1961, en su adolescencia conoce a una pareja de turistas estadounidenses, de cuyos nombres se vale para conseguir permiso para migrar a los EU. Una vez ahí, se queda en casa de una familia pretendiendo ser estudiante de intercambio. Cansada de su extraña personalidad y arrogancia, la familia lo echa. Christian se convierte en Chris Gerhart. Viaja a Milwaukee y se inscribe en una universidad, y consigue que una chica se case con él para obtener un greencard y la ciudadanía estadounidense. A ella le asegura que será enviado por el ejército a combatir en el frente de la guerra fría en Rusia.

Cuestion de identidadAl día siguiente de la boda, Chris la abandona y viaja a California donde se convierte en Christopher Chichester, heredero de una familia de la realeza británica que importa y vende té. Vive en un bungalow en el fondo del jardín de la familia Sohus. El hijo de la casa, Jonathan y su esposa Linda desaparecen, Christopher afirma que se fueron a Europa. La familia recibe postales de Jonathan y Linda desde Francia, mientras Christopher es detenido por un policía en Connecticut, del otro lado del país. Conduce la camioneta de Linda. Antes de poder interrogarlo deja el estado y llega a Nueva York, donde se convierte en Clark Rockefeller, sobrino huraño de la legendaria familia.

Clark y Snooks

Clark se casa con Sandra Boss, una exitosa mujer de negocios. Una boda extraña en la tradición cuáquera, sociedad religiosa a la que Clark afirma pertenecer. El Rockefeller dice tener una empresa de investigación aeronáutica en Canadá, y trabajar como asesor para negociar la deuda de países del tercer mundo ante Wall Street. Mientras, lleva una vida reclusiva, con una importante colección de arte moderno, y mantenido por su esposa. Con ella tiene una hija: Reigh Storrow Mills Rockefeller a la que llama de cariño Snooks.

Por esas fechas, Clark conoce al escritor Walter Kirn con el que forja una amistad singular. Un par de años después, Boss se harta de Clark. Lo manda investigar y cuando descubre que ni es Rockefeller ni es posible saber quién diablos es, se divorcia de él y le quita la custodia de Snooks. Clark, sin embargo, recibe una buena suma de dinero y sigue siendo miembro de una docena de clubes de la alta sociedad.

Poco después, durante una visita supervisada por una trabajadora social, Clark secuestra a su hija y desaparece. La cacería está en las primeras planas de los medios. Una semana después, Clark es arrestado en Baltimore donde había comprado nueve años atrás un departamento como Charles “Chip” Smith.

En el juicio

Su familia en Alemania lo reconoce como Gerhartsreiter, mientras el FBI se las ve negras para identificar sus identidades y una red de mentiras y estafas casi imposibles de desenmarañar (o probar). Es acusado de una serie de delitos que incluyen secuestro parental y dar una falsa identidad a la policía. El juicio es un delirio de declaraciones insólitas y verdades a medias. Al final, el jurado lo encuentra culpable del secuestro, pero inocente de haber dado una identidad falsa. Es sentenciado a cuatro años de prisión.

Walter KirnSi desde 1994 se habían encontrado restos humanos en el jardín de la familia Sohus, es hasta 2009 en que se vincula esa evidencia con Clark y hasta 2011 en que es citado a comparecer y acusado del asesinato de Jonathan y Linda Sohus. El juicio toma buena parte del 2013 y concluye con una condena por el crimen y una sentencia de por vida en prisión.

La historia de este auténtico Tom Ripley fue relatada en el libro The Man in the Rockefeller Suit de Mark Seal (2011) y hasta una película de televisión mereció: ¿Quién es Clark Rockefeller?, hecha para Lifetime con Eric McCormack como el elusivo Clark. Se ha hablado de una futura película basada en el libro de Seal, dirigida por Walter Salles.

Blood will out

El personaje también inspiró la novela Schroder de Amity Gaige, y más recientemente el espléndido libro Blood will Out: The story of a Murder, a Mystery and a Masquerade (La sangre saldrá a la luz: La historia de un asesinato, un misterio y una mascarada) de Walter Kirn, publicado en marzo de este año por Liverlight.

Etiquetado como el nuevo A Sangre Fría, y aplaudido por críticos y escritores como James Ellroy, el libro de Kirn es al mismo tiempo más  y menos que el gran clásico de Truman Capote. Para empezar, Kirn no intenta contar la historia de Gerhartsreiter y todas sus identidades, ni reconstruir sus estafas o trayectoria, para eso ya existe el libro de Seal. Lo que hace es contar la historia de su amistad con Clark Rockefeller: desde el viaje que Kirn realiza para llevarle una perra lisiada que Clark adoptó después de largas gestiones con un refugio de animales, hasta una crónica del reciente juicio en California.

Más interesante aún, Kirn traza paralelismos entre las diversas identidades de Clark y obras literarias y cinematográficas como Crimen y castigo, El talentoso Sr. Ripley, La soga de Hitchcock y los estudiantes asesinos que la inspiraron. Durante el libro Kirn recupera su propia vida, sus problemas sentimentales, creativos y adicciones, entreverados con las veces en que fue topándose con Clark y cómo fue envuelto en sus mentiras.

Más que una crónica de nota roja, Kirn consigue acercarse, hasta donde resulta posible, a una de las personalidades antisociales más extrañas y fascinantes de los años recientes. Un estafador, manipulador y mentiroso que fue capaz de salirse con la suya por tres décadas.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 9 de abril del 2014

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208 – Más tontos como estos

Big Tablet

Ha llegado la fecha en que buena parte del mundo celebra eso que se conoce como el día de los tontos de abril. Celebración contrapuesta a nuestros “santos inocentes”. Recordaba hace un año, que estos surgían de las matanzas de Herodes. El momento aciago en la Biblia convertido en una celebración donde vale quedarse con dinero prestado y jugar bromas al vecino o los lectores del periódico.

Flux Capacitor Car ChargerEn varios países europeos, EEUU, Australia y Brasil la fecha para hacerle una jugada a los demás, es el primero de abril, y aunque su origen histórico es disputado, sus antecedentes son sin duda menos macabros. Hoy en día, el April’s Fool Day se celebra con inocentadas de tienda de bromas en la vida cotidiana y de elaborada sofisticación en la web.

Las tonterías del primero de abril se han vuelto tan parte del estandarte de relaciones públicas de algunas compañías, como los comerciales del Super Bowl. Con asignaciones de partidas publicitarias exclusivas para este día. Lo que sea necesario para pararse junto a su público y darles un codazo virtual: somos frescos, somos simpáticos, somos tus cuates.

David Hasselhoff Bombs your PhotoSi el año pasado se hablaba de aviones trasparentes (Virgin) y el cierre de YouTube, incluidos microondas de Nokia, tours en Expedia para visitar a tu tía y un canal de videos en Vimeo exclusivo para gatos. Este año no se ha quedado atrás con todo tipo de propuestas, promociones y artilugios tecnológicos que más de alguno quisiera poseer.

Google es una de las empresas que más abraza el reto de demostrarle a sus usuarios su ingenio. Desde ayer, Google Maps lanzó El Reto Pokemon, juego que se extendería a todo el orbe. Google Japón debutó su Mano Mágica, un invento que evita que usemos la mano para teclear en tabletas y smartphones. ¿Para qué hacerlo si podemos usar nuestra mano para controlar una mano robótica que a su vez teclee en los dispositivos? Google+ adaptó su función de crear GIFS animados a partir de tus fotos, con la opción de añadir a David Hasselhoff de colado en tus fotos familiares. Y Google Chrome para Android ofrece traducir cualquier página a emoticones Emoji para su comprensión más rápida.

Guantes de ToshibaVirgin, la compañía de los aviones trasparentes, ahora lanza la campaña junto con Nest: la oportunidad de que cada pasajero tenga un control de clima personal en su asiento. Las selecciones pueden ir desde “Tarde en Cancún” hasta “Vértice polar de Chicago”. Además de poner en venta sus asientos de primera clase para que los instales en tu casa.

La tienda virtual ThinkGeek lanza cada año una serie de productos falsos a la venta. Cada año, alguno de los productos recibe tanta atención y entusiasmo, que la empresa decide convertirla en algo real. Esto sólo es posible gracias a que sus inventos van más allá de la gracejada y tomada de pelo. Para muestra algunos de los lanzamientos de este año: El frisbee del Enterprise, El cargador Capacitor Flux para autos. La corbata de moño con guías láser, El cuerno de unicornio para beber, El software de idiomas Rosetta Stone para Klingon.

El lado oscuro de la fuerza o el otroLas compañías de teléfonos celulares son entusiastas de April’s Fools. Tanto Samsung como HTC lanzaron un guante inteligente para tu teléfono, idea que también adoptó Toshiba con guantes computacionales con cámara y lentes virtuales que se activan sólo tapándote los ojos con las manos.

Sphero lanzó un genial robot volador (ver el video) para tomar exclusivamente selfies, otro de los temas recurrentes. Gmail permite compartir tu selfie como fondo de pantalla para tu familia y amigos.

Empaque Comestible de DominosThe Fwndry vende pintura que aumenta la señal wifi de tu ruteador. Viene en colores blanco y negro, dependiendo del lado de “la fuerza” que quieras abrazar. Otras ofertas para mejorar tu red inalámbrica vienen en forma de collares para gatos (goza de buena conexión mientras estés junto a tu mascota), y las palomas ruteadoras de Samsung que volarán por Londres con micro ruteadores para aumentar la cobertura urbana.

Firebox vendía hoy botes de Cranston’s Pickles, aderezo para sandwiches color azul inspirado en Breaking Bad. Además de la I-Ron, una plancha que se puede controlar en forma remota con tu iPhone, detecta el material que está planchando y ajusta la temperatura automáticamente, además de seguir rutas de planchado diseñadas en la App. Su producto bandera, sin embargo, es de un kit que por sólo £19.99 te da todo lo que necesitas para hacerte un corte de pelo idéntico al de Jong-Un, líder de Corea del Norte.

Trim Jong-Un KitBMW es otra de las compañías que abraza el April’s Fools con entusiasmo: Conviene visitar sus minisitios para la nueva línea BMW ZZZ, presentada en un video de lanzamiento de sus interiores de piel y ruidos de motor. Al final del video, podemos ver el nuevo modelo, que no es un automóvil sino una cuna: El BMW ZZZ es una fusión de ingeniería alemana y tecnología avanzada para que tu bebé duerma más, seguro y en el lujo y confort que merece. BMW también anunció un simulador de alta velocidad para conductores prudentes y el nuevo MiniCooper T, exclusivo para las islas británicas, que funciona a base de té. Por su parte, la firma francesa Peugeot revela un nuevo servicio de claxon personalizado.

La cantidad de productos ingeniosos y torpes rebasa las posibilidades de espacio de esta columna. Aún así, no puedo dejar de mencionar dos hilarantemente absurdas: las pizzas con empaque comestible de Dominos y las flamantes tabletas de 42 pulgadas de Ocada (ver las fotos arriba).

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 2 de abril del 2014

 

 

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207 – El mariachi en la era del narco

Ivan AranaDecir que El Mariachi es una telenovela, no le hace justicia a lo que se anuncia como la primera serie latinoamericana producida por AXN. Basada en el personaje de la trilogía que dio nombre a Robert Rodríguez, y supuestamente repudiada por este, la serie se está transmitiendo diariamente por AXN desde hace un par de semanas.

El Mariachi es producida por Sony, quien era dueña de los derechos de distribución de las películas de Rodríguez y Teleset, una productora colombiana también propiedad de Sony que cobró notoriedad con la película Rosario Tijeras. No obstante ese pedigrí, la serie entera se rodó en México, con actores mexicanos.

Basta ver el piloto de El Mariachi para agradecer la ausencia de Rodríguez. Si recuerdo bien, el primer Mariachi, el de 1992, tenía a Carlos Gallardo como un joven músico que llega a Tijuana con sueños de fama y romance, sólo para ser confundido con Azul, un asesino que lleva sus armas en una funda de guitarra. Eso lo lleva a enfrentar al narco capo local conocido como El Moco.

Si bien el primer mariachi tenía su encanto y frescura (que no tenían nada que ver con su pobre capacidad como músico). Su logro principal estaba en la mitología que rodeaba la producción hecha con tres pesos obtenidos supuestamente por un director dispuesto a vender su sangre para conseguir recursos. La cinta ganó el premio del público en Sundance y fue comprada y distribuida por Sony (entonces Columbia Pictures) como la nueva revelación de la cinematografía latinoestadounidense.

Martha Higareda es CelesteRodríguez creció brevemente a la sombra de Quentin Tarantino, quizá por su vinculación en Del crepúsculo al amanecer o la fallida Four Rooms. Poco antes de labrar su propia reputación como un director efectivo e ingenioso de cintas serie B, que en sus mejores momentos consigue hasta cierta genialidad (pienso en Sin City, Planeta Terror o la primera Spy Kids); y en los peores, naufraga bajo el peso de la autoparodia, el pastiche y la chabacanería vulgar (Machete).

En la segunda entrega, el mariachi ya era Antonio Banderas, y la inyección de presupuesto se tradujo en mayores balaceras, explosiones y escenas de acción. Para el final de la trilogía, Érase una vez en México, cualquier frescura encontrada por azar en la primera, había desaparecido entre nubarrones de pólvora y maleantes estereotipados hasta el humor involuntario.

La serie, de entrada, busca sumarse a una tradición distinta, la que sustenta el éxito de telenovelas como las colombianas: Sin tetas no hay paraíso, El cartel de los sapos o Escobar. Series de setenta episodios que se ruedan de un tirón, sin constreñirse a la medida estadounidense o británica que ahora conocemos como temporada.

A diferencia de lo que solemos llamar telenovela (haciendo a un lado algunos momentos en las producciones de Argos), El Mariachi nunca se rueda en sets de cámaras múltiples y audífonos para dictar diálogos acartonados a protagonistas más bonitos que buenos actores. La sintaxis visual no necesita un plano fijo del exterior de la locación antes de cortar al interior del set con iluminación plana y tablaroca. En la historia no se busca apostar por una narrativa basada en los mismos arquetipos y arcos dramáticos de siempre. Al contrario, hay muy mucho menos artificialidad en su retrato del México en la era del narco, que en una serie comparable como la Capadocia de HBO y Argos.

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La premisa inicial es similar a la de Rodríguez: un joven mecánico que quiere ser mariachi (Ivan Arana), viaja en un autobús de cuarta a un poblado indeterminado del norte del país, donde se celebra un festival de música ranchera que le puede permitir dejar la capital y proveer un futuro a sus ambiciones y, por supuesto, su abuelita. Al llegar, un incidente bien resuelto, provoca que sea confundido con un sicario y se encuentre de pronto entre dos carteles rivales. Reclutado por uno a la fuerza y forzado a espiar para el otro. La serie inicia con el mariachi en una cárcel de pesadilla y mientras este se confía a dos presos (Carlos Corona y Pascacio López), vamos conociendo las circunstancias que lo llevaron ahí.

img_0320El problema de apostar de inicio por setenta capítulos se empieza a notar en la segunda semana, cuando establecidos los personajes, se pretende construir el romance del mariachi con una improbable mesera (Martha Higareda), sobrina de uno de los capos locales (Julio Bracho, espléndido), lo que lleva a escenas de relleno y flashbacks repetitivos para recordar lo que vimos diez minutos atrás, afortunadamente son los menos.

Donde este mariachi triunfa además de los valores de producción, es en detalles que nunca le interesaron a Rodriguez. De entrada, el casting de un actor talentoso como Arana, que además canta y bien la música que su personaje supuestamente domina. Pero también en el lenguaje, el de los diálogos sin censura televisiva (responsabilidad de Lina Uribe y Darío Vanegas) y el visual, tanto en las secuencias violentas como en la manera en que se expresan y operan, desde policías hasta los matones de segunda que rodean las estructuras de los cárteles.

Hasta hoy, la serie mantiene el interés, no sé si será capaz de sostenerlo por los próximos sesenta episodios sin repetirse, pero con ese arranque, merece darle la oportunidad.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 26 de marzo del 2014

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206 – El misterio del avión perdido

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Estos son los hechos: El pasado 8 de marzo el vuelo 370 de Malaysia Airlines despegó del aeropuerto de Kuala Lumpur dirigido a Beijing con 227 pasajeros. Una hora después el vuelo perdió contacto con el control de tráfico aéreo y desapareció. No se ha vuelto a saber de ellos.

En el vuelo iban 153 chinos, 38 malayos y una tripulación de 12 personas. Siete niños. Dos iraníes con pasaportes falsos. El piloto a cargo era el capitán Zaharie Ahmad Shah de 50 años de edad con experiencia y buena reputación hasta donde se sabe.

18flight2-master675 (Edgar Su-Reuters)El misterio, como todos los misterios retomados como combustible mediático, invita a todo tipo de teorías, algunas producto de analistas serios y otras disparatadas. Todas pasto de la especulación.

Originalmente los voceros de aeronáutica de Malasia declararon que el avión se perdió de vista poco después de recibir un mensaje de voz que decía “Todo bien, buenas noches” a las 1:30 hrs. Hace un par de días rectificaron la hora. Lo cierto es que el transpondedor del avión, ese dispositivo que permite identificar y ubicar una aeronave, se apagó tres minutos después de que los malayos escucharan la relajada despedida.

¿Fue un secuestro? Los antecedentes de secuestros aéreos se remontan al caso más famoso, ese de 1976 en que la OLP y los Baader-Meinhof secuestran un avión francés salido de Israel y se lo lleva a Uganda, donde días más tarde un comando del Mossad rescata a los rehenes en lo que se llamó Operación Entebbe. Hay tres películas sobre el suceso.

entebbeEn los años setenta, los secuestros aéreos se volvieron el pan de cada día, sea para cambiar su ruta, pedir rescate o hacer una declaración política. El juego cambió en un momento que todos conocemos, el 11 de septiembre de 2001. Quizá por ello sea aún más dramático, con la tecnología y paranoia actual, que un avión desaparezca sin dejar rastro.

Para los malayos es claro que hubo mano negra, al apagarse el transpondedor, pero también porque el cese de las transmisiones que envía el sistema ACARS del Boeing, un reporte automático sobre cómo los motores Rolls Royce van funcionando durante el vuelo, es para ellos prueba evidente de intervención humana.

malaysia-airlines-flight-mh370-crash-mapLos investigadores oficiales abordan hipótesis a partir de una línea temporal establecida en el despegue hasta el momento en que se pierde contacto con el vuelo. Desde ahí se especula cuantas horas pudo volar hasta consumir su combustible (y hacia dónde). Aparentemente el avión dio un giro a la izquierda que lo alejó de la ruta a Beijing antes de desaparecer. Unos dicen que pudo volar tres horas, otros que siete. Lo cierto es que las partidas de búsqueda y rescate patrullan la inmensidad del Océano Índico en busca de restos que al momento de escribir esto no han encontrado.

Desde un acto terrorista, para lo cual se están estudiando los perfiles y antecedentes de cada pasajero y miembro de la tripulación, con énfasis evidente en los iraníes con pasaporte falso; el misterio ha sido apropiado por los medios y redes sociales con voracidad. Los chinos descartaron a sus connacionales con celeridad. Si la motivación de este tipo de actos suele ser la publicidad, no se explicaría por qué ningún grupo terrorista se ha atribuido la autoría.

Finding the route (Hoang Dinh Nam-Getty)Se habla de una posible pérdida de oxígeno y presión que hiciera que pasajeros y tripulación perdieran el sentido y con ello, estos últimos, el control de la aeronave. Así sucedió con un avión griego en 2005 que terminó estrellado en una montaña en la ruta entre Chipre y Grecia. El argumento más fuerte a favor de esta hipótesis es que ninguno de los pasajeros se hubiera comunicado por teléfono celular después del buenas noches.

De acuerdo a expertos hay grandes zonas del océano donde no hay cobertura celular, ni radares, y donde los transportes aéreos o marítimos entran en una suerte de limbo hasta que vuelven a aparecer en otro punto de su ruta. Por instantes nadie sabe dónde están y a dónde se dirigen. El viaje se vuelve un acto de fe.

tumblr_n2fklsg5bP1s3qo6jo1_500Quien busca las causas y detonadores evidentes de un accidente aéreo se topa con un muro planteado por la poca información y la posibilidad intrigante de que no haya alguna. Que haya sido un vuelo común y corriente, de esos que se dan todos los días en regiones cercanas y distantes del orbe, y no sea posible identificar información específica para confirmar un escenario o el otro.

La especulación da lugar a teorías simpáticas que parecen salidas del cine de ciencia ficción de los años cincuenta. Desde aquella en que un aerolito golpeó y desintegró al avión hasta la intervención extraterrestre, el paso a portales dimensionales como el legendario triángulo de las Bermudas en versión asiática, y por qué no, hay quienes recuerdan la otra obsesión mediática de hace algunos años: la desaparición del vuelo Oceanic 815 en la serie Lost.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 19 de marzo del 2014

 

 

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205 – Tendencias de la moda (televisiva) 2014

Babylon Fields NBC De la misma manera en que algunos festivales de alta costura europeos marcan las tendencias de moda para la temporada (o algo así, no es precisamente mi tema), la televisión estadounidense sigue también tendencias que usualmente replican lo que otros están haciendo con ganas ambivalentes de hacerlo mejor o en su defecto abrevar del éxito ajeno.

Las modas televisivas siguen un ciclo vital similar al de cualquier otra, saturando la oferta en determinado tiempo para entrar en decadencia poco después. En las televisivas, como todo el ámbito cultural, algunas tendencias van aparejadas a sus contrapartes literarias y hasta cinematográficas.

Un reporte reciente de Entertainment Weekly señala algunos de los temas que serán favoritos en el 2014 y aquellos que han caído en desgracia e irán saliendo del aire.

Once Upon a TimeUn ejemplo de estos último serán las series basadas en cuentos de hadas (Once upon a time, Grimm, Beauty and the Beast) que surgieron al mismo tiempo como maldición de alguna bruja malvada y ahora se van sin muchos aspavientos cuando el encantamiento se diluyó. La encarnación final de esta moda, será la serie Esmerald City que transcurre en el mundo de Oz, y verá luz a finales del año.

Otra moda en decadencia son las historias de vampiros, que aunque estaban presentes en el prime time estadounidense desde tiempos de Buffy Vampire Slayer y se podría alegar que pertenecen a la categoría de los temas que siempre estarán ahí. Lo cierto es tuvieron una resurgencia casi enfermiza después del fenómeno Twilight. Para los que suspiran aliviados, no canten victoria. Los vampiros tienen mucho tiempo en la alineación y seguirán, tendremos que conformarnos con que claven la estaca a las historias de romance adolescente entre vampiros y humanas. Este año sólo se proyectan dos nuevas series: la basada en Del crepúsculo al amanecer de Robert Rodríguez, y la basada en la trilogía de Guillermo del Toro iniciada en Nocturna (The Strain).

Zane-Holtz-and-D.J.-Cotrona-in-From-Dusk-Till-Dawn-the-series-as-Gecko-brothers_154817Tal parece que los dramas legales, esos que alcanzaron su pico en la época en que David E. Kelley era una suerte de Rey Midas (Los practicantes, Ally McBeal), al mismo tiempo del boom de una década de la franquicia de La ley y el orden; ha llegado a sus últimos casos. En el panorama, si sobrevive The good wife, quedará el piloto de Shondra Rhimes (Scandal) sobre estudiantes de derecho (intentos previos de abogados estudiantes han fracasado. ¿Alguien recuerda Raising the bar?).

En el otro lado del espectro, el reporte de la revista más destacada del entretenimiento de los EU señala el aumento del interés por los zombies, sea por el éxito de The Walking Dead, y la presencia reciente en cines de cintas desde Mi novio es un zombie hasta World War Z (ambas basadas en novelas de culto). Este año NBC apostará por una rareza contradictoria llamada Babylon Fields sobre zombies que quieren sus vidas previas de vuelta, y CW por iZombie de Rob Thomas, sobre un médico forense que resuelve crímenes y come cerebros, no cabe duda que el creador de Verónica Mars siempre tiene una propuesta fresca en el bolsillo.

NCISEl artículo señala el debut de una nueva generación de policiales en poblados pequeños, y las habituales mutaciones de programas de éxito, como una nueva franquicia de NCIS, ahora en Nueva Orleans y a cargo de Scott Bakula. NCIS que ha tomado la batuta de CSI (que a su vez la tomó de Law & Order), sigue siendo uno de los programas con mayor rating de la televisión estadounidense. El policíaco nocturno que vende la certeza de una fuerza siempre presente para cazar los horrores de la vida urbana y moderna.

Otros temas tienen para rato como la presencia continuada y sobrada de dramas de superhéroes, que siguen explotando la veta que alguna vez provocó Héroes y Smallville, pero a cargo de las nuevas corporaciones surgidas de los antiguos gigantes del cómic. Así, Marvel seguirá con su Agents of S.H.I.E.L.D. y DC en la CW, continuará el éxito de Arrow con la aparición de Flash.

The FlashLa otra tendencia perenne de la TV estadounidense es fusilarse series mejores británicas para hacer versiones con mayor presupuesto y menor calidad, cuya encarnación más reciente es House of Cards. No cabe duda que en algún lugar de Los Angeles alguien está analizando como hacer la versión bostoniana de Downton Abbey.

La paranoia, esa parte endémica del espíritu norteamericano, tampoco dejará nuestras pantallas, desde Person of Interest, hasta Homeland y la espléndida y más arriesgada The americans, el primetime seguirá enfocado en todas las amenazas para el sueño americano. Nuevas series de espías para enfrentar todo tipo de amenazas, verán la luz, pero quizá la más anticipada de este 2014 no sea un producto nuevo, sino el regreso de Jack Bauer quien vuelve para tener un mal día, pero en Londres.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 12 de marzo del 2014

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204 – Oscars 2014: El marketing y la redención que no fue

86th Annual Academy Awards - Show

Se ha escrito mucho sobre la ceremonia del Oscar del pasado domingo. Las habituales reseñas, entrevistas y revisiones de los mejores y peores vestidos. Dependiendo del lugar, la prensa destacó determinadas noticias. En Inglaterra se celebraba no sólo el triunfo de la cinta de un director inglés, sino que el grueso del equipo de producción de Gravity fuera de esa nacionalidad. Por nuestra parte, en México nos congratulábamos por los tres mexicanos premiados como si se hubiera dado una medalla en un deporte olímpico en el que ni siquiera sabíamos que estábamos compitiendo.

No sorprende que algunos comentarios en redes sociales recriminaran a Cuarón por no alzar las manos e improvisar su versión del ¡Viva México, cabrones! Pero sí, que alguien tuviera la ingenuidad para preguntar a Lupita Nyong’o qué tanto debía a México por su triunfo, como si el éxito en el extranjero fuera un virus que se contagia sólo por nacer en esta tierra.

20140302_OSCAR_WINNERS-slide-TVCP-jumboTal pareciera que Gravity se atravesó en una ceremonia que estaba planeada por la Academia como un momento de redención distinto. Ya he señalado cómo las ceremonias del Oscar siguen ciclos temáticos, sea el conectar con el público joven o el más frecuente: la búsqueda de redención, para limpiar culpas raciales o cinematográficas.

Aclaro, no hay comité secreto que decida compensar a este o entregar un premio al otro porque se lo debían en esa otra película. No funciona así, aunque analistas chapuceros lo digan cada año. Es posible que alguna vez en el pasado, antes de que hubiera tanto escrutinio mediático, algún premio se decidiera así, pero en años recientes la situación es muy distinta.

El problema de la Academia es que el grueso de votantes son ancianos con preferencias más bien conservadoras, que aunque trabajaron décadas atrás en la industria del cine, no son precisamente los defensores de las visiones vanguardistas de hoy.

Cheryl Boone, Presidenta de la Academia de HollywoodLa mayor variación en ciertas categorías se debe a cambios en las reglas. Sea porque la votación esté limitada a especialistas técnicos, o porque cada vez hay más categorías donde para votar es necesario comprobar que se han visto todas las nominadas.

El premio a Mejor Película es otra historia. Ahí votan todos y no votan por una sino por cinco en  orden de preferencia. Si para ser nominado se debe conseguir un 5% de los votos en primer lugar, cuando la votación se repite los miembros vuelven a anotar cinco y todos los votos cuentan. Cintas más mencionadas en los primeros dos o tres lugares, tienen más posibilidades.

Los ciclos temáticos tienen más que ver con la producción de la ceremonia. Este domingo, con la primera presidenta afroamericana de la Academia (Cheryl Boone), estaba diseñada esperando saldar otra de las vergüenzas del organismo. El que en un país con tales antecedentes de racismo y ya un presidente negro, una de sus instituciones liberales, nunca hubiera entregado un Oscar a un director o productor de raza negra (en 2012 se entregó el primero a Mejor Documental).

Sidney Poitier to give Best DirectorSi se trajo a Sidney Poitier fue porque el Jackie Robinson del cine, representa uno de esos símbolos de reconciliación para la Academia, y se esperaba que Steve McQueen recibiera de sus manos la estatuilla dorada y si no de él, como backup insólito, de Will Smith, quien pasó de poder haber recogido el razzie a peor actor y película la noche anterior, a entregar el máximo galardón del domingo.

Otra historia hubiera sido si los productores hubieran anticipado la victoria arrasadora de Gravity, lo más probable es que el presentador hubiera sido Javier Bardem o Salma Hayek. Alguien anticipó mal el devenir de la noche, y se terminó armando para una cinta que terminó con tres premios.

Como todos los años, la ceremonia tuvo momentos altos y bajos, buenos discursos y traspiés memorables (¿ya tienen su nombre a la Travolta? el mío es Ruairidh Geercia). Fue aburrida, con musicales largos (¿No había nada mejor que programar que The wind beneath my wings con Bette Midler?) y tiempo perdido en tonterías. Como presentadora, sorprendió que repitiera Ellen, una de los peores de la última década, y lo hizo igual de mal o peor. Su trabajo estuvo lleno de chistes bobos e infantiles, muecas entre el público y numeritos que fueron vulgares emplazamientos de productos (y no me refiero a los vestidos y joyas de diseño).

oscars 2014 selfie twitter

El famoso selfie que quebró Twitter y organizó a los actores para una foto espontánea, fue parte de un patrocinio de Samsung, como reportó el lunes The Wall Street Journal. A Ellen se le dio su Galaxy para que lo tuviera tiempo aire (al aire) y entrenamiento de cómo tomar selfies, el resultado fue un momento simpático (el hermano de Lupita se coló de manera formidable) pero lejos de ser espontáneo. Las pizzas fueron lo peor, probablemente de la historia del Oscar (incluido James Franco en la ecuación). El éxito de la maniobra de marketing abre las puertas para años futuros en que no nos sorprendamos si alguien sale con una Coca-Cola en la mano, o una crema de rejuvenecimiento facial.

Twitter: @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 5 de marzo del 2014

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Oscars 2014: ¿Y el Oscar será para..?

Al momento de las nominaciones era claro que la disputa estaba entre Gravity de Alfonso Cuarón y la perturbadora 12 años de esclavitud de Steve McQueen. Dos cintas profundamente distintas donde el dominio de la primera en todo lo técnico casi garantiza una victoria aplastante el domingo por la noche, considerando que la mayoría de los premios son, precisamente, en categorías de valores técnicos. Las categorías de actuación quedarán divididas entre cuatro cintas distintas, entre las multinominadas será Escándalo Americano la que se lleve la peor parte. Tres mexicanos pasarán por la estatuilla en un giro inevitable tras una larga sequía y el único suspenso quedará hasta el último minuto.

PELÍCULA

Gravity

Debería y va: Gravity

Sorpresa: 12 años de esclavitud

Pensar que después de que Gravity arrase en prácticamente todas las categorías en que está nominada, los votantes de la Academia le quitarán la estatuilla principal para entregarla a una cinta “más seria y dura”, sería tanto como pensar que la Academia es capaz de hacer un voto diferenciado. No esperen el empate que hubo en el gremio de productores. El único perjuicio para la cinta de Cuarón pudiera darse si una mayoría de votantes recurrieran al DVD enviado por la Academia para verla en casa, un medio donde su esplendor visual se diluyera en favor de las actuaciones y gravedad de su competidora. Pero 12 años de esclavitud es un trago difícil y amargo para una base de votantes que pudieran inclinarse por una historia de supervivencia más ligada el heroísmo que a la culpable memoria colectiva del país.

Debieron nominar:

Son nueve y bastante correctas, pero aún cabrían Balada de un hombre común y La vie d’Adèle

DIRECTOR

Alfonso Cuaron White Background

Debería y va: Alfonso Cuarón por Gravity.

Sorpresa: No habrá sorpresas, Cuarón puede ir comprando una repisa para su Oscar (y si las venden por mayoreo, otras dos para Chivo y Lupita).

Debieron nominar: A los Coen, a Woody Allen, a Abdellatif Kechiche

ACTOR

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Debería y va: Matthew McConaughey

Sorpresa: Leonardo DiCaprio

Debieron nominar: a Tom Hanks

Si al ver el trabajo de Ejiofor parece insostenible que alguien más se lleve la presea, unos minutos de McConaughey a cuadro borran de la memoria a los otros cuatro. En su contra sólo queda la idea en algunos votantes que hay una deuda impaga con DiCaprio.

ACTRIZ

Cate Blanchett in Woody Allen's Blue Jasmine

Debería y va: Cate Blanchett

Sorpresa: Amy Adams

Adams ha sido una frecuente de las listas de nominadas en los últimos años y nunca había llevado sus papeles con la intensidad con que lo hizo en Escándalo Americano, lamentablemente (para ella) Blanchett es otra consentida y su papel en la cinta de Woody Allen es uno de los mejores, si no es que el mejor, de su carrera.

ACTOR DE SOPORTE

Jared Leto

Debería y va: Jared Leto

Sorpresa: Michael Fassbender

La sorpresa sería cualquier otro que Leto que volvió al cine después de un largo hiato al frente de 20 Seconds to Mars, sólo para crear un papel desgarrador lleno de humanidad. Quizá precisamente de lo que carece el personaje de Fassbender: ¿víctima o victimario?

ACTRIZ DE SOPORTE

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Deberían: Lawrence y Nyong’o

Va: Lupita Nyong’o.

Sorpresa: Jennifer Lawrence.

Esta es la categoría favorita para destacar nuevos talentos y qué mayor revelación este año que la nigeriana mexicana y su castigado personaje. La verdad es que Lawrence tiene menos posibilidades de las que se piensa, considerando que el año anterior ganó y que sólo una vez en la historia se ha repetido en años consecutivos (Tom Hanks). Lawrence roba cada minuto en pantalla y su carisma todavía vale oro en Hollywood. Un final cerrado donde el merecimiento juega poco.

GUIÓN ORIGINAL

 Spike-Jonze

Debería: Spike Jonze por Ella

Va: David O’Russell por Escándalo Americano

Si la cinta de O’Russell no se va en blanco, será por este premio de consolación, que estrictamente considerando originalidad, debería ser de Ella.

GUIÓN ADAPTADO

John Ridley

Debería:  Richard Linklater, July Delpy y Ethan Hawke por Antes de la medianoche

Va: John Ridley por 12 años de esclavitud

Es probablemente la categoría más tramposa de la noche. Ni los votantes leyeron también el libro, ni estarán votando la adaptación en sí. Entre guionistas no se lee la buena fortuna tampoco, y el final de la asombrosa trilogía de Linklater, que de hecho no es una adaptación más que de personajes de sus cintas previas, será desplazado por el caché y seriedad histórica que acompaña el trabajo de Ridley.

PELÍCULA ANIMADA

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Debería: The Wind Rises de Hayao Miyazaki, ninguna de las otras cintas está a la altura del genio japonés del animé.

Va: Frozen por su modernización del cuento de hadas. Sin Pixar en la categoría, estamos en Disney World.

PELÍCULA EXTRANJERA

La gran belleza

Va: La gran belleza

Sorpresa: La cacería

La aclamación es unánime para la felinnesca cinta de Paolo Torrentino. Sin embargo, esta es una de esas categorías donde para votar es necesario comprobar que se vieron las cinco nominadas. Cualquier cosa puede pasar y la cinta de Vinterberg, no obstante su tema polémico, tiene más tiempo circulando en EU que las otras cuatro.

CINEMATOGRAFÍA

Lubezki

Debería y va: Gravity – La sexta nominación de Lubezki coincide con su trabajo más logrado y visionario. No hay tanto preciosismo en Gravity como técnica virtuosa para narrar. Un año más que se le irá al genio de Deakins.

EDICIÓN

Gravedad

Debería y va: Mark Sanger por Gravity

Sorpresa: Christopher Rouse por Captain Philips

Y sería una gran sorpresa, porque Sanger (y Cuarón que coeditó) consiguen que Gravity mantenga un flujo visual que pareciera se filmó en un intenso plano secuencia.

DISEÑO DE PRODUCCIÓN

Gravity

Debería: Gravity

Va: El gran Gatsby

El dilema está entre los sets recargados de Catherine Martin y la sobriedad del espacio en órbita de Andy Nicholson. Si la calidad de la película y la vinculación entre técnica y diseño de producción entran en la ecuación, será de Gravity, pero el decorado de sets de Gatsby es una de las pocas cosas tolerables de la película.

VESTUARIO

American Hustle

Debería y va: Patricia Norris por Escándalo americano un desfile de modas horrendo y efectivo.

Sorpresa: El gran Gatsby , porque cada año hay una película que gana y es la vergüenza de la premiación.

MAQUILLAJE Y PEINADOS

Dallas Buyers Club Maquillaje

En la categoría de a ver quién los deja más feos, el premio indiscutible será para Dallas Buyers Club, particularmente porque nadie se atrevería a votar por El llanero solitario a algo que no fuera un Razzie.

BANDA SONORA

GRAVITY

Este es otro de los premios seguros para Gravity. La música de Steven Price va tan sincronizada con la emoción de esta historia de supervivencia, que si la película te funciona, la música se vuelve inolvidable. Y la cinta de Cuarón parece funcionar para la gran mayoría de la Academia.

CANCIÓN

FROZEN

Será bonito ver a U2 en el escenario con su derivativo himno a Mandela, o al mismo Pharrell con su pegajosa Happy, pero esta categoría se volvió propiedad de Disney hace un buen rato: será para Frozen.

EDICIÓN Y MEZCLA DE SONIDO

Gravity será la reina de las categorías técnicas particularmente por haber sido capaz de generar sonidos convincentes en un medio donde paradójicamente no hay sonido. El reto fue alternar el vacío del sonido negativo con golpes de efecto y distorsión, una solución creativa admirable.

EFECTOS VISUALES

GRAVITY

Todos los años hay Oscars que se mandaron rotular antes de la votación. Este es uno de ellos. Cuando los efectos especiales son deslumbrantes, pero también parte ineludible de la historia y narrativa, y encima se inventa y desarrolla tecnología para lograrlos, no importa cuantas monedas mueva un dragón, este es uno más para Gravity.

DOCUMENTAL

El sueño de los sicarios

Esta categoría parece un recetario para quitar el sueño. Usualmente la Academia suele decantarse por la película con mensaje más positivo o menos polémico (20 feet from Stardom), pero no será el caso este año. La creatividad visionaria de Joshua Oppenheimer y su deslumbrante El acto de matar, destacan incluso frente a contendientes tan interesantes como La Plaza de Jehane Noujaim y Karim Amer.

CORTO DOCUMENTAL

The Lady in Number 6: Music Saved my Life

Hay una marcada coincidencia por The Lady in Number 6: Music Saved my Life sobre la pianista más longeva del mundo y sobreviviente del Holocausto, quien narra cómo llevar una vida larga y feliz.

CORTO ANIMADO

Get a horse

El año pasado aposté contra el Paperman de Disney, un craso error que no pienso repetir, particularmente cuando Get a Horse, el corto que antecedió Frozen, vincula el Mickey clásico con la animación actual 3D, tendiendo un puente entre la nostalgia y la innovación. Votantes más analíticos irán por Mr. Hublot, pero no los suficientes.

CORTOMETRAJE

TheVoormanProblem

Una de las categorías más disputadas entre los cineastas del futuro. La competencia está entre The Voorman Problem sobre la evaluación que un psiquiatra hace de un prisionero que se cree Dios, y la conmovedora Helium, sobre un niño agonizante que encuentra consuelo en las historias fantásticas de un intendente del hospital.

¿Cómo me fue?

Oscars

En afán por la transparencia: el 2013 para la Entrega 85 del Oscar: de 22 categorías anticipé 15 ganadores y 4 posibles sorpresas: 86%.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del viernes 28 de febrero del 2014

 

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203 – Temporadas de estrenos (2)

De House of Cards a The Following, un repaso a algunas de las nuevas temporadas y episodios en estos días  de estrenos televisivos.

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Hace unos días volvió House of Cards la primera serie de Netflix, basada en una miniserie británica sobre política parlamentaria. La segunda temporada arranca en el punto en que se quedó la primera, sin resúmenes: Francis Underwood (Kevin Spacey) ya se coló a la Casa Blanca y en esta segunda entrega promete más intrigas en los pasillos de la calle Pennsylvania que la propia Scandal. Netflix pone la serie completa a disposición del público de un tirón, lo que provocó maratones obsesivos e irracionales el pasado fin de semana.

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El gusto le durará poco a Netflix porque el verdadero gigante digital: Amazon, aprovechó este último año lanzando su estudio de producción y febrero para estrenar una docena de pilotos de series nuevas (el reporte de estas en otra entrega, pero algunas pintan muy bien). El contenido digital de Amazon todavía no está disponible en nuestro país sin trucos con la banda ancha. El tercer proveedor de contenido digital en EU: Hulu, también se anotó con media docena de series a finales del 2013. ¿Es el principio del fin de la era de oro de HBO y AMC o sólo de las cadenas tradicionales ABC, CBS, NBC o Fox? Demasiado pronto para decirlo.

The Walking Dead s4 p2

Por lo pronto AMC retomó la segunda parte de la temporada 4 de The Walking Dead, estrenada en nuestro país apenas unas horas después que en EU (¡gracias!). La prisión ha quedado atrás y nuestros héroes desperdigados en la campiña llena de zombies. Un buen pretexto para retomar a cada personaje y profundizar un poco. El primer capítulo fue sobre Carl, hijo de Rick, y Michonne; el segundo, pretexto para presentar caras nuevas, ¿quienes de ellos serán los villanos de pesadilla que harán palidecer a los mismos zombies? Una segunda parte que parece más bien la temporada 5.

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Regresan del midseason The Black List y Marvel Agents of S.H.I.E.L.D. La primera sin dejar un respiro para aliviar la tensión, continúa el ritmo que destacó su estreno entre lo mejor de la TV del 2013. La segunda,tratando de amarrar los fans del universo Marvel en forma lenta pero sólida gracias a Joss Whedon, por lo menos en lo que aparece la siguiente película de los Avengers o se estrena una mejor serie de superhéroes como Arrow.

S.H.I.E.L.D.

También vuelve la tercera temporada de Revenge, donde de inmediato es evidente una rectificación que desecha buena parte de las tonterías que ahogaron la segunda temporada. Volvemos a las fotos tachadas de rojo y la lista de venganzas, las miradas feroces y las escenas al atardecer en los Hamptons. Personajes con enfermedades terminales, traiciones, chismes de alcoba, whiskys dobles para Conrad: todo por buen camino.

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Finalmente, el estreno de una inverosímil segunda temporada de The Following. Me pregunto cuántos de los que sintonizaron Warner lo hicieron para saber si Ryan y su “novia” sobrevivieron el final de la primera temporada, y cuántos lo hicieron por compasión más que morbo, pensando que ya habiendo tocado fondo, el único sitio para el que podía ir la serie era hacia arriba. Siempre se puede cavar un poco.

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Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 26 de febrero del 2014

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