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331 – La medalla invisible

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En el momento de escribir este texto. La presencia mexicana en el medallero olímpico es igual a la de Kyrgyztan…No. Corrijo, porque la ex-república soviética ya se apuntó el bronce en levantamiento de pesas.

Mientras los héroes olímpicos, esos que resumen el citius, altius, fortius que durante años fue emblema de la competencia, rompen récords y regalan estampas. En nuestro país, los reportes son tristes y lastimeros. Los mexicanos hemos aprendido a ver las olimpiadas como quien se saca una rifa o de pronto se encuentra una medalla de bronce en la caja de cereal.

La incompetencia para organizar a los atletas en una delegación competitiva y digna, recae en media docena de organismos, campeones en el deporte de lanzamiento de bolita y el triple salto de pretexto. Como dice Don Wilson en un artículo reciente en Esquire: Si en México se dieran medallas por corrupción, seríamos ganadores permanentes del oro.

iBasta darse una vuelta por los dos programas de cobertura en nuestra TV (por decirle de algún modo a la hora de #yorio de ESPN o su infumable contraparte en FoxSports); para ver como los productores se las ven en terribles aprietos con el exiguo material de los atletas mexicanos.

Durante la primera semana #yorio dedicaba medio programa a seguir los avatares de la selección de futbol y su fracaso. Después a confirmar los oscuros augurios con las derrotas en Tiro con Arco y Clavados sincronizados. Disciplinas donde se obtuvo presea en Londres 2012, y donde se presumía teníamos aspiraciones al podio.

En gimnasia, nuestra única competidora, Alexa Moreno, alcanza el lugar 12 en salto de caballo. A cambio recibe una sangrona e insensible campaña en redes sociales, donde se la criticó por su figura, comparándola entre otras cosas con un cerdo.

Twitter Alexa MorenoEn el país del barril de cangrejos dispuestos a todo para que nadie escape del fondo, las redes sociales y sus venenosos hashtags son la herramienta ideal para descargar nuestro “famoso humor mexicano” a costa del aquel que se atreva a intentar destacar un poquito en el panorama internacional.

Como respuesta, algunos artistas inician una contracampaña celebrando a la gimnasta con ilustraciones positivas. La noticia de los ataques a Alexa da la vuelta al mundo sumando a la imagen del público mexicano. Si alguien se pregunta por qué ya no nos ven a los mexicanos como antes, que no sólo piense en la nota roja, los secuestros y la corrupción del gobierno. Como carta de presentación tenemos el grito de “puto” en el futbol y el linchamiento de nuestra única competidora de gimnasia femenil.

Screen Shot 2016-08-16 at 18.49.50Es lugar común decir que los aislados triunfos en el medallero deben más al sacrificio individual y familiar de los atletas que a la existencia de un soporte institucional. Los expertos deportivos ya no hablan sobre deportes, sino sobre política y desencuentros económicos. Las explicaciones son harto conocidas: entrenadores cambiados de último minuto, uniformes con talla equivocada, presupuesto corto acá y extraviado allá, el pleito por los patrocinios, delegaciones incompletas, presupuesto perdido en falta de transparencia y burocracia. El evento que deberíamos celebrar con orgullo vuelto un listado de las carencias y vergüenzas de nuestra competitividad nacional e institucional.

Para suplir la falta de triunfos y las eliminatorias lastimosas, los resúmenes de la tele olímpica han creado un segundo medallero: el latinoamericano. Como si en esta escala, diminuta y tercermundista, se pudiera aspirar a algo. Pero el cero sigue siendo cero. Incluso los Atletas Olímpicos Independientes, esos que desfilan solos, sin país, suman ya dos medallas (México no se ha ido en blanco desde 1928).

rs_1024x759-160815131119-1024.usain-bolt.cm.81615Si por el gobierno fuera, se darían medallas de aluminio por “disposición”o por “participar”. Las estrategias viables para la política, que suele compensar la ausencia del Estado con derrames de presupuesto, spots y tortas en tiempos de campaña electoral, no son suficientes cuando se trata de crear escuela, de invertir al largo plazo en constancia y mentalidad.

Quizá sea más sensato mirar los juegos ondeando la bandera blanca de los aros: volvernos una suerte de público olímpico independiente. Celebrando la maravilla que son Michael Phelps y Usaín Bolt. Compartiendo unas lágrimas con la nación boricua por su triunfo en tenis, primer de oro en la historia de Puerto Rico. Dejándonos conmover por la corredora de Bahamas que se lanza de cabeza para cruzar la meta centésimas antes que sus rivales, o por la fortaleza mental de la arquera coreana que con toda la presión del mundo dispara tres flechas seguidas en el centro de la diana.

14711084049490Lo peor es que este tipo de diatribas no sirven para mucho. Se escucha la misma indignación y frustración cada competencia deportiva internacional. Los mismos pretextos, misma condena mediática institucional, mismas lastimeras historias de los atletas, misma presencia en los sótanos de las listas del medallero. Y entonces, el penúltimo día, una pelea de box inesperada, una patada heroica en Tae Kwon Do, una flecha o un jinete fantasma se cuelan en el podio: ¡Nos sacamos una medalla!

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 17 de agosto del 2016

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330 – TV ¿Quiénes sobreviven?

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En pleno desierto televisivo (si hacemos a un lado los juegos olímpicos, sus repeticiones y las innumerables discusiones de por qué México cada vez saca menos medallas), cuando el verano estadounidense da la oportunidad a las series cortas para las vacaciones; es quizá buen momento para revisar cuáles de nuestras series favoritas seguirán existiendo al entrar el otoño, cuáles fueron inmisericordemente canceladas y cuáles aún esperan un milagro de último segundo.

88f059e28f5b401f80de7821eeb6cbf4Se renuevan merecidamente las siguientes series (algunas incluso de culto): American Horror Story (una de las miniseries de culto más exitosas de los últimos años), Better call Saul, la sorpresiva Black Sails, la espléndida Bosch, Brooklyn nine nine, Call the midwife, Casual, las tres series sobre servidores públicos de Chicago (policía, bomberos y médicos), Colony, Crazy Ex-Girlfriend, Criminal Minds,  Dancing with the stars, Dark Matter, Dr. Who, Empire, Family Guy, Fargo, Fear the Walking Dead, Fresh off the boat, Game of thrones, Halt and catch fire, Happy valley, Homeland, House of Cards, How to get away with murder, Humans, Inside Amy Schumer, Last week with John Oliver,  Man seeking woman, Marvel Agents of SHIELD, 19959957-mmmain Masters of Sex, Mercy Street, Modern Family, la extraordinaria Mom, Mozart in the jungle, Mr. Robot, Murder in the first, NCIS (como si alguien se fuera a atrever a cancelarla), NCIS Los Angeles, Orange is the new black,  Portlandia, Power, Pretty Little Liars, Ray Donovan, Red Oaks, Salem, Scandal, Shameless, Shark Tank, Sherlock,  So you think you can dance, South Park (por tres temporadas más), Star Wars Rebels, Supergirl, Superstore, Survivor, Survivor’s Remorse, The 100, The Affair, The Amazing Race, The big bang theory, The Blacklist, The Fall, The Flash, The Goldbergs,  The last man on earth, The middle, The Mindy Project, The missing, The night shift, The originals, The Simpsons, The Strain, The walking dead, Transparent, Tyrant, UnReal, Veep, Vikings, Wayward Pines, Z Nation, Black-ish, y la simpática iZombie.

blindspotheaderComo cada año, algunas de las mejores propuestas sobreviven para una segunda temporada después de un auspicioso debut: Aquarius (el nuevo vehículo de David Duchovny sobrevive a pesar de los malos augurios de algunos críticos), Ash vs. Evil Dead, BillionsBlindspot (como si fueran a dejar la historia así), Criminal Minds Beyond Borders, DC’s Legends of tomorrow, Difficult People, Into the badlands, Lucifer, Marco Polo, Marvel Jessica Jones, Master of None (Bravo!), NCIS Nueva Orleans, Narcos, Quantico, Scream, Scream Queens, Shades of Blue, Secrets and Lies, Silicon Valley, The catch, The White Queen, The last Kingdom, The path, Underground, y Vynil.

sleepy-hollow4Se renuevan por alguna razón que se escapa a las posibles elucubraciones de este columnista: 2 Broke Girls, Arrow (bueno…entiendo por qué la renovaron, pero eso no quiere decir que lo celebre), la infame Code Black, Devious Maids, Elementary,  Fuller House (ugh), Gotham, Grace and Frankie, Hand of god, New Girl, Once upon a time, Reign, School of Rock, Scorpion, Sense8, Shadowhunters, Sleepy Hollow, Suits, The celebrity Apprentice, The last ship, The librarians, The man in the high castle, y The odd couple.

En la categoría de las que no sabías que seguían al aire, renovaron: Bates Motel, From Dusk Till Dawn, Grey’s Anatomy, Grimm, Hawaii 5-0, Its always sunny in Philadelphia, Jane the Virgin, Last man standing, Longmire, Madam Secretary, Major Crimes, Mistresses, Peaky Blinders, Supernatural, Teen Wolf, The vampire diaries.

Y nun

Y nunca sabremos qué pasó con el avión…

Llegan a su temporada final las siguientes veteranas: Banshee, Beauty and the beast (por fin), Bones (ya en plena osteoporosis), Episodes, Girls, Hell on wheels, Rectify, Review, Rizzoli & Isles, Royal Pains, Stitchers, The leftovers,

Son canceladas penosamente a pesar del talento frente y detrás de cámaras: American Idol (un formato que se volvió anticuado y caro, seguramente aparecerá una variante en otra en 2017). Defiance, Galavant, Game of Silence,  Legends,  Limitless, Marvel’s Agent Carter (a pesar de ser favorita de los críticos), Mike & Molly,  Nashville, Proof, Telenovela, The Bastard Executioner, The Grinder, The whispers.

cancelledAlguien se apiadó de nosotros y por fin cancelaron estos pacientes moribundos: America’s Next Top Model, CSI, CSI: Cyber, Castle, Community, Crowded, Da Vinci’s Demons, Extant, House of Lies, Mad Dogs, Married, Rookie Blue, Rush Hour, The family (buen piloto, pero muy mal gusto), The Good Wife, The muppets, The mysteries of Laura, The soup, Under the dome, Unforgettable (todo parece indicar que ahora sí podremos olvidarnos de ella). Las cancelaron y a nadie le importó: Gravity Falls, Happyish, Lilyhammer, Minority Report, Second Chance. 

Finalmente quedan todavía en el aire, aunque muchos fans cruzamos los dedos y más de alguno hace campañas en redes sociales: Catastrophe, Kingdom, Marvel Daredevil, Orphan Black, Penny Dreadful, The Americans, The girlfriend experience, The voice, The X-Files, True Detective (aunque lo más probable es que esta no sobreviva su segunda temporada).

La lista completa y actualizada en TV.COM

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 10 de agosto del 2016

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329 – Roadies de Cameron Crowe

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Cameron Crowe se puso en el mapa mucho antes de Almost Famous. Su película autobiográfica, historia de formación y homenaje nostálgico al rock setentero. Cuando muchos se enteraron de su existencia, Crowe ya había dirigido cinco películas y sumaba dos nominaciones al Oscar.

Neil Young and a young Cameron Crowe

Neil Young and a young Cameron Crowe

Niño prodigio, inició simultáneamente la pubertad y la prepa mientras escribía críticas musicales para publicaciones underground. Correspondía con Lester Bangs, leyenda del periodismo musical que le abrió la puerta a revistas como Creem, Playboy, Penthouse y el periódico Los Angeles Times.

Crowe se graduó a los 15 y en un viaje a Los Ángeles conoció al editor de Rolling Stone, Ben Fong-Torres. Pronto colaboró con la revista en la que llegó a ser editor asociado. A los 22, su libro sobre la adolescencia, Fast Times at Ridgemont High, fue un éxito de ventas y Crowe se vio adaptándolo a la pantalla grande para Universal. Dirigida por Amy Heckerling, la película fue uno de los sucesos del verano del 82 y le valió su primera nominación en el gremio de guionistas.

say-anything-main-reviewEn 1989 debutó como director con Say Anything… Historia romántica entre el chico solitario y la chica inteligente de la escuela y cinta de culto de los ochenta. Todavía hoy, su película mejor reseñada.

Su siguiente esfuerzo abordó los problemas amorosos de un grupo de solteros en Seattle. Singles gozo un estatus temporal de culto que se eclipsó tan pronto como la música grunge. Entonces vino Jerry Maguire su entrada a las grandes ligas. Cinco nominaciones al Oscar (dos de ellas para Crowe), mención en el gremio de directores, y otros reconocimientos.

Cuando podría haber aprovechado un contrato de tres años con DreamWorks, Crowe prefirió dedicar dos de ellos a entrevistar a su ídolo Billy Wilder y escribir un libro sobre ello.

54a76f1b3581e_-_elle-04-penny-lane-blogCuando en el 2000 presentó Casi Famosos, las expectativas eran altas. La cinta originó en los diez años de carrera periodística de Crowe. Aunque el protagonista acompaña a Stillwater, una banda ficticia, la película de Crowe conseguía atrapar no sólo sus memorias de una época, sino la época en sí. Un mundo comprendido por la música, las giras, las groupies, los periodistas, los rockeros, el romance, el desencanto de las drogas, y la desilusión post hippie del mundo. Una cinta muy personal y muy efectiva. Oscar por guión original y presencia en listas de lo mejor del 2000 de más de un centenar de críticos.

¿Tocó la cima Crowe? Pareciera que el resto de filmografía fue un descenso.

cameron-crowe-portrait-2011-billboard-650A la eficaz y subvalorada Vainilla Sky, siguió la infumable Elizabethtown. Dos documentales sobre Pearl Jam y The Union, y después We bought a Zoo. La persistencia genérica de Crowe lo volvió un sinónimo de un cine empalagoso y sentimental. Sus películas se resumían como romances de actores carismáticos, diálogos memorables bordeando clichés, grandes bandas sonoras y mucha miel.

El punto más bajo de su carrera, apenas el año pasado, fue Aloha. Fallidísima película romántica en Hawaii. Una producción complicada, intervenida por el estudio. Presupuesto fuera de las manos. Reportes preocupantes desde el set. La versión estrenada fue desestimada por el Crowe. Caída en desgracia con el dinero de los estudios. Mala publicidad. Completo desastre.

No sorprende que su siguiente proyecto sea para la televisión, tampoco que esté ligado al mundo de la música. Lo que sorprende es la frescura emotiva de Roadies (Showtime, 2016). Una serie sobre el mundo musical hoy día, cuando las bandas legendarias necesitan seguir de gira para pagar las cuentas.

Episode 101 (Pilot)La serie sigue al equipo técnico detrás de los conciertos de Staton House Band. Banda inventada por Crowe, que sin embargo cumple todos los avatares de un mundillo que el director conoce muy bien. Cada episodio es una parada en la gira. Una banda real invitada a abrir el concierto. El manager de la banda y la manager de la gira, intentando coordinar un equipo variopinto de técnicos, músicos aspirantes, jóvenes esotéricos, sonidistas, un administrador celoso, un encargado de seguridad místico y un chofer supersticioso, por mencionar algunos.

Una reconexión con el Crowe que dirigió Casi famosos. Con el muchacho que vivía de gira con bandas, y con una parte del negocio musical que suele ser invisible. El equipo que monta escenarios, luces, instrumentos, y sigue los rituales establecidos por los dioses de la banda y las leyendas que los precedieron. Un equipo que vive bajo sus propias reglas y ritmos. No es una historia romántica (aunque haya romance), no es una historia musical (aunque haya música, y muy buena), es la historia de una familia, de un grupo de amigos, y de una especie en peligro de extinción.

Crowe produce, dirige algunos episodios y escribe buena parte de ellos. La banda sonora es épica, y la química del elenco inmejorable. Hay momentos empalagosos, es Crowe después de todo, pero cada uno está tan inmerso en la nostalgia, que más que cursi se percibe como algo cercano a la magia.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 3 de agosto del 2016

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328 – Descubrir a Yasushi Inoue

tis-hiroyuki-izutsu-mediumCuando se suele hablar de literatura japonesa contemporánea, el único referente para muchos suele ser Murakami. Alguno que otro mencionará a Sōseki, a Yoshimoto o a alguno de sus dos premios Nobel (Kawabata y Ōe); pero lo más probable es que uno de sus mejores escritores resulte desconocido.

Yasushi Inoue ganó todos los premios importantes de la literatura japonesa. Fue poeta, ensayista y escribió cuentos y novelas. Reconocido por la meticulosidad con que componía su ficción histórica, convirtió horas de investigación en imágenes casi poéticas. Tenía la habilidad para incluir los detalles justos para recrear otros tiempos. Más de una veintena de sus obras fueron llevadas al cine o la televisión desde 1952 (Crónica de mi madre (2011) de Masato Harada, la más reciente).

Inoue (1907-1991) es para muchos el secreto mejor guardado de la literatura japonesa del siglo veinte. Muy pocos de sus libros se han traducido al inglés, y muchos menos al español (La escopeta de caza, fue publicada por Anagrama en 1990). Quizá por ello, el que Sexto Piso se haya propuesto empezar a rescatar su vasta obra es motivo de celebración.

portada_luna_llena-_sara_media-234x360-7168La editorial publicó hace un par de años Fūrinkazan: La epopeya del clan Takeda (llevada al cine en 1969 con Toshiro Mifune). La saga de un rōnin (como se llamaba a los samurai sin amo durante el periodo feudal japonés entre 1185 y 1868) que se convierte en la mano derecha del jefe de uno de los tres clanes que se disputaban el territorio japonés en el siglo XVI.

Este año, Sexto Piso nos presenta un volumen muy distinto: Luna llena y otros cuentos, que recupera tres historias clásicas de Inoue: Vida de un falsificador (1951), Obasute (1956) y Luna Llena (1958). Los tres cuentos incluidos en el libro son muy distintos, aunque compartan la elegancia de estilo, el  sentido del humor inquietante del autor y el escenario del Japón de la posguerra.

Inoue nació en Hokkaido, pero creció en la península de Izu (sitio donde transcurre mucha de su narrativa). Su propia infancia podía haber sido parte de un universo ficticio: fue criado por su “abuela” Kano en casa aparte al resto de su familia. Kano, en realidad, era la querida de su abuelo; pero años atrás éste hizo que Kano adoptara a su nieta más pequeña (la madre de Inoue) para que ésta cuidara a su amante en su vejez. Esto, por supuesto, despertó resentimientos y lealtades divididas. Su padre, un médico militar pasaba mucho tiempo en campaña, mientras el joven Inoue crecía en la casa chica, a unos pasos de donde vivía el resto de su familia.

21_rmvpsHay que decir que la traducción de Gustavo Pita es extraordinariamente eficaz para mostrar la elegante y delicada prosa de Inoue. Y aunque el traductor peca por momentos de un entusiasmo académico desbordado (el libro incluye al final 14 páginas de notas con referentes geográficos e históricos); habrá más de un lector que agradezca esa oportunidad para ahondar en la cultura japonesa.

En Vida de un falsificador, el más extenso, un periodista es contratado para escribir la biografía de Keigaku, un famoso pintor recientemente fallecido. Mientras toma nota de la poco documentada vida de Keigaku, recorre el país visitando los sitios donde este vivió. Aprovecha para hablar con la gente que posee cuadros suyos, con la esperanza de recuperar, en las anécdotas y recuerdos que estos pudieran tener, aspectos desconocidos que despierten su interés por una tarea que básicamente lo aburre. En esas visitas, descubre que muchas obras atribuidas a Keigaku son en realidad falsificaciones hechas por Hōsen, un amigo del pintor con una vida más bien desgraciada. Hōsen se ganó la existencia vendiendo “gangas” que supuestamente conseguía por su conocimiento del pintor. El narrador, que tiene una tarea y lo sabe, va sin embargo obsesionándose por el misterio del falsificador y la vida fallida de este va apoderándose de su relato, hasta que no importa otra cosa.

Yoshitoshi_-_100_Aspects_of_the_Moon_-_97Obasute recupera una leyenda japonesa que solía aparecer hasta en los libros infantiles: la época en que los ancianos eran llevados hasta el monte Obasute para contemplar la luna, y eran luego abandonados ahí, para reducir el número de bocas que alimentar en la familia. El narrador recuenta cómo conoció la leyenda, en un libro ilustrado y perturbador; y los paralelismos que guarda con su propia familia. Un relato elegante y profundamente conmovedor enmarcado por la sacudida emocional que sufrió Japón y sus habitantes durante la posguerra.

El relato final del libro, Luna llena, es un recuento, casi en forma de thriller, con momentos de tinte casi Shakespeariano, del ascenso y caída de un ejecutivo que pasa a ser presidente de una compañía cuando su antecesor cae en desgracia, el tiempo que se sostiene en el poder, hasta su propio derrumbe. Si se me permite el desvarío, es una suerte de versión japonesa de la novela de dictadores latinoamericana, tan propia del boom. Retrato implacable de una cultura empresarial donde el presidente es casi dios, y sólo su propia w374xh231_srcsoberbia, sumada a la adulación ciega y las traiciones, puede ir minando su poderío, hasta que el golpe de estado llega, a mano de los accionistas.

El libro de Inoue es apenas un aperitivo, delicioso e incontestable, de la mejor literatura nipona. Al terminarlo, fuera del placer postergado de la relectura futura, sólo queda anotarse a la lista de espera, para la próxima entrega que vaya preparando Sexto Piso de su obra.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 27 de julio del 2016

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327 – El loco imbatible

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La convención del Partido Republicano estadounidense (conocido también como GOP por aquello de Grand Old Party), ha significado el punto más bajo de la institución política que alguna vez tuvo a Lincoln en la presidencia.

El descenso fue más palpable conforme el minoritario grupo de fanáticos del Tea Party, fue ganando relevancia nacional. Tuvimos un adelanto con la nominación efervescente de Sarah Palin y tocamos fondo con la de Donald Trump como candidato a la presidencia.

0,,18712858_401,00El suceso ya era previsible hace meses, y aún así, no deja de generar perplejidad entre los analistas políticos locales e internacionales que tratan de encontrar explicaciones políticas, intelectuales, sociales o educativas, para el fenómeno. Desde el aumento del radicalismo, hasta el fanatismo religioso, el racismo, la intolerancia ante la migración, el desencanto económico, el populismo (no la versión del “populismo” según Obama, que no entiende el concepto).

La etiqueta de Donald Trump como peligro para Estados Unidos, flota en la prensa y política liberal desde hace casi un año. Toda vez que es una etiqueta casi obligada entre adversarios políticos que consideran la postura opuesta como el principio del fin de su modelo de nación. Los análisis más recientes, van subiendo el tono y dada la posición geopolítica estadounidense, aventuran una versión más inquietante: Trump como peligro para el mundo.

Podría ser fácil descalificar los motes como parte de la retórica de campaña, si no es porque los análisis más cuidadosos de su discurso, sus mentiras, disparates más flagrantes, y la violencia que flota  encima de su retórica, no los contradicen en absoluto.

57251cbfc3474.imageMás alarmante aún es que su contraparte venga asumiendo un rol más pasivo, buscando una postura que pretende ser mesurada y racional, pero aún no ha salido de su propia perplejidad por tener que atender a semejante adversario.

La postura de muchos demócratas, incluida la prensa y medios liberales, incluida buena parte de los comediantes nocturnos, actores de Hollywood y muchos editorialistas, no parece superar la incredulidad inicial provocada por el personaje. Les genera tal rechazo que son incapaces de tomarlo en serio. Les parece tan digno del ridículo y burla, que lo descartan sin ser capaces de entender por qué está funcionando lo que hace. Les parece tan obvio que es un payaso, que miente, que dice barbaridades intransitables, que no son capaces de reaccionar con una estrategia eficaz para contrarrestarlo.

static2.politico-1Incluso la televisión reciente, siempre veloz en abrazar los encabezados como inspiración dramática, se ha quedado sin argumentos. Series que sumaron la campaña a sus tramas han tropezado con el surrealismo de una realidad que supera la ficción.

En Scandal, el candidato tipo “Trump” fue confrontado hace semanas con sus mentiras y rechazado por las multitudes que días antes lo aplaudían todo. Tiene que venir Brain Dead, una serie veraniega cocida al vapor por CBS, para dar una explicación más sensible: una invasión de hormigas extraterrestres se han ido comiendo el cerebro de la clase política, volviéndolos menos humanos y más eficaces en su búsqueda flagrante del poder. Es una comedia absurda y marginalmente satírica, que sin embargo dice más sobre la incapacidad de reconciliar dos modelos de ver el mundo y hacer política.

122315_HillaryVSTrump_COLORHace algunas semanas hablaba del hartazgo, casi irracional, que permeó el debate por el Brexit, y las lecciones que pretendían extenderse a los EEUU y una elección con Trump como candidato. Para muchos estadounidenses la victoria de un personaje así, es impensable. Y si aún así se diera, queda cierta fe en la contención que las instituciones democráticas pudieran ejercer a sus desmesuras. De acuerdo a Adam Gopnik en The New Yorker, no hay tales salvaguardas; y las instituciones son particularmente frágiles frente a alguien perfectamente dispuesto a mandarlas al diablo y hacer su santa voluntad abrazando la impunidad del poder.

En fechas recientes han circulado en redes sociales, paralelismos entre Trump y la figura de Andres Manuel López Obrador en la elección de 2006 (primer caso de una etiqueta de peligro para México usada con éxito en una campaña política). Pero las similitudes acaban en el guiño superficial.

Para decirlo de otra manera, hay políticos que juegan el juego de la política, incluyendo aquello de prometer y pretender escuchar y pretender atender un mandato popular y asumir una postura partidista e ideológica de cara a un modelo de país más o menos consensuado por su grupo.

HillaryVsTrumpTrump ni pretende un discurso pseudo conciliatorio, ni enfrentar oligarquías económicas, ni apuntar posiciones y estrategias económicas específicas. Lo suyo es la celebridad vacía. La construcción de una plataforma sobre el castillo de aire de la fama como único soporte del discurso: El país va a ganar porque soy un ganador. Les va a ir bien, porque yo sé cómo ganar dinero. Lo que digo es verdad, porque lo digo yo, y si mañana digo otra cosa, pues esa es verdad también, y mi adversario es idiota, un traidor y pffft (saca la lengua).

Es un rival formidable para Hillary Clinton quién todavía finca sus esperanzas en la sensatez de las mayorías. En que el elector no partidista tomará una decisión basada en el contraste de argumentos dentro de las “reglas” del juego democrático. Pero ¿qué pasa si su rival ni siquiera pretende seguirlas? ¿Si propone dinamitar el país y recibe el aplauso de las multitudes desencantadas, fanáticas y temerosas? ¿Como va a contrarrestar eso? Subir de tono los escenarios apocalípticos y las etiquetas de “peligro” parece el primer paso, pero si aspira a la victoria deberá encontrar un discurso capaz de interpelar o conectar con mayorías frustradas y dispuestas a comprar soluciones radicales y fáciles, alineadas no a sus ideas sino a sus prejuicios.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 20 de julio del 2016

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326 – Tecnofilias y tecnofobias

Facebook en vivo

F8LiveVideoTNW-796x418Facebook abre la posibilidad de que sus usuarios transmitan videos en vivo. Las únicas restricciones son para la violencia directa, la perversión o la pornografía. La nueva modalidad ofrece a 1,500 millones de usuarios el valerse de una cámara de video conectada para transmitir en vivo básicamente lo que se les ocurra.

La tecnología está en sus pininos cuando Diamond Reynolds transmite en vivo el asesinato de su novio, Philando Castile, a manos de la policía. El suceso provoca indignación masiva en los EEUU, marchas de protesta y hasta un atentado terrorista en otra ciudad. Resucita el debate sobre el control de armas de fuego y el movimiento post-derechos civiles que es Black Lives Matter.

El streaming en vivo de Facebook llevó a la red social a su primer dilema moral. ¿Dejar el video de Reynolds o quitarlo? Queda claro que esta nueva facultad no estaba pensada sólo para compartir recetas de cupcakes de cajeta con tocino y abría la puerta a un nuevo tipo de periodismo ciudadano. Un fenómeno similar al que vivió Twitter durante la “primavera árabe”.

Facebook dubitativamente, quitó el video de Reynolds durante la noche, y poco después lo volvió a poner, con una leyenda de advertencia de su contenido gráfico y un comentario de Mark Zuckerberg: “Mis condolencias para la familia Castle y otras que han experimentado este tipo de tragedia. Mis pensamientos para quienes se perturbaron por estos eventos. Las imágenes que vimos esta semana son gráficas y rompen el corazón, y echan luz sobre el miedo en el que viven millones todos los días. Aunque esperamos no tener que ver otro video como el de Diamond, nos recuerda por qué unirnos a crear un mundo más abierto y conectado es tan importante, y cuánto todavía nos falta”.

El video de Reynolds fue visto por 4.5 millones de personas en las primeras 24 horas. Apenas un día después de que la policía de Louisiana matara (en otro video) a otro hombre de raza negra: Alton Sterling.

El robot asesino

636036230203517593-AP-Police-Shootings-Protest.1Las marchas de protesta desencadenaron en un atentado terrorista en Dallas donde un francotirador disparó contra policías locales para “hacerse justicia” contra los de azul. El francotirador, como villano de cómic, se reía a carcajadas. La balacera llevaba 45 minutos y parecía no tener fin, cuando el jefe de la policía local ordenó usar al robot Androx Mark V-A1 para dejar medio kilo de explosivo C-4 sin que el homicida se diera cuenta, y después volarlo por los aires.

Es la primera vez que la policía estadounidense se vale de un robot para usar fuerza letal. Irónicamente, la policía de Dallas se las arregló para que el primer uso de un robot en un enfrentamiento así, rompiera la primera ley de la robótica de Isaac Asimov.

3221El robot era parte del escuadrón antibombas. No es autónomo y su utilización fue resultado de  improvisación frente a un escenario desesperado. Escenario familiar para grupos como ISIS que se valen de drones de juguete, de esos que vuelan los niños en centros comerciales, para llevar y detonar explosivos.

¿Qué pasará cuando se utilicen robots autónomos? ¿Cuando estos, en base a algún algoritmo preprogramado deban decidir si utilizan o no la fuerza letal? La ciencia ficción distópica lo contestó hace mucho tiempo.

Porno virtual

Virtual-PornFinalmente, una palabra de aliento para los productores de cine porno. Segmento casi arruinado gracias a la oferta gratuita en internet. A alguno se le ocurrió la ingeniosa idea de producir segmentos en realidad virtual para ser consumidos (¿vistos? ¿disfrutados?) vía los nuevos dispositivos tipo Oculus Rift y Google Cardboard.

Su primer mercado son los gamers que asisten a convenciones de videojuegos. ¿Por qué? Porque son quienes compraron primero las gafas, y como ya las tienen… Los productores ofrecieron demostraciones y pidieron la opinión de los gamers. ¿Qué les gusta? ¿Que comprarían? El resultado, como suele decir BuzzFeed, los sorprendió a todos.

La mayoría pidió contenido erótico con sus personajes preferidos, coincidiendo en un punto. El material XXX es demasiado pesado. Quieren algo más sencillo, o sea, cercano al porno de los setentas: con historia, erótico, sin primeros planos grotescos o accesorios violentos. Gigantesco suspiro de alivio para una industria en decadencia, tratando por años de subir la apuesta ante espectadores mentalmente entumecidos. La solución está en volver a tiempos más inocentes.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 13 de julio del 2016

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325 – Recordar es volver a vivir

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La frase fue usada por Kodak hace décadas para vendernos la idea de sus cámaras como dispositivos para atrapar la vida. Si lo fotografías ahora, podrás verlo dentro de veinte años y recordar cómo era todo. Cómo era tu abuela fallecida, cómo eran tus niños de pequeños, como eras tú antes de subir de peso y perder el pelo, el empleo, el matrimonio.

Tuvieron que pasar algunos años para que la ciencia demostrara que la frase era más que un lema publicitario. Recordar es muy similar a volver a vivir. Basta poner un cerebro humano bajo la inspección de una resonancia magnética (Neurofeedback). Las áreas que se activan cuando se vive algo (cuando se registra por primera vez la memoria en el cerebro) son casi las mismas que se activan cuando se piensa en ese momento.

when-was-vr-inventedPero lo de Kodak eran sólo fotografías, detonadores visuales de la memoria almacenada. ¿Qué pasa cuándo el estimulo es mayor? A la fotografía la siguió el audio y más tarde el cine y el video en todas sus modalidades. Lo que se está desarrollando hoy en día es más inquietante.

Con la invención de dispositivos de realidad virtual (como el Oculus Rift) se abrió el camino para que los estudios de cine, televisión y las empresas informáticas apuraran el desarrollo de productos en forma de películas, videojuegos o redes sociales de tipo inmersivo.

Si te preocupa el número de usuarios pendientes de la pantalla del teléfono, piensa que acá el espectador participará de forma mucho más compleja, desplazándose, interactuando, concentrando toda su percepción en la realidad virtual. Una de las facetas más atractivas de los dispositivos RV es esa experiencia audiovisual de 360 grados, que ya se puede ver en YouTube en publicidad y videos de National Geographic.

virtual-reality-oculus-1En el último festival publicitarios de Cannes Lions, uno de los vicepresidentes de Google, Clay Bavor, dijo que lo que la gente piensa que es realidad virtual es erróneo. Después habló de sus prototipos para grabar realidad virtual. Dispositivos con los que podemos atrapar momentos de la vida. Lo que vemos y escuchamos a nuestro alrededor.

“He grabado pequeños momentos”, dijo “sentarme con mi abuela en su casa. Desayunar con mi hijo. Y aquí está el tema, dentro de algunos años, cuando mi abuela ya no esté, podré sentarme con ella de nuevo. Dentro de veinte años cuando mi hijo pequeño sea un adulto, podré ponerme unos goggles y sentarme en la mesa del desayuno con él, todavía pequeño”.

No se trata de ciencia ficción salida de un estudio de Hollywood. Los prototipos existen y se especulan las posibilidades que tendrán, por ejemplo, para estimular cerebros devastados por el Alzheimer.

BN-OP390_cmogoo_J_20160622133057Entra a colación un anuncio científico aún más alarmante. La revista virtual STAT, presenta hace unos días una nota sobre un experimento científico realizado por Takeo Watanabe en la Universidad de Brown en sociedad con un instituto de investigación japonés. Su idea…implantar un recuerdo en un cerebro humano. Investigaciones previas de Neurofeedback probaron que si sus sujetos jugaban un juego, al final habían generado nuevas conexiones cerebrales.

Watanabe busca usar el escaneo para enseñar una habilidad o una idea… sin que la persona se dé cuenta que la está aprendiendo. En su reporte más reciente afirmó que había enseñado a sus sujetos cómo ver el color rojo mientras veían rayas en blanco y negro. Es casi trivial, pero profundamente inquietante.

how-virtual-reality-possible-copySe vale pensar en Matrix, Inception y otra media docena de películas, incluyendo Proyecto Brainstorm. Donde una tecnología permite grabar no sólo lo que vemos y oímos, sino también lo que sentimos. La película es de 1983 y como buena parte del cine de ciencia ficción era una exploración y una moraleja para advertirnos de lo que depara el futuro.

Y ese futuro que es casi presente, pone a temblar a más de uno. Si hay tanta gente deprimida, que vive atrapada en su propio pasado, pensando en lo que fue y ya no es o en lo que nunca fue. En duelo permanente por un ser querido, un momento de éxito fugaz o uno de esos instantes en que “si hubiéramos hecho otra cosa, todo sería diferente”. ¿Qué pasará cuando en el buró tengamos un aparato con esos momentos grabados para la eternidad? Podremos interminablemente comer con la abuela o ver a los niños pequeños o disfrutar ese aplauso de los colegas, esa fiesta juvenil cuando el mundo estaba lleno de amor y promesa. ¿Quién se va a parar de la cama?

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 6 de julio del 2016

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324 – El triunfo de la irracionalidad

Brexit series for FT.

Nos gusta pensar que somos racionales. Que tomamos las decisiones importantes después de una cuidada valoración. Que elegimos las maneras correctas, las que funcionan para conseguir lo que queremos lograr. Es una de las definiciones más válidas de la racionalidad.

rationality-kahneman-quizPorque también existe la racionalidad en base a valores predefinidos. Definimos que el valor supremo es, por ejemplo, la soberanía, por lo tanto todo lo que la ponga en riesgo se vuelve irracional. Aún si el valor no está definido y significa algo distinto para cada quien.

Ambos tipos de racionalidad son válidos y tarde o temprano se contrapondrán. El mundo no suele alinearse a las definiciones filosóficas. Mucho menos cuando se trata de aplicar esa racionalidad para controlar, manipular y corregirlo.

Una variante mixta es la racionalidad pragmática. Esa que establece como fin último la felicidad o el placer o el éxito (y hay quien suele equiparar los tres términos como sinónimos).

56fa2a59150000ad000b3573Entra en juego el sesgo de confirmación (confirmation bias), y no sólo escuchamos lo que nos interesa escuchar. Sino que lo que escuchamos, argumente o no lo que pensamos, termina igualmente confirmando lo que ya creíamos (o creíamos en el fondo, aunque pensáramos y dijéramos que creíamos otra cosa).

¿Es eso lo que pasó en Inglaterra?

Veamos algunas de las promesas más sonadas de la campaña realizada previa al referéndum para votar la salida o permanencia del Reino Unido en la Unión Europea (UE). Los políticos que llevaron la campaña adujeron que la salida garantizaría el fin de la inmigración en el país. Dijeron que los millones de libras que se pagaban a la CE se destinarían para el servicio nacional de salud. Que seguirán gozando las ventajas del mercado común pero desde una mejor posición, pues podrían negociar. Que recuperarían la soberanía de su país, volverían a ser líderes mundiales y serían nuevamente la Gran Bretaña de antaño.

JS89532410Cada una de esas promesas resultó ser falsa, como dijeron ellos mismos después de ganar, y documentó The Independent: La migración seguirá igual: la migración que temía la mayoría (ilegales y refugiados), no tiene nada que ver con la UE. No se pagaba eso, ni se ahorrará el dinero para destinarlo al servicio de salud. La posición del país en el mercado es peor que nunca. No serán parte del mercado único y su posición de negociación es francamente desventajosa. La economía se derrumbó junto a la moneda. El costo financiero del primer día ya fue peor que el costo de pertenecer diez años a la UE. Etcétera.

brexit-800x500Algunos de los análisis equiparan la reacción Brexit, con el éxito de Trump del otro lado del océano. El triunfo de la ignorancia y los prejuicios. Un electorado al que le mienten de forma flagrante y estúpida y acepta con entusiasmo lo que le dicen. ¿Hay un desgaste tan marcado de la clase política a nivel mundial que al votante ya dejó de importarle si lo que le dicen es verdad y prefiere que le repitan sus prejuicios?…un momento: ¿Así ha sido siempre?

El votante sabe que mienten. Sabe que los datos, los chivos expiatorios, las promesas que firmarán ante notario, las estrategias planteadas, la gente que acompaña al líder, no son correctos. Que no le responderán, terminarán decepcionando. Y aún así se presenta ante la urna y vota por ellos. ¿Es autodestructivo?

BN-ND559_3dummi_P_20160317191754El inglés, que tuvo doble Brexit con su ignominiosa (y épica) derrota en la Euro, se vuelve el caso de la moneda más fuerte que decide jugarse un volado. Del primer ministro que quema la casa para salvar el mobiliario. Del contraste de votación entre una población mayor, rural y poco educada, apostando por la salida; y una población joven, urbana y educada votando por quedarse. Paradojas aparte: los conservadores votaron por el mayor riesgo. Votaron por el pasado y se jugaron el futuro de los que sí lo tenían, parafraseando a Felipe González.

¿Qué decir de sus contrapartes que pensaban que con argumentos racionales convencerían? ¿Que era posible demostrar que les mentían y cuando se dieran cuenta verían la luz. Una falacia del pensamiento: pensar que tenemos la razón. Peor aún si pensamos que es tan obvio que tenemos la razón que tarde o temprano los demás se darán cuenta y con una palmada en la frente recapacitarán y nos pedirán disculpas.

_88649375_the-sun-front-page-09.03.16Si ese es el punto de partida. ¿Cómo hacer un argumento eficaz? Los del “quedarse” quisieron demostrarle a los otros que estaban equivocados y lo llamaron una campaña racional. Porque la racionalidad es el valor “civilizado”. Pero la racionalidad no es un valor, es un método.

Los políticos defensores del Brexit apelaron al otro tipo de racionalidad: Dijeron lo que tenían que decir para conseguir el resultado. Cínicamente racionales, aunque sus argumentos no se sostuvieran, tuvieron claro una cosa que sus contrapartes nunca entendieron: ¿Qué pasa si el otro no es racional? ¿Qué pasa si no hay argumento que valga?

Descubrieron que la única manera de abrazar su incondicionalidad era apelar a sus instintos, antipatías, fobias y temores. Porque para pensamientos irracionales sólo valen argumentos irracionales, que al final ni siquiera importan. Lo que realmente convence al otro es que su instinto fue correcto, que su antipatía es compartida, que su fobia y temor prometen ser aliviados. Que su nostalgia por el país de antaño es recíproca con gente que también la añora y promete volver. Esas promesas calman algo básico, algo primigenio en el ser humano. Nos hace sentirnos menos solos, menos aislados, y gana nuestra incondicionalidad a prueba de balas.

Es el triunfo de la irracionalidad.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 29 de junio del 2016

323 – El fin de los números irrelevantes

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El último ciclo televisivo estadounidense significó el fin de una serie medianamente popular, cuyo seguimiento fue notablemente obstaculizado, por lo menos en Latinoamérica, por cambios inexplicables y erráticos en la programación del canal Warner.

Se trata de Person of Interest, en algún momento el “nuevo” proyecto de J.J. Abrams junto a Jonathan Nolan (hermano de Christopher). Una serie propositiva y atractiva inspirada en el estado de vigilancia surgido de la tecnología y la paranoia post 9/11.

person-of-interest-poster1La inteligencia artificial vista como salvación/perdición de la sociedad moderna incapaz de ofrecer la seguridad que requieren sus ciudadanos ante los peligros individuales del terrorismo. El corazón de la serie es una entidad virtual creada para observar a través de cámaras, teléfonos y todos los medios disponibles y anticipar escenarios a manera de advertencias oportunas al gobierno estadounidense de futuros actos de terrorismo. “Estás siendo vigilado” dice Mr. Finch en la introducción “una máquina revisa todo lo que dices y haces”.

Es una suerte de Skynet (Terminator, 1984) bonachón, al que se le inculcaron valores y la protección última de vidas humanas en los algoritmos y que envía información a la NSA de sujetos “relevantes” para el interés nacional.

La premisa de la trama son las personas “irrelevantes”, las que participan o son víctimas de los crímenes cotidianos y no suponen interés alguno para la seguridad nacional. De esos casos se encargan nuestros héroes (por lo menos en Nueva York); salvando vidas al son de los números “irrelevantes” que les provee la máquina.

Mr Finch (Emerson)

Lo más interesante de sus primeras temporadas era el conflicto con mafias locales y un sindicato de policías corruptos. Poco después, cuando el escenario y el discurso se volvieron más grandilocuentes, la trama migró hacia el gobierno y sus funcionarios dispuestos a todo para salvaguardar el estilo de vida americano.

Si el mundo de Person of Interest se concibe tan binario como maniqueo, era esperable que las fuerzas de la paranoia fueran aumentando la apuesta, abriendo la puerta a una segunda máquina, más inteligente y letal: “Samaritan”. Un auténtico primo de Skynet, programado a mantener el orden y salvar a la humanidad como sea.

El conflicto de ambas máquinas dio pasto a dos temporadas intensas pero disparejas en que la serie pasó de ser popular entre público y críticos, para reducir su seguimiento a un grupo más cercano al culto.

pdwo6n2ec89zxiomkv8bEs harina de otro costal preguntarse si en este mundo de intereses tan diversos, la fragmentación de las minorías ha llevado a la creación de tantos nichos que ser de “culto” sea tan natural como irrelevante. Pero no me dejen divagar, dejemos la definición de “culto” a las series de televisión que tienen un núcleo de seguidores activos, dispuestos a hacer, por ejemplo, campañas apasionadas en redes sociales para que su favorita sea renovada y no entre al limbo de los proyectos cancelados e inconclusos.

Detrás de la supervivencia de Person of Interest está otra máquina: el respaldo de la productora de Abrams (Bad Robot) y el peso político que el hombre tiene en la industria del entretenimiento después de su currículum de éxitos (que incluyen Lost, Star Trek y Star Wars). Person of Interest, que venía arrastrándose en los ratings, por lo menos para lo que debe cosechar una serie de su presupuesto y perfil, se renovó para una temporada final. Después CBS la transmitió como quien ya cumplió: al ritmo de dos episodios por semana (el final se transmite hoy).

ajvfpbl87lhbjgwbhyjpEl problema principal de Person of Interest fue la contraposición de su propia y atractiva mitología con la idea de que sus protagonistas tenían que resolver un caso semanal, muchas veces insulso y forzado. Sus arquitectos, particularmente después de la tercera temporada, parecieron incapaces de construir un enramado donde cada caso “irrelevante” resultara más tarde lo suficientemente “relevante” como para que no hubiera episodios que merecieran alguna de las dos etiquetas.

Se quiso apostar por la afortunada química de su elenco: Jim Caviezel, Michael Emerson, Amy Acker, Kevin Chapman y Sarah Shahi, y en la exploración de los dilemas morales que flotan en la conciencia del señor Finch (Emerson), programador de “la máquina”; y la propia incongruencia de tener un equipo de asesinos salvando vidas. Pero, ¿cuántas veces puedes salvar al mundo porque las “vidas importan” sin que el espectador empiece a bostezar o a añorar el siguiente brote psicótico de Carrie Mathison?

Person of Interest duró 103 episodios, muchos de ellos memorables, a lo largo de 5 temporadas. No es un hito televisivo, terminó siendo una más del montón que surge de la paranoia de la seguridad nacional (junto a 24, Quantico, Sleeper Cell, Scorpion, Burn Notice, Homeland o Black List). Difícilmente se puede decir que haya salido avante de tratar de navegar entre el procedural policíaco semanal y la épica de “debemos darnos cuenta que nuestro mundo se ha vuelto un escenario distópico de ciencia-ficción más cercano a Philip Dick que Issac Asimov”.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 22 de junio del 2016

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322 – Fotografiar en la calle

Streetfoto San Francisco 2016 (photo Jack Simon)

Tal pareciera que la fotografía callejera (mejor conocida como Street Photography por su nombre en inglés), debiera su origen a la universalidad del smartphone. La oportunidad para que cada ciudadano traiga en el bolsillo un dispositivo para conectarse a esa suerte de flujo de la conciencia mundial (por ponerme esotérico para describir el internet).

La cámara digital en el bolsillo, y los medios para compartir lo que vemos, y con ello nuestra presencia en el mundo, han llevado al mayor invento cultural de los últimos años: el selfie. Un registro del ahí estuve, que antes era la foto turística por excelencia frente al monumento de rigor, y que ahora llega mucho más lejos, convirtiéndose en el aquí estoy, en la ratificación de la propia presencia en el mundo.

Pero la fotografía callejera es otra cosa. Es el registro espontáneo con una cámara de la vida cotidiana en el ámbito público, como lo define Nick Turpin en su prólogo del excepcional libro que recopila el trabajo fotográfico de la primera década del colectivo in-public.

Cartier-Bresson

Cartier-Bresson

Los fotógrafos callejeros eran, en un principio por lo menos, los señores que estaban en parques públicos con sus cámaras de madera, y a los que se les pagaba por fotografiarse frente a edificios y lugares famosos. Esa etiqueta desapareció pronto.

Mientras tanto, media docena de artistas que empezaron a capturar escenas con cámaras la vida cotidiana parisina en los años veinte. Fue la era de Cartier-Bresson, para muchos el padre del street photography, para otros uno de los progenitores del fotoperiodismo.

Valga una pequeña distinción entre ambos: el primero registra sucesos de la vida cotidiana. El segundo, noticias, sucesos que se presumen de interés público. Ambos cuentan historias, pero mientras el fotoperiodista apuesta por lo extraordinario e ilustra, explica o denuncia un suceso con fines de crónica o divulgación; el otro centra su mirada en otro tipo de sucesos extraordinarios, los que tapizan nuestras vidas, y precisamente por eso, son más bien ordinarios y nos implican y hablan a todos.

Winogrand (1962)

Winogrand (1962)

El fenómeno no tuvo nombre por muchos años, en la posguerra tuvo su centro principal en Nueva York, donde docenas de sujetos, armados con Leicas, empezaron a recorrer las calles y, poco a poco, extender su mirada por el resto del territorio estadounidense. Sus fotografías eran a veces despreciadas, miradas como un arte menor: el fotoperiodismo del hombre común.

Después llegó la película a color, el breve reinado de Kodak, y la cámara instantánea. Y una exhibición a finales de los años 60 en que Arbus, Friedlander y Winogrand le dieron cierto prestigio a este nuevo método de crónica social.

El street photographer es un documentalista de lo trivial, de los sucesos que nos importan más que la declaración de un político o la guerra del otro lado del mundo: el pleito con el vecino, el corazón roto y el reencuentro amoroso, la soledad de la ciudad, la alegría juvenil y la tristeza detrás de la máscara o el fracaso profesional.

Richard Bram (London 2004)

Richard Bram (London 2004)

Turpin menciona docenas de libros de fotografía acumulados en estanterías sin género o nombre; y atribuye la primera etiqueta a un libro de 1994 de Joel Meyerowitz y Colin Westerbeck que se llamó “Bystander: A History of Street Photography” (Espectador: Una historia de la fotografía callejera). Y con éste la inclusión y legitimación de aquellos fotógrafos que no encajaban en los moldes prefabricados por los medios y los bibliotecarios.

Surge el primer colectivo de fotógrafos callejeros: In Public, que en diez años sumó una veintena de miembros en cuatro continentes. En esa década, el término pasó de la oscuridad a la cotidianidad de las redes sociales, y aunque posiblemente siga siendo una actividad marginal, ha entrado a la conciencia pública sumando millones de entradas en Google.

La fotografía callejera ha ido sofisticando su lenguaje y su técnica. Y aunque las preocupaciones del fotógrafo desde los años treinta hasta la época actual son básicamente las mismas: el énfasis estético en el humor, el absurdo, la contradicción y los contrastes sociales en la vida contemporánea, han encontrado a través de internet y las redes sociales un nivel de proyección con el que nunca antes contaron.

De Ken Walton

Ken Walton

Poco a poco han surgido encuentros y festivales de fotografía callejera en el mundo. La semana pasada se dio el primer festival de fotografía callejera en San Francisco: Streetfoto 2016. El encuentro fue oportunidad para tres competencias internacionales: mejor fotografía callejera, mejor serie y mejor fotografía callejera realizada con dispositivo móvil. El festival lo organizó un fotógrafo: Ken Walton, inspirado después de asistir al otro festival estadounidense (un encuentro celebrado en Miami el año pasado).

El festival incluyó charlas y talleres con fotógrafos legendarios como el fotoperiodista Ken Light, Richard Bram (uno de los fundadores de In Public), la participación del colectivo internacional Burn my Eye, incluyendo a Don Hudson, Jack Simon, Joe Aguirre y TC Lin. El fotógrafo hindú Vineet Vohra (Colectivo Street) en su primera visita a los EU, y la presentación del trabajo asombroso sobre la sequía en California y los indocumentados de Leah Millis (San Francisco Chronicle). La crónica que TJ Lin realizó de una suerte de golpe de estado democrático en Taiwan, una charla con Richard Koci Hernandez (profesor de Berkeley con un cuarto de millón de seguidores en Instagram), y muchos más.

De Jack Simon

Jack Simon

Las competencias tuvieron miles de participantes de todo el mundo, y cada día el festival tomó las calles en distintos barrios de la ciudad, donde los participantes fotografiamos distintas manifestaciones de la vida urbana de San Francisco.

De acuerdo a Turpin la gente que conoce cae en uno de dos grupos: aquellos que viven sus vidas: van a trabajar, compran, comen, ven futbol y visitan a la familia. Gente que entiende el concepto de “vida diaria”. Y otro grupo más, más pequeño, que también participa en esas actividades, pero que mantiene un grado más profundo de conocimiento. Son conscientes de su propio conocimiento “de mi vida diaria”. Según Turpin la mayoría de los miembros de ese grupo son fotógrafos callejeros. Para muchos otros, el fotógrafo callejero es ese tipo raro que toma fotos donde no sale nadie a quien conozca.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 15 de junio del 2016

Algunas fotos

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Ken Light

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Leah Millis

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Richard Koci Hernandez

 

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Joe Aguirre

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TC Lin

Don Hudson

Don Hudson