237 – ¿Cuál es tu película favorita?

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A veces llega la hora de la pregunta más difícil para el cinéfilo o el bibliófilo. El escenario puede ser un café, una reunión de ex-alumnos o una cita romántica. Está muy quitado de la pena, cuando alguien a bote pronto y sin anestesia de por medio pregunta: ¿Cuál es tu película favorita?

Inténtelo alguna vez. Gracias a las redes sociales es posible emboscar a su crítico favorito, pero funciona mejor si se practica con la familia, por ejemplo con el tío Aníbal. Ese que presume de comprar los DVDs de Von Trier nomás salen a la venta en Amazon Tokio. Embósquelo una tarde cualquiera, de preferencia en una inofensiva sobremesa frente a familiares y amigos. Haga la pregunta con un falso interés (se vale fingir). Lo importante es que parezca una duda sincera, una que provoca desvelos, que realmente necesitamos conocer y ahorita por favor.

¿Por qué me preguntas eso?Es necesario precisar lo anterior porque es la pregunta más evadida por los expertos y seudoexpertos, quienes seguramente tienen preparada en respuesta de cajón: una película indiscutible del canon, una joya oscura del cine europeo o asiático (las modas cambian), o una favorita contemporánea del circuito de festivales. Si son honestos o tomados desprevenidos, dirán: Híjole, es la pregunta más difícil, mejor pregúntame cuándo y dónde perdí la virginidad.

Y es que el cinéfilo, ese ente que toma notas en RottenTomatoes, compra abonos en las muestras, perfora tarjetas de cliente frecuente, tiene a www.imdb.com como home page en sus navegadores, asesora a inadvertidos compradores en Mixup, tuitea desde la sala misma de cine como si estuviera cubriendo el evento en vivo. Ese cinéfilo que todos llevamos dentro. Cuando se ve enfrentado a esa pregunta es incapaz de decir lo que dice cualquier hijo de vecino interrogado con la misma cuestión: la última película que vio.

HitchcockEl cinéfilo puede convulsionarse, reflexionar en voz alta, recurrir a los clásicos, explayar su posición sobre Wong Kar Wai, Hitchcock o Billy Wilder. El cinéfilo siente que si dice una estupidez, si escupe una película sin pensarlo demasiado (si intenta apurar algún placer culpable, o la más reciente cinta de Park Chan-wook para pararse el cuello), puede ser la respuesta definitiva. Puede quedar grabada en piedra ahí mismo como la lápida que cargará sobre los hombros el resto de su vida.

Para otros es el momento de hacer una lista. Veamos, ahí te van algunas de las diez mejores que he visto…una lista que se truncará en nueve cuando aparecerá la misma mirada huidiza, la desesperación que invade de sudor frío su frente cerúlea. Dejemos la lista abierta ahí, no vaya a ser que se me olvide alguna…

Para los que recurren a un clásico, y basta un vistazo a cualquier transmisión de Es la hora de opinar los viernes, las opciones son limitadas. Si las casas encuestadoras decidieran apuntar a investigar algo más trascendente que atinarle al ganador en la próxima elección local o federal, podrían preguntar por las tres películas favoritas y una de ellas siempre será El Padrino, Érase una vez en América, o Pulp Fiction, dependiendo de la generación y el tipo de gángster al que se aspira ser en las noches de insomnio. Amelie, La vida es bella o Cinema Paradiso, si la del insomnio es mujer.

dead poet's societyLos arriesgados son a los que no les importa la posteridad ni el qué dirán. Buscan autodefinirse con su selección. Saben que si dicen La vida de Adele o La novicia rebelde, levantarán cejas y rumores. Que si dicen El club de la pelea, delatarán que quieren ser tipos rudos (que no han visto cine, eso sí, pero muy rudos). Que si respiran hondo y musitan Nymph()maniac, pueden a lo mejor ligarse a alguna chica con falda corta y apuesta de chocolates de por medio. Son aquellos que corren el riesgo, no lo piensan demasiado y ahí les va: La sociedad de los poetas muertos con orgullo y sensibilidad.

Lo mejor es alzarse de hombros, sonreír un poco, como si nos acordáramos de algo gracioso que nos sucedió en la infancia y después, sin dejar pasar demasiado tiempo y con voz tranquila decir: Valorándola exclusivamente por la experiencia estética, tendría que decir ___________________  (escribir en la línea el título de la primera película que viste con tu pareja en turno, especialmente si está presente, y –ojo- no expliques que la elegiste por esa razón; ella/él sabrá por qué lo hiciste y debe quedarse como un secreto entre ambos). Por lo menos esa respuesta tendrá consecuencias positivas esa misma noche.

Para los demás sirvan estos principios:

• Se vale cambiar de película favorita cada vez que te pregunten.

• No se vale mencionar películas de Disney, Pixar, dirigidas por Michael Bay, o actuadas por Robert Pattinson, Al Pacino o Jean Reno. O si el protagonista es un niño mago, un perro, un Jedi o un elfo.

• Cuando se dice el título, pega mejor si se conoce bien y no se confunde a su director con otro.

Rose en Titanic• Títulos prohibidos: Avatar, Titanic, Moulin Rouge, Corazón Valiente o V de Venganza.

• Si mencionas cualquier película estrenada en los últimos veinticuatro meses quedarás expuesto como lo que eres: un hijo de Clarovideo cualquiera. Sí. Eso quiere decir que hay un tiempo de espera forzoso de veinticuatro meses antes de incluir una película como respuesta a esa pregunta, y finalmente…

• Siempre es bueno decir Casablanca.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 22 de octubre del 2014

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236 – La protesta airada y la justificada

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Quizá el mayor logro del gobierno federal en materia de seguridad pública se había dado en el ámbito de la agenda mediática. Mientras en el sexenio anterior el foco permanente en la guerra declarada al crimen organizado llevaba a los medios a llevar un reporte cotidiano de violencia, incluido conteo de muertos y desaparecidos; el gobierno de Peña Nieto consiguió que la discusión girara en torno a las reformas, incluyendo las objeciones justificadas o no que provocaban las mismas.

InseguridadLa falta de la nota roja del “frente de guerra” en los encabezados puede haber generado la percepción  equivocada de que las cosas iban mejorando, que lo peor de la crisis de inseguridad había pasado y la realidad se doblaba dúctil y obediente a la voluntad de la agenda gubernamental.

Sin embargo, estudios recientes, como el ENVIPE (Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Inseguridad) realizado por el INEGI nos dicen algo muy distinto. Primero, que la percepción ciudadana de inseguridad es prácticamente idéntica al 2011 y ronda el 70% de la población. No importa que en estos tres años, la crisis de seguridad y homicidios en ciertos Estados transitara a otros: de Chihuahua, Durango y Nuevo León pasaran a Michoacán y más recientemente a otros, incluido por supuesto, Guerrero.

Violencia urbanaEl análisis de Eugenio Weigend en el blog de Nexos (Del narcotráfico al secuestro), retoma desde la correlación estadística cómo la percepción ha migrado del homicidio visto como la razón principal de la inseguridad, al florecimiento de un número inquietante de otros crímenes contra la población civil. Preocupante por partida doble, primero porque durante la “guerra”, el número elevado de víctimas se ligaba a los enfrentamientos entre grupos delictivos en luchas internas por el poder, y a estos frente a las fuerzas armadas. Situación que siempre se argumentaba como transitoria y, por lo menos desde el poder, como “necesaria” para resolver un problema de seguridad pública aún mayor.

ejercito-mexicano-88aLo de “necesario” puede ser más que debatible, si nos atenemos a lo argumentado en más de una ocasión por expertos en seguridad pública, pero materia de otra discusión. Si la percepción de inseguridad no ha cambiado y en cambio ha transitado de “enfrentamientos” con la fuerza pública a la victimización directa de los ciudadanos, el segundo caso es mucho más preocupante, porque no sólo nos habla de dispersión del crimen en la sociedad, sino del florecimiento de la impunidad y de una amenaza más difusa y permanente.

Weigend encuentra una vinculación entre el aumento de secuestros en los Estados de Tamaulipas, Estado de México, Veracruz, Michoacán y Morelos para sumarlos, junto a Tabasco a los que se perciben como más inseguros.

Si frente a la impunidad de los grupos delictivos los ciudadanos sienten impotencia e indefensión, cuando la responsable de la violencia es presumiblemente la fuerza pública, la reacción es muy distinta.

ayotzinapa-marcha-chilpancingoNo cabe duda que la preocupación por los normalistas desaparecidos en Guerrero ha ido captando no sólo la agenda mediática sino la atención de buenos sectores de la población mexicana. La indignación por la forma en que se ha manejado el tema, ha invadido las redes sociales.

Uno de los grandes aciertos del movimiento surgido de las familias y compañeros de los desaparecidos fue el rápidamente hacerlos visibles, no sólo dándoles nombre sino sustancia e historia al relatar quién era cada uno y qué estaba haciendo hasta su desaparición. Esto ha provocado un efecto doble: evitar que el discurso oficial etiquetara a las víctimas como elementos criminales para que su desaparición saliera del ámbito político y de derechos humanos y se convirtiera en un reporte más de enfrentamientos entre el crimen organizado. El otro, fue generar en el resto de la población no sólo empatía sino franco repudio contra las autoridades supuestamente responsables y la manera en que se ha atendido la queja de las familias.

140929191010_mexico_guerrero_maestros_protesta_624x351Ayer, la protesta llevó al lamentable incendio del palacio de gobierno del Estado. Suceso que mereció la primera plana de los diarios, catapultando el caso de desaparición en un tema que ya no puede ser soslayado por el gobierno federal. Especialmente con la recepción que ha tenido en las redes sociales.

Basta un ejemplo: en Facebook, al reporte dado por MVS Noticias del incendio del edificio público lo siguió, en pocas horas, miles de respuestas de “me gusta” (que a estas horas rebasa los quince mil). Una lectura a los comentarios de los usuarios puede parecer familiar a quién lee los foros de opinión en los periódicos: violencia verbal, faltas ortográficas, repetidos llamados al levantamiento popular, a fusilar y quemar a los políticos, al congreso y al gobierno federal.

MVS ScreenUna diferencia fundamental que no puede pasarse por alto: Facebook no es anónimo. Los usuarios que manifiestan su descontento y llaman a la “nueva revolución” entre otros reclamos más específicos y sangrientos, son usuarios con nombre y apellido, con perfiles llenos de fotos de sus familias, lugares de origen y las trivialidades de rigor. No son como aquellos que se envalentonan detrás del supuesto anonimato que ofrece internet.

Más aún, las pocas voces que llamaban a la calma, que recurrían al universalmente aceptado lugar común de “la violencia genera más violencia”, son virulentamente callados por usuarios que rebasan con mucho la etiqueta del “troll” típico. El descontento social, esta vez, no corresponde sólo al rijoso ámbito magisterial, ni a la región de Guerrero, ni a su gobierno local; se ha sumado a la inquietud y percepción de inseguridad y se percibe como un polvorín peligroso que las instituciones públicas deben tomar en serio, si no quieren que las cosas se les sigan yendo de las manos.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 15 de octubre del 2014

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235 – Las nuevas propuestas no son tan nuevas (pero da igual)

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Si hay algo que no es nuevo en la televisión, es la idea de vendernos algo que ya conocemos como si fuera flamante y fresco. Si en algún lado saben hacer eso, fuera del truco baratón de poner una etiqueta brillante en un empaque rediseñado, es en Hollywood (y a veces hacen justamente eso). Si los estudios lo hacen, también sus hermanos menores, las cadenas televisivas.

The Bridge - version USEs verdad, de pronto aparece por ahí, en un canal como HBO o FX una propuesta que tiene toda la pinta de estar haciendo algo distinto (aunque a veces sea una adaptación de la versión sueca). El resto, ese pasmoso resto que estrena series de televisión cada año, sólo tiene apariencia novedosa en los clips de diez segundos en que se anuncian los estrenos. De cerca, queda claro que es la misma cosa, con maquillaje, ropa distinta, un marco temporal atractivo, un par de variantes de acá, un par de personajes de allá.

El tema detrás no es la falta de originalidad. Resultaría imposible que una industria se recreara cada año con visiones insólitas nunca vistas. Es más, estoy convencido, como muchos de sus productores, que el grueso del público televidente, se se sentiría alienado si fuera el caso. Sería incapaz de identificar lo que le va a gustar sin asociarlo con recuerdos y experiencias previas.

portada-2vsoriginalidad-loEs más o menos lo que sucede en la industria editorial, si un libro no puede venderse como el nuevo Kafka, o como una mezcla de Agatha Christie, J.K. Rowling y Luc Besson; si los mercadólogos a cargo de las editoriales no pueden relacionarlo con algo que ya estuvo ahí y vendió, y el público puede querer, entonces para qué no editarlo y correr el riesgo.

En Contra la originalidad (Tumbona), Jonathan Lethem arremete contra una industria que vive de derivar y vampirizar los clásicos para después explotarlos a gusto, registrarlos como propios y después pelear a capa y espada que sus derechos no sean vulnerados por terceros. Lethem se refería a Disney, y detrás de ello está un argumento muy interesante: el arte existe gracias a la apropiación e interpretación de obras anteriores y a su reprocesamiento en la cabeza del nuevo “creador”. Para Lethem no existe la originalidad y como no existe, tampoco puede existir la propiedad exclusiva de la obra artística. No es un alegato a favor de la piratería, el artista debe cobrar por su trabajo, sino de la libertad y el fin de los derechos a perpetuidad sobre ciertas obras. Es una diatriba inteligente, idealista, profundamente seductora.

jonathan-lethem-po_2808664bLamentablemente la derivación planificada con que se arman productos vendibles, tanto en el cine como en la televisión y la industria editorial, no tiene mucho que ver con este argumento. No es un asunto de arte como materia prima, ni la derivación integrada en la inspiración artística, aquella aseveración de todo ya fue dicho, todo ya fue escrito, todas las historias ya sucedieron, que hemos escuchado más de una vez. En la industria de lo que se trata es de vender, y para vender nada mejor, como decía el comerciante de autos, que una lavada, una sopleteada y una pintadita.

El efecto es tan eficaz, que son los estudios, las televisoras y los editores los que intentan vendernos estos flamantes monstruos de Frankenstein sin ocultar la estratagema: Es es el nuevo Larsson, El hijo de amor de Stephen King y Neil Gaiman, Es el Chejov Coreano, el Tolstoi brasileño, y demás tonteras que no sólo suponen su estrategia de venta, sino su propia manera de entender el negocio y contratar obras. Además nos dan un marco de referencia, aunque sea ridículo, y convierten un producto en algo familiar, casi necesario.

Como ilustración, un vistazo a tres estrenos en la temporada otoñal de la tele estadounidense:

Fish_Mooney_01_GothamGotham: El origen de Batman llevado a nuestros días, en una Ciudad “Gótica” convertida en megalópolis. Enamorados del éxito de Arrow y Marvel Agents of S.H.I.E.L.D., los estudios Fox decidieron participar. Atractiva visualmente, hiperviolenta y un tanto frenética, al borde, como The Black List de la caricatura camp. Es un policíaco casi convencional, un cop buddy movie, donde el idealista James Gordon y el corrupto Harvey Bullock (en este estilo siempre son opuestos) resuelven el caso de la semana. Sobre ellos flota toda la mitología del cómic más exitoso de DC: El asesinato de los Wayne, el origen del Pingüino, y otros villanos más. Casi cada capítulo es secuestrado por Jada Pinkett Smith, maravillosa como la gángster Fish Mooney.

forever-tv-review-abcForever: La historia de un forense británico que por una maldición mágica no puede morir. Cada vez que es asesinado o se ve envuelto en un accidente o decide suicidarse, aparece idéntico y como dios lo trajo al mundo, en el río Hudson. Ioan Gruffudd encarna al carismático doctor Morgan. En la morgue, tiene un ayudante nerd simpático, y mientras deduce cada caso con habilidad deductiva envidiable, auxilia y seduce a la detective Jo Martinez (Alana De la Garza). Entretenida y simpática, no deja de ser un coctel que mezcla El mentalista, Castle, Body of Evidence, Highlander y Sherlock (aunque si somos justos, cada una de ellas bien podría ser un coctel de ingredientes previos).

How to get away with murderHow to get away with murder: Un misterio sobre una escuela de abogados y una maestra que involucra a los estudiantes en todo tipo de estrategias turbias para resolver casos truculentos que ella misma defiende. La atmósfera es oscura, la construcción es a base de flashbacks desde un crimen, hay un asesino serial suelto, conspiraciones y secretos. Un eficaz coctel que combina The practice, Damages, Twin Peaks, Felicity, El secreto de Donna Tartt, y un toque decadente noir, a lo Veronica Mars, pero sin sentido del humor.

Son tres propuestas absolutamente derivativas, y sin embargo, perfectamente aceptables como entretenimiento televisivo para la temporada otoño-invierno.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miercoles 8 de octubre del 2014

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234 – La insignificancia de Kundera

Milan Kundera

Es posible hablar de un libro sin conocer a su autor o su obra. Muchas veces, ese acercamiento, que es el del lector empírico (como todos fuimos alguna vez), permite valorar un libro casi objetivamente (si fuera posible tal cosa). Conocer a un autor, por otra parte, influye la manera en que nos acercamos a sus nuevas entregas. Sea porque disfrutamos lo que hemos leído de él, y eso nos provoca una feliz anticipación; o porque lo padecimos, en cuyo caso, el libro nuevo se ve como una tarea aciaga.

Sirva lo anterior para explicar que me resulta imposible acercarme a un libro de Milan Kundera en blanco. Que mi lectura siempre estará marcada por las anteriores. Quizá el mayor obstáculo que encuentra un autor con una obra como la suya, cuando trece años después del libro con el que se despedía de sus lectores (La ignorancia 2001), decide presentar una nueva propuesta, sea ese, la comparación con la obra previa.

9786074216141Se ha mencionado que La fiesta de la insignificancia (Tusquets, 2014) bien puede ser el testamento literario de Kundera, lo cual es sin duda desafortunado. No porque asociemos la palabra testamento como lo que se entrega al final de la vida, sino porque se asume que en esa “última voluntad” está una suerte de clave para entender y consolidar un legado. Y el legado literario de un autor no lo define su última obra, sino el conjunto. ¿Cómo percibirá a Kundera un lector nuevo que se acerca por primera vez a su obra con esta novela?

Después de leerla me queda claro por qué Kundera decidió sumar un décimo libro a su obra. No cabe duda de que pretende cerrar un círculo iniciado con La broma en 1967. Escrita todavía en checo (sus últimos libros los escribe en francés), La broma contaba la historia de un hombre cuya vida es destruida por unas frases ingenuas y bromistas que anota en una postal a su novia. Para Kundera esa era una sentencia al tipo de gobierno y sociedad que existía en su país natal, un sitio donde todo se tomaba en serio y donde un guiño como el del protagonista tenía tintes de sedición y traición a la patria. La broma, no sobra decirlo es una obra maestra.

El libro más reciente retoma el tema de las bromas y la ligereza, del humor como clave de los momentos insignificantes de la vida, que en el fondo, nos dice Kundera, son los únicos que importan. Hay nuevamente una suerte de condena a la vida contemporánea, la era de la corrección política y los ceños fruncidos para la impertinencia. En ese sentido es como si Kundera trazara un paralelismo entre la dictadura socialista y la banalidad correcta de la sociedad francesa actual. Kundera pretende hacerlo con humor, burlándose de los iconos del socialismo (hay una serie de anécdotas alrededor de la figura de Stalin) y de los pilares culturales de la sociedad francesa.

El problema es que no funciona en absoluto.

Kundera según D. Levine (NYRBooks)

En sus textos Kundera ha sido siempre todo, menos invisible. Decide abordar un problema filosófico, una postura metafísica o ideológica, y nos deja ver, dentro de la trama, cómo mueve los hilos, como construye los personajes, como interviene de una u otra manera para construir el argumento que pretende demostrar o ilustrar, las preguntas existenciales que quiere dejar en el lector. No le interesa desaparecer y dejarnos llegar a nuestras propias conclusiones. Es un maestro entrometido, casi didáctico y suele hacerlo muy bien.

Hay para quien este estilo, donde el autor está presente detrás de nosotros susurrando sus intenciones al oído, puede parecerle irritante. El recurso rompe con la vieja barrera que pedía al lector creérsela, no estamos inmersos en la historia, sino en sus ideas. Su lectura nos exige cierta distancia.

Esa postura nunca funciona mejor que en La insoportable levedad del ser, donde Kundera continuamente contrasta las percepciones de un personaje y otro, desde los paradigmas que cada uno tiene para leer, entender y sentir al mundo. Ya en La inmortalidad deja ver más detrás del escenario, se apunta a sí mismo como personaje, pero no como uno de esos a los que mueve a su antojo, sino como el personaje testigo, ese que los conoce a todos, quizá porque son su creación, y también como suerte de cronista de su existencia.

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Milan Kundera

En la Fiesta de la insignificancia hay cuatro amigos que frecuentemente hablan y realizan bromas. También hay un quinto, conocido de ellos, que finge ser enfermo terminal sólo para que los demás se maravillen de su entereza frente a la tragedia. Uno de los amigos dialoga constantemente con su madre ausente, otro cuenta chistes sobre Stalin, y uno más se hace pasar por paquistaní cuando trabaja de mesero para una compañía de banquetes.

Queda claro que Kundera pretende no tomarse nada en serio, como parte de su argumento sobre la insignificancia, la ligereza, la vida de instantes efímeros y maravillosamente intrascendentes. El humor siempre le ha interesado, sea como motivo de una sentencia social o como catástrofe vital (pensemos en los magníficos relatos del El libro de los amores ridículos).

También le interesa exponer claramente sus ideas. Entonces nos deja mirar detrás de sus hilos de titiritero y las piezas que mueve mientras argumenta y sucede lo inevitable. Es la suerte de los chistes que se explican demasiado hasta que cualquier posible humor queda exprimido y se desvanece. Hay una línea muy tenue entre glorificar lo insignificante y caer en el abismo de lo trivial, y la novela la cruza más de una vez, lo cual no deja de ser una verdadera lástima.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 1 de octubre del 2014

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233 – La presidencia bipolar

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Todo empezó con The West Wing. La interpretación de los entretelones del poder en Washington que surgió de la mente de Aaron Sorkin. 154 episodios que seguían la presidencia de Josiah Bartlet (Martin Sheen), desde su llegada a la Casa Blanca, la formación del equipo de su administración. The West WingDesde el jefe de gabinete hasta los ayudantes de prensa, de la primera dama, hasta los cocineros. El intento es ir más allá de la telenovela política, apostando al realismo del día a día. Enseñar al público lo que significa ser el líder del país.

Desde siempre, la televisión estadounidense (y su cine) ha sentido una fascinación por la Casa Blanca y los hombres y mujeres que detentan el poder político del país. No sorprende que el primer intento televisivo haya sido la apuesta por el idealismo, un tipo decente como Bartlet tratando de usar el poder de forma moralmente “correcta”, aún con las complicaciones cotidianas.

geena-davis-on-the-television-show-commander-in-chiefComo suele suceder, el primer acercamiento es casi reverente. Después tienen cabida las visiones paranoicas del poder. La televisión utilizada como ensayo del what if. Preguntarse qué pasará una vez que haya un presidente negro: David Palmer (Dennis Haysbert) en las primeras temporadas de 24. Una presidenta: Mackenzie Allen (Geena Davis) en Commander in Chief y otra más: Allison Taylor (Cherry Jones) en las últimas temporadas de 24. Qué pasaría si el presidente estuviera enamorado de otra que no fuera la primera dama: Fitzgerald Grant (Tony Goldwyn) en Scandal. Qué pasaría si el presidente fuera susceptible a la manipulación como protagonista de Shakespeare: Garrett Walker (Michael Gill) en la adaptación estadounidense de la británica House of Cards.

scandal-who-shot-fitz-abc_606La pregunta principal viene a radicar en la figura presidencial y su relación con el poder. No es coincidencia que a Fitzgerald Grant se le llame frecuentemente “el hombre más poderoso del planeta”. Descripción reiterada en todas las otras series en algún momento. El protagonista puede ser el presidente de los EU, pero en realidad es el poder presidencial. El poder usado para mantenerse al frente y después barrer la basura debajo de la alfombra (Scandal), el poder como un botín (House of Cards), el poder como la última casa suburbana de la familia disfuncional (1600 Penn), el poder como reducto de la parodia involuntaria (Veep).

24_president_taylorLa idea de la figura del presidente ha mutado desde el hombre idealista que trata de salvar a su país y al mundo (Bartlet), la mujer que hereda la presidencia de su líder moribundo (nunca elegida por voto popular) y que debe mostrar que “puede” enarbolar el poder y sus avatares (Allen). El presidente idealista que en realidad es un niño mimado y amoral sin margen de maniobra política o emocional, pero que su equipo sigue pensando “es el mejor hombre para liderar el país” (Grant). Y el presidente como un pusilánime manipulable, empujado a derecha e izquierda por sus deudas políticas y los intereses económicos (Walker).

President PalmerLos símbolos del poder presidencial nunca han sido mejor retratados que en el thriller paranoico de 24. Donde pasamos de un presidente idealista atacado por terroristas, a un presidente desquiciado que enarbola sus propios planes y alianzas, a una presidenta cuyos ideales se desdibujan cuando se enfrenta al enemigo externo e interno, hasta que sucumbe a la corrupción, y finalmente en este año a un presidente idealista pero con Alzheimer, con la amnesia redentora para borrar cualquier posible pecado político.

gregory_itzin_logan-24Uno de los roles más frecuentes del Presidente estadounidense es como centro de una conspiración, sea como víctima o victimario. Distintas facetas fueron exploradas por 24, conspiraciones terroristas, políticas, económicas, atentando contra su persona, su legado, su filiación política y hasta su familia. El ejemplo más patético: la conspiración médica de Hostages (2013).

Los enemigos de la figura presidencial están afuera (terroristas, reporteros, espías, asesinos) pero también dentro (esposas desquiciadas, amantes, funcionarios dispuestos a todo por tomar el puesto, senadores, empresarios). 1600 PennEn ese sentido el Presidente es una figura trágica rodeada de enemigos y adversidad casi irremontable, y también “el hombre más poderoso del mundo” a quien nadie le niega algo cuando llama por teléfono: una figura de carácter bipolar.

Los acercamientos en comedia son distintos, porque el presidente Dale Gilchrist de Bill Pullman en 1600 Penn está construido a partir del padre de familia de cualquier sitcom suburbano. La Casa Blanca como una más en el panorama de familias disfuncionales que se pueden componer con sabiduría y buen corazón.

Vice_President_Joe_Biden_jokes_with_Julia_Louis-DreyfusVeep es un buen acierto, aunque tangencial, primero porque responde a lo que hubiera sucedido si alguien como Sara Pallin hubiera accedido a la oficina pequeña de la Casa Blanca, pero también porque lo hace con filo y burla sardónica. La vicepresidenta Selina Meyer (Julia Louise-Dreyfus) es una senadora idealista que se imagina la antesala del poder como una plataforma óptima para trabajar y se topa con un papel secundario en cualquier cosa que importe.

MADAM SECRETARYLa fascinación por el poder también se extiende a otras redes del gobierno (entre ellas, la CIA merece su propia categoría), pero si hablamos de posiciones políticas, ninguna más relevante que la nueva serie de CBS: Madam SecretaryTea Leoni es una analista de la CIA retirada, que hereda el cargo de Secretario de Estado (algo así como nuestro Secretario de Gobernación) a petición del propio Presidente (Keith Carradine). Su perspectiva fresca y apolítica  pretende construir su vida en el nuevo rol desde una perspectiva realista e ingeniosa. Un drama cuyas primeras reseñas señalan como prometedor.

La fascinación por el poder en Washington se conecta con los mitos fundacionales de su democracia y su poder político. No hay otra figura que reciba mayor atención en el cine y la televisión, salvo quizá Dracula, pero eso es harina de otro costal.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 24 de septiembre del 2014

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232 – Buscándole el colmillo a U2

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El martes pasado, Apple cerró su evento de anuncio de nuevos modelos para su teléfono y reloj, con un numerito de una banda de la que a lo mejor han oído hablar: U2.

No bastaba presumirnos que el flujo de efectivo les alcanza para contratar a Bono y compañía para amenizar su evento, sino que además se dieron el lujo de anunciar que la banda grabó un nuevo disco y que Apple se lo regala a los 500 millones de personas que usan iTunes.

Como cualquier banda musical, U2 tiene sus detractores. No importa si millones se apuraron hasta su computadora o iDispositivo favorito para escuchar el disco, siempre habrá algunos que prefieren oír a Espinoza Paz que a los irlandeses, o que consideran a la otrora banda “más importante del mundo” un ente vendido sólo apto para gente menos sofisticada.

U2-Songs-Of-Innocence1-608x608El problema radicó en que Apple asumiera que su público estaría feliz de encender su dispositivo y encontrar una flamante copia de Songs of Innocence cortesía de su manzana favorita. Para ello, no sólo lo etiquetó como gratuito, sino que lo añadió a las fonotecas de todos como si lo hubiéramos comprado.

Apple no lo descargó, contrario a lo que algunos tecnófobos puedan creer, no hay magia detrás de las instalaciones de Cupertino, y algunas cosas todavía dependen del usuario final. Aún así, el álbum aparece como comprado entre nuestra música. Contrariamente a lo que algunos alegan, el disco no ocupa espacio en sus dispositivos. El que Apple lo incluyera en su fonoteca no quiere decir que lo tengan que descargar o siquiera escuchar. Hasta ahí todo bien, ¿no es cierto?

Pues no.free-u2-album-on-itunesComo escribe Enrique Dans en su blog de tecnología: “Que alguien te regale un disco es una cosa, pero que ese mismo alguien entre en tu casa o tu coche y deje el disco regalado sin preguntarte antes, una muy distinta”. La compañía, de acuerdo a Dans, pasa por alto el concepto del permission marketing (parte del apostolado de Seth Godin). Regla elemental de las transacciones comerciales, particularmente en la web, que implica el permiso del usuario antes de proceder con un proceso de compra.

El público contemporáneo es más susceptible de lo que los ejecutivos de Apple o Bono suponían. De los 500 millones de usuarios de iTunes que recibimos el presente, 33 millones (6%) lo descargamos hasta el último reporte. Probablemente sea el disco más descargado de la historia (el esfuerzo previo de U2, No line on the horizon vendió 5 millones de copias).

U2 en barataEntre el otro 94% hay detractores dispuestos a hacer ruido. Desde catalogarlo como “Spam”, “Regalo obligatorio” hasta acusar a Apple de invadir su privacidad. Como suele suceder, los quejosos se hicieron escuchar más que los fans. Al grado que Apple generó una herramienta, incluida en la más reciente actualización de iTunes, que permite eliminar el álbum de la fonoteca. La compañía, sin embargo, advierte que una vez retirado no podrá ser descargado de nuevo de la nube, y sólo estará disponible sin costo hasta el 13 de octubre. Al fin que ni quería, respondieron los mismos.

La Asociación de comerciantes del entretenimiento en voz de su director Paul Quirk etiqueta el regalo de U2 como algo tan dañino como la piratería. “La promoción es una falla en muchos niveles. Devalúa la música. Aliena a la gente que no usa iTunes y decepciona a los que prefieren comprar en tiendas”. Es cierto que sus declaraciones suenan como agua al molino propio; sin embargo hay un aspecto que resulta intrigante en el fenómeno de rechazo.

In Rainbows Pick your PriceHace algunos años, Radiohead regaló a sus fans su disco In Rainbows. Era posible descargarlo sin costo en la página de la banda, pero también era posible donar lo que fuera su voluntad. Y mucha gente lo hacía. Paquetes originales, incluyendo arte, empaques sofisticados y ediciones limitadas en vinil, estuvieron disponibles para aquellos dispuestos a erogar un poco más. Pero también era perfectamente posible descargarlo sin dejar un céntimo en el sombrero de la banda. Sólo se requería llegar a la web de Radiohead, registrarse y bajarlo. Aunque la mayoría de los visitantes lo bajó gratis, el dinero recaudado del resto significó más que el total vendido por el álbum anterior de la banda. Tres millones de personas lo descargaron en tres meses.

u2-apple-eventParecería que Apple se subió al mismo tren, pero no fue así. Al etiquetar el precio en ceros y forzarlo sin alternativa a sus clientes, la compañía cerró la opción de reciprocidad, y con ello, sin querer, devaluó el álbum a ser percibido como un volante dejado en el parabrisas del auto. No debe sorprender entonces que algún público disgustado se deshaga del volante con la facilidad con que se elimina un correo electrónico con ofertas de viajes, medicamentos, o curas milagrosas.

Lo anterior, sin embargo, no dice un ápice sobre el álbum mismo, que es magnífico. Para los puristas, U2 se ha vuelto lo que parodiaba en Zoo TV, pero para los que les perdonamos la vida, estas canciones de inocencia son una creación tan depurada y espléndida como No line on the horizon. Es cierto que la banda perdió el filo y ferocidad que enarboló desde The Joshua Tree hasta Achtung Baby, pero eso es previsible. En una época como la nuestra, es tan difícil permanecer en la vanguardia como continuar siendo contestatario una vez que alcanzas la consagración y el éxito comercial.

Quizá la manera más sensata de enfrentar la situación sea con el viejo y conocido refrán: A caballo regalado no se le ve colmillo.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 17 de septiembre del 2014

Ligas de interés

¿Se equivocó U2 en regalar su disco? por Melinda Newman en HITFLIX – un buen análisis de la situación de la banda y sus detractores.

A los que sí les gustó, a los que esperaban el nuevo disco de U2, siempre les quedará el referente en la mente, como dice el crítico Andrzej Lukowski, pensar en él como “muy bueno para algo gratis“. No coincido en su reseña pero sí en algunos punto sde su argumento: Su reseña del disco.

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231 – Tecnología inteligente y estupidez humana

Iphone 6

En un evento discreto, Apple acaba de revelar su nueva línea de teléfonos, sistema operativo y un nuevo reloj disponible a partir del 2015 que hará que sus futuros usuarios pasen largas horas contemplándose la muñeca, hablando con la muñeca, dándose golpecitos en la muñeca, girando una manivela, y compartiendo más detalles íntimos de sus vidas con gente a la que no le importa saberlos.

Apple WatchEn un futuro no muy lejano veremos en redes sociales avisos como “El corazón de JUAN late a 89”, “El corazón de @andrea late a 100 cuando está cerca de @juan”. “@juan late a 89 cuando escucha ‘Heartbeat’ en Spotify”. Compartir el latido del corazón es una de las perturbadoras facultades del nuevo dispositivo que tuitea, manda y recibe mensajes, actualizaciones de Facebook,  reproduce música, geolocaliza, y te recuerda que debes hacer ejercicio (y lleva un registro de cuánto ejercicio realmente hiciste), abre puertas de hoteles y hasta sirve para registrarse sin pasar por recepción. Es también un nuevo lugar para conversar con Siri y que no entienda lo que decimos. En la mejor noticia del día: también da la hora.

fonepad_zps728ac377Viendo los dos nuevos modelos del teléfono más popular del mundo queda claro que la tendencia de hace una década, donde la tecnología impulsaba los celulares a cada vez ser más pequeños se ha revertido. El nuevo lanzamiento deja atrás el tamaño estándar del iPhone y apunta hacia las tabletas, humillando nuevamente a todos los diseñadores de arte de series y películas futuristas que apostaron por versiones idénticas o más pequeñas al icónico iPhone 3.

La apuesta de Apple está lejos de ser novedosa, Samsung llegó ahí primero aumentando el tamaño de sus Galaxy hasta convertirlos en poco menos que una tableta pequeña.Deja de ser sorprendente si pensamos que los teléfonos dejaron de ser tales hace rato, lo que traemos en el bolsillo es un televisor portátil o si somos estrictos un centro de entretenimiento personal. Paradojas aparte cuando los dispositivos para conectarse al mundo se convierten en el mejor medio para aislarse de los demás.

lucy-luc-besson-scarlett-johansson-image3-lepasseurcritiqueSi la tendencia de la tecnología es hacia la inteligencia, ¿por qué será que la tendencia humana parece orillar hacia la estupidez? No me refiero sólo a el gran revuelo que provocó apenas ayer en redes sociales, el video revelado del futbolista de Baltimore Ray Rice descontándose a su novia en un elevador de Atlantic City. Sino a la oleada de respuestas que eso provocó en redes sociales, particularmente cuando el equipo lo echó y la NFL lo suspendió indefinidamente.

Basta echar un vistazo al flujo de noticias y opiniones rodeando cualquier trending topic, desde Rice hasta Lady Chiles, pasando por las fotos hackeadas a Jennifer Lawrence. Todos los días hay nuevos hitos de la banalidad y estupidez humana. Mientras la Lucy de Besson aumenta el uso de su cerebro al 100%, el resto de la humanidad prueba si puede hacer lo mismo al 7% con un smartphone.

Cinismo IlustradoEl tema va más allá del extraordinario cartón de Eduardo Salles en Cinismo Ilustrado (comprar aquí). Ese donde el usuario anónimo es un gallo que se convierte en gallina cuando es expuesto. El libro de Salles es una colección de su extraordinario blog que conjunta la ilustración, el diseño gráfico y un diagnóstico feroz e inteligente sobre nuestra época. Su libro, recién editado por Tumbona, recuerda aquellos de Quino a principios de los ochenta: atrapa en estilo y sustancia, buena parte de la esencia de nuestra época, y lo hace con un sentido del humor ácido y eficaz.

Si alguien se anima a defender la solvencia intelectual de la humanidad y condenar el pesimismo de este texto, lo invito a leer cualquier foro de debate en internet. Sean estos los comentarios, réplicas y contrarréplicas que merece cualquier artículo de opinión, o los que siguen a alguna afirmación cualquiera en redes sociales.

ZuckermanSi aún así no están convencidos, recomiendo un vistazo a la reciente polémica despertada por una columna de Leo Zuckerman abogando por la desaparición del Fondo de Cultura Económica, y de paso la subvención estatal de la cultura y la edición de libros. Zuckerman básicamente argumentó que la cultura y los libros son casi exclusivos de las clases medias y altas y por lo tanto el estado no debe subsidiarlas con dinero público, sino dedicarlo a algo más noble (construir carreteras, dar despensas en mitines o publicitar los programas del estado para los pobres).

Impresive LibraryPara él, el acceso a los libros ya no necesita editores como el FCE ni el apoyo estatal, los formatos electrónicos son la clave de la nueva ilustración y casi espera con ansias reeler la Breve historia del Neoliberalismo de Harvey en su AppleWatch.

De Zuckerman ya no hay mucho que decir, un puñado de intelectuales ya se encargó de responder la provocación. La respuesta con bisturí de Jesús Silva-Herzog Márquez prácticamente zanja el asunto.

Volviendo al tema del día, enhorabuena por Apple, que ofrece alternativas dignas para solventar nuestra adicción al teléfono con más tecnología y memoria. Su aportación a la humanidad cobrará nueva importancia con videos de mascotas en cámara lenta y alta definición, fotografías íntimas hackeadas con mayor nitidez en situaciones de baja luz, y una nueva apuesta por dejar la cartera en casa y usar el teléfono para pagarlo todo.

Ante todos sus anuncios queda la nueva (y vieja) angustia de nuestro tiempo plasmada a lo largo y ancho de las redes: ¿Y si pierdo o me roban el teléfono? La respuesta a la cual ya no es técnica, sino existencial.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 10 de septiembre del 2014

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230 – Asperger para todos

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El síndrome Asperger es un desorden dentro del espectro autista caracterizado por problemas de socialización, dificultades para comunicarse y por patrones de comportamiento repetitivos, restrictivos y estereotípicos. El grado de severidad en que se manifiestan estás características varía significativamente de individuo a individuo.

autism-380x292El síndrome recibe su nombre a partir de un pediatra austriaco, Hans Asperger, que en 1944 se dedicó a observar a los niños, entre su clientela, que tenían problemas para socializar. Aunque su inteligencia parecía normal, los niños carecían de habilidades para la comunicación no verbal, aparentemente no demostraban empatía por sus compañeros y se sentían incómodos con su físico. En algunos casos su forma de hablar era exageradamente formal y su interés era completamente obsesivo a un solo tema, no hablaban de otra cosa.

Durante años, la lucha de muchos padres con hijos que presentaban algunas de estas características, era conseguir un diagnóstico. A la fecha no hay una prueba estandarizada, y los protocolos en boga, tienen distintos criterios dependiendo del médico, la zona, el país, etcétera. No ayuda que las causas sean desconocidas, aunque están relacionadas con una aparente estructura diferente en algunas áreas del cerebro.

autsim-artAl Asperger se le llama también autismo de alto funcionamiento, y está considerado dentro del rango del autismo más leve. Como sus síntomas varían según la persona, muchas veces no es detectado y quien lo padece nunca se entera. Irá por la vida con la idea de que tiene una personalidad peculiar.

No hay cura para el Asperger. Quizá la mejor razón para encontrar un diagnóstico certero es que permite a los padres tomar estrategias específicas que ayuden al niño a adaptarse al medio social. Sea aprendiendo a observar gestos y miradas, para entender la comunicación no verbal. A usar lenguaje no literal, aprendiendo el uso de la metáfora, la ironía, los absurdos y el humor; a variar su forma de hablar, a modular y controlar el estrés que le pudiera provocar la interacción con otros, el pragmatismo y la tolerancia a la frustración, etcétera.

Moss It CrowdComo suele suceder, una vez que información sobre el Asperger se difundió en forma masiva,  personajes que lo padecen empezaron a aparecer en la cultura popular. Sean asociados a una inteligencia elevada, como la Lizbeth Salander de la trilogía Millenium de Stieg Larsson, o como gimmick de comedia, al estilo Sheldon Cooper en The Big Bang Theory, heredero del Maurice Moss de la sensacional It Crowd británica.

Incluso personajes excéntricos que no lo padecían, fueron moldeados en sus versiones modernas como si padecieran Asperger. Tal es el caso del Sherlock de Benedict Cumberbatch o el Will Graham de Hannibal (aunque este último esté patéticamente mal justificado). Otros personajes recientes suman al Dr. Spencer Reid de Criminal Minds, Abed en Community, Brian Heck en The Middle, Max en Parenthood (el personaje mejor escrito e investigado), la doctora “Bones”, la detective Sonya Cross en The Bridge y muchos más.

el-curioso-incidente-del-perro-a-medianoche-002En la literatura uno de los primeros libros en abordar un protagonista y narrador con Asperger fue El curioso incidente del perro a medianoche de Mark Haddon, recientemente adaptado al teatro. Esta novela retomaba las limitaciones del adolescente protagonista como elementos para construir un thriller dramático y conmovedor.

Rosie_projectLa lectura de los síntomas del síndrome como recetario para la ficción ha llevado tanto a la reinterpretación de personajes clásicos como a la creación de nuevos, en televisión, literatura y cine, como si se tratara de un manual para construir el detective o científico perfecto. Un tipo tan obsesivo como genial que tiene memoria perfecta e inteligencia superdotada. Un artefacto dramático que permite solucionar un misterio sin mayor aspaviento o justificación.

Entra a colación la exitosa novela del australiano Graeme Simsion, The Rosie Project (editada en español como El proyecto esposa por Salamandra). Una novela romántica divertidísima que parece narrada por Sheldon Cooper. Simsion asume que la cultura popular nos ha recetado suficientes casos de Asperger como para que seamos capaces de identificarlo. graeme_simsionEntonces crea a un protagonista (Don Tillman), profesor científico en una universidad de Melbourne, que lo padece en grado extremo. El primer acierto de Simsion es que Tillman se perciba a sí mismo como un tipo excéntrico y peculiar, capaz de dar charlas para conscientizar a la gente sobre el Asperger, sin “ponerse el saco”. Nunca se da cuenta que padece el síndrome de que tan candorosamente habla, y asume todo con seriedad y formalidad.

Tillman está obsesionado con encontrar una esposa perfecta, y para ello se apoya en su mejor amigo el mujeriego psicólogo Gene, que lo aconseja de manera tal que todas las candidatas rechazadas por Don caen en su plato. Lo que en principio parece una extensión de un tipo de humor y discurso con el que nos hemos familiarizado en series como The Big Bang Theory, evoluciona conforme Simsion saca a su narrador de estereotipo de manual y lo va convirtiendo en un personaje creíble capaz de ser una mezcla de antihéroe romántico y genio inadvertido de la comedia screwball. Don deja muy atrás al insoportable Sheldon y se vuelve un personaje entrañable.

El proyecto esposaA la mitad del libro aparece una secuencia en que el protagonista decide apoyar a una de sus amigas haciendo de barman en un congreso de psicólogos. Esa secuencia vale el libro, es de lo más hilarante que he leído en buen rato. Por lo demás es una novela efectiva, delirante casi al estilo Wodehouse, que nos dará mucho gusto haber leído.

Una de las paradojas del Asperger en la cultura popular es que sus personajes, sus dotes geniales detectivescas y humor involuntario, pueden ser perfectamente apreciadas y divertidas (o irritantes) para la mayoría de los espectadores, pero serán siempre percibidos en forma muy distinta por quienes lo padecen.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 3 de septiembre del 2014

Ligas de Interés

Autism and Asperger’s in Popular Culture: A Biographile Primer

Television on the Spectrum: The Best (and Worst) Depictions of Asperger Syndrome on TV

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229 – La decadencia de Twitter

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Durante años, el correo spam por excelencia advertía a los usuarios de algún servicio gratuito de internet, que si no lo reenviaban a todos sus contactos, a partir del día siguiente les sería cobrado. No importa si era Hotmail, Whatsapp, Google, Yahoo o Gmail. El correo florecía en aquellos que en el fondo no entendían por qué el servicio era gratis. La gratuidad del correo electrónico, los buscadores o las redes sociales era algo demasiado bueno para ser verdad.

En la gran mayoría de los casos esos correos eran falsos pero circulaban. Los peligros de las cadenas siempre han sido ninguneados (o ignorados) por los que las reenvían. Sea porque en el fondo creen que Microsoft está rastreando su correo para pagarles una millonada, la bendición de la virgen del Santo Socorro sólo llega si lo reenvías siete veces, o porque están convencidos de hacer labor social enviando a todo el mundo la cura del cáncer mediante aceitunas negras o un aviso del peor virus descubierto por la humanidad.

Spam by CorbisLo paradójico es que ese mismo virus puede ir incluido en el correo, junto con información incorrecta, ligas a negocios fraudulentos y difusión del miedo; además de tiempo perdido e irritación para los demás.

Con la aparición de las redes sociales, ambos fenómenos se hicieron presentes. El temor a que nos sea de pronto cobrado compartir el video del perro persiguiéndose la cola, y una nueva manera de difundir que nos ganamos dos millones de libras en la Lotto europea y heredaremos a un monarca africano.

Las redes sociales surgieron como modelos de interacción y cobraron gran popularidad mucho antes de que se hiciera público su modelo de explotación económica. Facebook implementó los anuncios cuando estuvo bien posicionado, y ha llevado su explotación al grado de cobrarnos por “promover” algún mensaje a los mismos “amigos” a quiénes antes llegaba en forma gratuita.

Hace unas semanas discutía aquí el experimento de Facebook donde se manipuló el estado de ánimo de los usuarios reforzando ciertos tipos de mensajes y contenidos en la lista de “destacados”. Si sumamos esa experiencia con otros experimentos que han comprobado, por ejemplo, que la gente compra más cuando está feliz, quedará claro como los algoritmos pueden diseñarse para maximizar la compra y el consumo.

Twitter cageTwitter se había mantenido al margen. La explosión exponencial de su crecimiento se dio hace un par de años favorecida por varios factores: (1) La inmediatez de la información, (2) El uso de los #hashtags para crear tendencias (3) El que el usuario tuviera el control absoluto sobre lo que quería ver (4) la libertad para difundir, conectar y crear solidaridad en forma veloz.

Hace unos meses, Twitter implementó la primera etapa de explotación comercial: anuncios. Colados en nuestro TL como si fueran un mensaje más de alguna de las personas que seguimos. Los anuncios eran una intromisión particularmente irritante, porque no se ofrecía alternativa al usuario. No existe un modelo como el de los Apps telefónicos donde se puede comprar la versión sin publicidad.

El afán por agrandar la red de contactos, ha saturado los TL de millones de usuarios, al grado que se ha vuelto casi imposible crear impacto o tendencia con un solo tuit (a menos que seas Lady Gaga, Obama o alguna celebridad televisiva). Los tuits individuales son ahogados por el ruido.

Entre los elementos que más ruido generan están las publicaciones automáticas. Sean la geolocalización del usuario, imágenes de Instagram, la canción que se escucha en Spotify, actualizaciones de status en Facebook, avisos de estadísticas de nuevos seguidores, el “diario” del usuario, etcétera. Esto sumado a reportes minuto a minuto de tal deporte o evento mediático, favoritos de alguien. De ahí el surgimiento herramientas para limpiar y filtrar el TL.

islamic-state-james-foley2En fecha reciente Twitter se ha decidido por dos reglas insólitas. La primera es la censura. Twitter decidió prohibir la difusión del video de la ejecución del periodista estadounidense James Foley que circuló hace unos días, incluyendo el bloqueo de las cuentas que lo compartían. Aparentemente se trata de una decisión sensata para evitar la promoción de un acto terrorista. Sin embargo, detrás de la decisión hay consecuencias inquietantes, como reflexiona Mike Elgan en Computerworld:

“¿Es Twitter la plaza pública mundial que era? ¿Existe como medio neutral o existe para que un puñado de jovencitos estadounidenses motivados por las utilidades impongan sus valores en el mundo?”

La intervención a pesar que la naturaleza del propio medio había generado una tendencia que solicitaba a la gente que dejara de compartir el video. Para Elgan, la medida es similar a la censura que existió en EU durante los años 60 y 70 para que no se difundieran imágenes de la guerra de Vietnam porque desmoralizaban a la población y fomentaban el movimiento pacifista.

Twitter CensuraEl que la “realidad” esté disponible para ser enfrentada por quien lo elija es tan importante como la libertad de expresar lo que queramos o necesitemos. Al intervenir, Twitter toma partido y asume que sabe lo que es bueno para nosotros (o quizá, lo que es bueno para las ventas).

El último factor que señaliza la decadencia de Twitter es la implementación de algoritmos  estilo Facebook. Ahora, no sólo veremos lo que elegimos ver, a quienes elegimos seguir. Twitter “colará” en nuestro TL tuits de otros usuarios que considere populares o pertinentes. A pesar de que las pruebas piloto del proyecto fueron contundentemente rechazadas por los usuarios. Estos nuevos tuits estarán ahí porque “debemos verlos”, y no seremos capaces de bloquearlos o borrarlos.

Para quienes se preocupaban que su servicio gratuito favorito se convirtiera de pronto en de paga, la preocupación era injustificada. Lástima. Por lo menos si pagáramos podríamos exigir derecho a la información y libertad para lo qué queremos ver y lo qué no. Twitter sigue siendo gratis, con anuncios, censura y manipulación, un modelo mucho más redituable.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 27 de agosto del 2014

Ligas de interés

El extraordinario texto y reflexión sobre el caso James Foley de Mauricio Meschoulam en El Universal.

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