250 – Mi TV del 2014

Lo mejor

1. True Detective (HBO)

True Detective

¿Es posible hacer mejor televisión que esto? ¿Es esto televisión? Pareciera una película de ocho horas o una nueva forma artística. Más una novela de largo aliento que un largometraje. Todos los episodios fueron escritos por Nic Pizzolatto y dirigidos por Cary Fukunaga. No afloja el paso, rompe la atmósfera o deja respirar un sólo momento. Es uno de los mejores procedurals hechos para televisión (junto a The Fall). Uno que entiende que el mayor de los horrores posibles es el que no se ve, el que flota en los rincones de oscuridad en las almas de sus personajes.

2.The Americans (FX)

The Americans

La propuesta más insólita es a veces la más arriesgada. Si un paradigma de la posmodernidad está en abrazar al antihéroe, qué mejor premisa que la de The Americans, donde los héroes son dos espías del KGB (Keri Russell y Mathew Rhys) haciéndose pasar por un matrimonio suburbano de Washington en una de las fases más calientes de la guerra fría: la era Reagan. Nunca se ha escrito mejor televisión sobre espionaje, el choque de ideologías y la simulación del sueño americano.

3. Endeavour (Masterpiece)

Endeavour (Morse)

Los creadores del Inspector Morse, icono del policíaco británico ochentero, deciden revivir al personaje en sus inicios de inspirado detective novato en el Oxford de la posguerra. El Morse de Shaun Evans tiene tal profundidad y carisma, que deja anticuada la versión original de John Thaw. Cuatro casos en cuatro largometrajes autónomos que en conjunto encuentran más que la suma de sus partes.

4. The Walking Dead (Fox) 

Walking Dead s.4

Cuando podía creerse que la serie más popular de zombies y supervivencia postapocalíptica había agotado su premisa, sus creadores revelan nuevas situaciones límite donde explorar los alcances de humanidad, redención, heroísmo y perdición de los protagonistas. Destaca la segunda parte de la cuarta temporada, donde a través de episodios en solitario, acompañamos a algunos de los personajes en algunos de los momentos más intensos y entrañables de la saga.

5. Rectify (Sundance)

Rectify

La primera serie de Sundance acompaña a Daniel Holden (Aden Young) quien sale de prisión después de 19 años en aislamiento en el pabellón de la muerte de Georgia. Una prueba de ADN lo ha exculpado del asesinato de su novia adolescente, aunque el pueblo entero tiene otro veredicto. La brillante pluma de Ray McKinnon se sumerge en mirada llena de matices de Daniel, que después del encierro es más cercana al asombro y a una frágil inocencia que apenas cubre el abismo de culpa y soledad.

6. The Fall (Netflix/BBC)

The Fall

Este procedural irlandés creado por Allan Cubitt, sigue a una de las más fascinantes detectives del nuevo siglo: Stella Gibson (Gillian Anderson) en persecución de un inquietante asesino serial (Jamie Dornan). Alejando todos los clichés de un género que se ha vuelto trillado, Cubitt alterna los puntos de vista y los roles de perseguidor y perseguido que comparten más de una similitud. Un duelo inteligente y profundo, que deja en ridículo las piruetas grotescas y artificiosas a las que recurren series como Hannibal y Criminal Minds para sacudir al espectador.

7.  Bron/Broen (Nimbus – Dinamarca – Suecia)

Bron Broen

La versión original de la serie The Bridge de FX presenta a la detective autista sueca Saga Noren (Sofia Helin) y al bonachón policía Danés Martin Rohde (Kim Bodnia) quienes intentan solucionar un crimen en el puente fronterizo a ambos países. El caso poco a poco los envuelve en una tensa serie de atentados violentos y extremos a cargo de un villano con una perturbadora agenda de venganza. La mayor cualidad de este puente entre dos lenguajes, culturas y estilos policiales está en el que van formando Noren y Rohde, y a esa idea, a veces desconocida en buena parte de la TV estadounidense, de construir una persona completa detrás de cada personaje.

8. Louie (FX)

Más allá del gag o los momentos de standup que se han vuelto omnipresentes en los sitcoms sobre comediantes desde Seinfeld, lo que pone a Louis CK en otra dimensión es su capacidad ilimitada por hacer escarnio de sí mismo. Irreverente, divertida hasta la incomodidad, la segunda temporada consigue también ser extrañamente conmovedora.

Destacadas (9-67)

9. Breaking Bad (FX) 10. Inside the NFL (CBS NFL Network) 11. Rake (Australia) 12. The Killing (Netflix) 13. American Horror Story: Coven (Fox) 14. Hinterland (BBC) 15. Almost Human (Warner) 16. Resurrection (AXN) 17. The Black List (Sony) 18. Hannibal (AXN) 19. Boardwalk Empire (HBO) 20. Suits (USA) 21. Homeland (FX) 22. Scandal (ABC) 23. Forever (Universal) 24. El Mariachi (AXN) 25. 24: Live and let die (FOX) 26. Salamander (Bélgica) 27. Marvel Agents of S.H.I.E.L.D (Sony) 28. Gotham (FOX) 29. The Mindy Project (FOX) 30. True Blood (HBO) 31. The wrong mans (Hulu) 32. Mulaney (ABC) 33. Mom (Warner) 34. Black Sails (Starz) 35. The Voice (NBC) 36. Final de Partida (ForoTV) 37. Covert Affairs (USA) 38. Arrow (Warner) 39. Luther (BBC) 40. A football life (NFL) 41. Punto de Partida (Televisa) 42. House of Cards (Netflix) 43. How to get away with murder (ABC) 44. Revenge (Sony) 45. Nashville (ABC) 46. Manhattan (WGN) 47. The big bang theory (Warner) 48. Engranages  (Francia) 49. Surviving Jack (Warner) 50. A Manhattan Love Story (ABC) 51. Helix (AXN) 52. Revolution (NBC) 53. Top Chef (Sony) 54. Contracampo (ForoTV) 55. Castle (AXN) 56. Trophy Wife (Warner) 57. X-Factor (Sony) 58. The Crazy Ones (Fox) 59. Believe (Warner) 60. Girls (HBO) 61. NFL Total Access (NFL) 62. Extant (CBS) 63. Longmire (A&E) 64. State of Affairs (NBC) 65. The bottom floor (Warner) 66. The Glades (A&E) 67. Red Band Society (Fox) 68. Flash (Warner)

Lo Peor

1. The Neighbors (ABC) Histérico sitcom sobre una familia de New Jersey que se muda a un suburbio habitado por extraterrestres. En la comedia se vale ser derivativo y trillado, pero no carecer por completo de sentido del humor.

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2. Mysteries of Laura (NBC) – ¿Policiaco, comedia de pastelazo o drama familiar? Este batiburillo no es uno ni lo otro. Desperdicio de elenco, consigue el reto difícil de fallar en casi todos los niveles.

3. Intelligence (AXN) – Detrás del chip insertado en el súper espía Gabriel (Josh Holloway), hay una visión simplista y casi grosera de la tecnología, el espionaje, la política y el cerebro humano. Carece precisamente de lo que pregona: inteligencia.

4. Los protagonistas del mundial (Azteca) – Desde sus sacos naranjas, el set masivo, humor inexistente, los invasivos patrocinadores y la extraña selección temática de segmentos y cápsulas, ver el mundial a través de este programa era una experiencia casi dolorosa. Lástima por Valdano.

5. Metástasis (Canal5) – “Acá nos gusta copiar todo a los gringos” dice juguetonamente alguien en el piloto. Metástasis pretende ser una réplica colombiana cuadro a cuadro de Breaking Bad sólo que con la mitad del presupuesto y la cuarta parte del talento.

Nota aclaratoria

Con la desmedida oferta televisiva es explicable que alguna serie que debiera ocupar un lugar destacado en la selección se hubiera escurrido por conflictos de calendario, atención o falla del DVR. Tal fue el caso de: Game of Thrones, Parenthood, Downton Abbey, Orphan Black y Orange is the new black que no completé o en las que no voy al día, por lo que no se incluyeron. Se invita, como cada año, al lector a sugerir y recomendar sus preferencias. Las horas del día serán limitadas, pero la disposición para encontrar en qué perderlas, no.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del jueves 22 de enero del 2015

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249 – Mis libros del 2014 (segunda parte)

Aclaración pertinente: esta lista no se restringe a los libros publicados en 2014, ni pretende destacar entre ellos a los mejores. Para hacer ese tipo de listas tendría uno que leerlo todo, tener una opinión a prueba de fallas y un sentido de la justicia literaria al cual no se pretende aspirar. Por cuestión de espacio, la lista se publicó en dos partes: esta es la segunda parte.

Momentos de inadvertida felicidad6. Momentos de inadvertida felicidad de Francesco Piccolo (Anagrama)

Más que una novela, el libro de Piccolo es un listado de anécdotas y viñetas hilarantes que rebosan de cotidianidad, pero también de su capacidad por mirar lo extraordinario en lo aparentemente anodino. Por momentos parece un ejercicio similar al de Brainard, Perec o Glanz, pero más que una exploración de la memoria, es un recordatorio de que la vida humana no gira alrededor de los grandes temas filosóficos, sino de las trivialidades de todos los días, tan universales en la Italia del autor como en nuestras propias vidas. No es un recetario de inspiración o autoayuda ni mucho menos, si acaso un recordatorio de que en las situaciones más improbables es posible topamos de pronto con ese misterioso objeto simplón, perverso o agridulce que son los momentos felices.

persson7.  Another Time, Another Life de Leif GW Persson (edición en inglés de Black Swann) En español: Otro tiempo, otra vida (Booket)

Segundo volumen de la trilogía de Persson comprende la historia criminal sueca entre mediados de los ochenta y los noventa. Mientras el primero exploraba los sucesos que llevaron al asesinato de Olof Palme en 1986, ésta parte de un atentado terrorista de los Baader-Meinhof en la embajada de Alemania Federal para derivar en un deslumbrante procedural que intenta aclarar el asesinato de un funcionario civil y una serie de extraños crímenes sexuales. Hay más de un paralelismo con la trilogía del inframundo americano de James Ellroy, y el mayor es evadir las simplificaciones, los clichés y apostar por la calidad literaria.

97819220797708. The Rosie Project de Graeme Simsion (Simon & Schuster) – en español Proyecto Esposa (Salamandra)

La exitosa y divertidísima primera novela del australiano Simsion, asume que la cultura popular nos ha recetado suficientes casos de síndrome Asperger como para que seamos capaces de identificarlo y encontrar el humor en su excentricidad. Su protagonista se percibe a sí mismo como un tipo excéntrico, obsesionado con encontrar la esposa perfecta. Lo que en principio parece una extensión del tipo de humor y discurso con el que nos hemos familiarizado en series como The Big Bang Theory, evoluciona conforme Simsion saca a su narrador del estereotipo de manual y lo va convirtiendo en un personaje creíble capaz de ser una mezcla de antihéroe romántico y genio inadvertido de la comedia screwball.

No place to hide9. No place to hide de Glenn Greenwald (Metropolitan) – en español Snowden: Sin un lugar donde esconderse (Ediciones B)

El esperado libro de Greenwald recupera su participación en destapar el Caso Snowden y una exposición perturbadora de la vigilancia mundial a través de la tecnología realizada por el gobierno estadounidense. El libro se lee al mismo tiempo como una novela de espías, un manual técnico para justificar la paranoia y una denuncia política y mediática urgentísima. Si algo consigue Greenwald es revelar que detrás del paradigma de interconexión global se esconde una maquinaria capaz de ver y registrar todo. El que detrás de ella no existan todavía las herramientas para analizar y sacar provecho de la información no quiere decir que su existencia sea menos perturbadora o la denuncia menos vital o pertinente.

Reedición del año

La enfermedad y sus metaforas10. La enfermedad y sus metáforas de Susan Sontag, el ensayo fundamental de la Sontag sobre las atribuciones culturales con que se estigmatizan las enfermedades y a los que las padecen. Editada por DeBolsillo en un solo tomo junto a El SIDA y sus metáforas. Lástima que se hicieron pocos y lleva meses agotada.

Destacados

House of rumour de Jake Arnott, El Jilguero de Donna Tartt (Lumen), Vidas de poetas de E.L. Doctorow (Anagrama), Me convertiré en momia de Masahiko Shimada (Amaranto), The broken shore de Peter Temple (Picador), La transmigración de los cuerpos de Yuri Herrera (Periférica), La sociedad de la decepción de Gilles Lipovetsky (Anagrama), Balada de la costa oeste de Jean-Patrick Manchette (RBA), Alguien se lo tiene que decir de J.M. Villalobos (Tumbona), El vecino 1 y 2 de Santiago García y Pepo Pérez (Astiberri), Los desposeídos de Ursula K. LeguinLos relámpagos de agosto de Jorge Ibargüengoitia (RBA), El año de la liebre de Arto Paasilinna (Anagrama), El conde y otros relatos de Claudio Magris (Sexto Piso), Contra la originalidad de Jonathan Lethem (Tumbona), La promesa de Kamil Modrácek de Jiří Kratochvil (Impedimenta), Formas de volver a casa de Alejandro Zambra (Anagrama), Lexicon de Max Barry (Ediciones B), Cinismo Ilustrado de Senser (Tumbona), El don de Mai Jia (Destino), Middle Men de Jim Gavin, En el lejero de Evelio Rosero (Tusquets)

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 14 de enero del 2015

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248 – Mis libros del 2014 (primera parte)

Aclaración pertinente: esta lista no se restringe a los libros publicados en 2014, ni pretende destacar entre ellos a los mejores. Para hacer ese tipo de listas tendría uno que leerlo todo, tener una opinión a prueba de fallas y un sentido de la objetividad literaria al cual no pretendo aspirar. Por cuestión de espacio, la lista se publicará en dos partes, en semanas consecutivas, esta es la primera parte.

Profecia_Veronessi1. Profecía de Sandro Veronessi (Anagrama)

Veronessi, una de las voces imprescindibles de la literatura italiana contemporánea, nos entrega un libro con tres relatos. El titular es un texto de carácter autobiográfico donde relata su experiencia haciéndose cargo de su padre mientras éste enfrenta una enfermedad terminal. Más que una crónica descarnada, Veronessi elige un recurso estilístico genial: narrarlo como si le hubiera sido dicho, en tercera persona, por un clarividente. Uno con la capacidad de mirar dentro del alma de Veronessi y también de la nuestra. El recurso dota la tragedia de una inevitabilidad devastadora, quizá la única manera de hacer justicia a lo que significó para él la experiencia. El hilo conductor de los relatos es la relación filial padre–hijo, explorando además del amor incondicional, otras dos caras de la relación: el paso generacional de deudas morales impostergables y una perturbadora relación disfuncional que ahonda en la imposibilidad de satisfacer las expectativas del otro.    

Delicate_truth_le_carre2. A delicate truth de John Le Carré (Viking) – en español Una verdad delicada (Plaza & Janés)

En su nueva faceta, el autor que puso la novela de espionaje en los altares de la mejor literatura británica, centra su mirada en la intrusión de los contratistas privados, el outsourcing de los operativos de inteligencia y la debacle ética implícita para el gobierno de su país. Un operativo en Gibraltar sale mal y un pelele es nombrado héroe. Detrás del estilo elegante, humor sardónico y prosa impecable de Le Carré hay una suerte de radicalismo moral, una visión descarnada del poder político y económico, y su estructura construida de pequeñas ambiciones y miserias.

el-angel-caido-akunin-boris3. El ángel caído de Boris Akunin (Salamandra / Quinteto)

La primera novela en la afortunada serie de Erast Fandorin puso en el mapa al escritor ruso. A medio camino entre el misterio policíaco, el thriller político y la novela de aventuras decimonónica, su prosa logra un equilibrio insólito. Nunca se percibe una voz narrativa contemporánea impostando un estilo en busca de verosimilitud. Tampoco el recurso de las estructuras previsibles o el turismo histórico literario, Leer El ángel caído es como descubrir un manuscrito clásico extraviado. Una lectura divertidísima, con humor delicioso que nos deja completamente expuestos para un final que se nos quedará en la memoria por mucho, mucho tiempo.

Blood will out4. Blood will out de Walter Kirn (Liverlight)

Etiquetado como el nuevo A Sangre Fría, y aplaudido por críticos y escritores como Ellroy, el libro de Kirn es al mismo tiempo más y menos que el gran clásico. Kirn nos cuenta la historia de su amistad con Clark Rockefeller, un tipo que parece salido de la prosa de Patricia Highsmith. En lugar de pretender la exploración del alma vacía de su sujeto, hace algo más riesgoso, cuenta el vacío de la propia, sus inseguridades, problemas sentimentales, creativos y adicciones, entreverados con las veces en que fue topándose con Clark y cómo fue envuelto en sus mentiras. Más que una crónica de nota roja, Kirn consigue acercarse, hasta donde resulta posible, a una de las personalidades antisociales más extrañas y fascinantes de los años recientes. Un estafador, manipulador y mentiroso que fue capaz de salirse con la suya por tres décadas.

Gone_Girl_(Flynn_novel)5. Gone Girl de Gillian Flynn (Broadway) – en español Perdida (Mondadori)

La tercera novela de Flynn es un tratado perturbador sobre una guerra doméstica. Abraza todos los lugares comunes de la narrativa del matrimonio contemporáneo pero sólo lo hace para exhibir nuestras propias expectativas y construir misterio de lo que realmente sucedió la mañana del quinto aniversario de sus protagonistas. Narrada en capítulos alternos por Nick y Amy, la reconstrucción estilo él dijo-ella dijo, va paralela a la desaparición de Amy y va perfilando a Nick, ante la policía, la opinión pública y nuestros ojos, como el responsable. Lo más inquietante del libro de Flynn es que la historia de amor se convierte en un escenario retorcido mucho antes de que nos demos cuenta que los narradores son poco confiables y que cualquier intento del lector por identificarse con ellos nos llevará a poner un espejo en las partes más oscuras de nuestra propia alma.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 7 de enero del 2015

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247 – 2014: El balance difícil

reloj-fin-de-año-pharmadus-infusiones-lateterazulHay noticias que se tragan cualquier esfuerzo de hacer un recuento. Momentos históricos que imposibilitan el análisis frío. Durante años he sostenido que una de las herencias de los medios informativos y las redes sociales ha sido la conversión del Trending Topic en el icono del zeitgeist. La última noticia es la más relevante, así como la última película que vimos suele ser la primera que recordamos cuando nos preguntan la mejor del año. La agenda de lo inmediato dominando el panorama informativo y el mental de la sociedad.

IVAN STEPHENSEste es un fenómeno inevitable que va aparejado con las limitaciones de la memoria individual como a  las necesidades de la agenda informativa. Los temas calientes son el centro del debate hasta que otro les roba la primera plana, si pudiera sostenerse todavía la metáfora de la prensa escrita.

Es claro que lo sucedido en Ayotzinapa y las semanas posteriores marcó definitivamente el 2014, no sólo como la noticia más relevante, sino también, se vale asumir ahora, como uno de esos momentos que posiblemente serán analizados desde el futuro como puntos de inflexión en nuestra historia contemporánea. No puede olvidarse, no puede quedarse así.

86th Annual Academy Awards - ShowSin embargo, por más que esta vez, la última noticia, esa que tuvo acaparada la opinión pública y el registro anímico de todos de octubre para acá, sea coincidentemente la más relevante y trascendente del año, no elimina los meses previos y sus respectivos picos de atención.

El 2014 inicia con cierto optimismo, con el triunfo de cineastas mexicanos en el extranjero. Oscars para Cuarón y el chivo, una bandera que algunos ondean como el éxito de nuestro cine más allá de que sus creadores hayan precisamente migrado buscando oportunidades de crecimiento creativo, artístico y material que no encontraban en casa.

garcia-marquez2014 es el año en que uno de los grandes actores cortó su respetada y entrañable carrera con la heroína (Philip Seymour Hoffman en febrero), mientras que otro, leyenda en el imaginario popular del cine, escapó por la llamada vía fácil del suicidio (Robin Williams). [Nota para otro día: discutir cómo será la vida que el suicidio es etiquetado como “salida fácil”].

Un año que se lleva a García Márquez, a Gelman, Gordimer, PD James, José Emilio Pacheco, Salisachs, Pinilla, Ana María Matute y al gran Leñero.

AsiaAir2014 es el año de los misterios aéreos, de los vuelos (y fue más de uno) de aerolíneas asiáticas (Malaysia y AirAsia) desaparecidos sin dejar rastro. Pasto para la delirante teoría conspiración de su preferencia.

Es el año de las selfies como aspiración masiva, la forma irrefutable de pasar lista frente a la tecnología y la vida cotidiana. Aquí estoy, aquí sigo.

NO era penal2014 fue año mundialista, y aunque a la luz de lo reciente parezca lo menos relevante, fueron meses de debatir si los gritos de la tribuna eran un insulto, ejemplo de intolerancia vergonzosa o discurso de odio. Semanas del no fue penal, de animadversión frente al tuit irritante u ofensivo, de la humillación brasileña en su propia cancha, de constatar que cuando se trata del deporte mundial, como en la economía, la máxima recompensa suele ser para los mismos.

Es el año en que la privacidad o su ausencia acompaña cada escándalo, donde el espionaje de la NSA que ha acaparado las noticias internacionales desde el 2013, vuelve cada vez que un líder europeo descubre que su teléfono también estaba en la lista. El escándalo del “a poco yo también” con los hackeos cotidianos de datos bancarios, contraseñas, fotografías obscenas y triviales, chismes de alcoba y de industria. De los experimentos sociológicos de Facebook, del clavado de Twitter en la publicidad y la saturación.

ITALY-VATICAN-POPE-VISITLa tecnología está tan presente en cada aspecto de la vida cotidiana que resulta imposible hablar del año sin pensar en cómo la tecnología móvil, el streaming, las redes y la posibilidad impensable de artefactos de realidad virtual, impresión 3D, y cualquier cantidad de productos inimaginables hace una década.

Es el año en que la familia presidencial se exhibió, fue exhibida y terminó poniendo a la venta su casa frente a la opinión pública. Lejos de la presidencia imperial que describe Enrique Krauze y más cerca de la fragilidad frente a la información incontrolada global. Ya no es posible barrer la basura bajo la alfombra, si el piso es transparente.

mc-state-trackEl año termina con ánimo pesado, no sólo por la corrupción, Ayotzinapa, el fin de la ilusión de que la violencia había desaparecido con la salida de Calderón. Detrás están las marchas, pero más aún lo que las provocó, la pequeña depresión económica, que gracias a dios no es sólo “un catarrito”.

Ensombrece el ánimo y nos acerca a la marca artificial del primero de enero como un corte de caja al que se llega con alivio, como el corredor de fondo que se arrastra a la meta, o peor aún, como el náufrago que después de flotar por semanas en aguas inhóspitas, atisba el espejismo de tierra en el horizonte. Esa es la paradoja de la ilusión: lo malo ya quedó atrás, podemos mirar el porvenir nuevamente con optimismo.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 31 de diciembre del 2014

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246 – La guerra perdida de la privacidad

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Aunque parezca sorprendente, la noticia más comentada en los EU durante el último mes, no fue el anuncio de Barack Obama de iniciar pláticas para reanudar conversaciones para discutir procedimientos para llegar a acuerdos para definir la intención de sentarse a la mesa, aclarar puntos y voluntades y ver si es factible establecer un calendario que paso a paso, con prudencia pero firme, vaya abriendo camino a reemprender relaciones diplomáticas con Cuba. O sea, como cantaron algunos medios: EU desbloquea Cuba o como dijeron otros, finalmente EU acepta su error frente a la resiliencia cubana.

No, el tema más discutido fue el hackeo que un grupo autoidentificado como “Guardianes de la Paz (GOP)” hizo a Sony Pictures. Los hackers se hicieron con correos internos entre productores, actores y jefes de los estudios, la nómina, la lista del súper, proyectos, películas, contraseñas, fotos, videos de seguridas, básicamente todo lo que encontraron. Algo así como 100 Terabytes de datos.

sony-northkorea-hackAl mejor estilo de wikileaks, empezaron a revelar la información más vergonzosa que fueron encontrando, concretamente correos electrónicos y datos sobre ejecutivos, actores y películas. Después, se inquietaron profundamente cuando escucharon que se estrenaría The interview (La entrevista), la más reciente provocación de Seth Rogen y James Franco donde se asesina a Kin Jong-Un, el guapo dictador norcoreano. Lo que llevó a GOP a amenazar explícitamente a hackear y ventilar los trapitos de cualquier cine o cadena de cines que se atreviera a exhibir la película.

Sorpresivamente, la amenaza bastó para que casi todos los cines de los EU se echaran atrás. Sony se unió a lo que podría haber sido la mejor campaña de marketing de la historia y el estreno de la película fue cancelado. El gobierno estadounidense culpó a Corea del Norte por el hackeo de Sony y el chantaje, y Norcorea, como suele, respondió con golpes de pecho y amenazas de ataques nucleares y demás tonterías en defensa de su hombría y honor nacional.

_79880820_025162779-1Mientras tanto, los hackers se regodean y aseguran que ya no molestarán más, pero guardarán el resto de la información por si se ofrece. Los EU no negocian con terroristas, o por lo menos eso dicen sus presidentes ficticios en el cine y la TV; pero sus empresas sí, o por lo menos, como ellas dicen: “son precavidas”.

Detrás del temor de Sony por que se revelen más datos está la magnitud del robo: GOP se llevó todo. Como dice Eric Limer en Gizmodo, “fue como si alguien entrara en tu casa y en lugar de robar lo valioso que hubieras dejado por ahí, se hubiera llevado… la casa entera.” Incluida la ropa sucia, y mil y un objetos más del cuarto de tiliches que ni te acuerdas que estaban ahí, la cartilla de vacunación de tus hijos, la foto de aniversario de tus abuelos, el certificado de desparasitación del perro, los recibos de agua, tickets, estados de cuenta, cartas de tu exnovia, el basurero del baño, todo.

Third-Sony-Hack-PSN-SOEbAunque empleados de Sony han levantado demandas a quien resulte responsable, lo cierto es que sus datos personales incluidos impuestos, número de seguro social y quién sabe qué más, está en manos de la gente responsable y decente del GOP. Los correos filtrados hasta ahora, pintan a algunas estrellas de Hollywood como los excéntricos y desquiciados que suponíamos, el material da pasto para horas y horas de lavadero en los medios del espectáculo.

El verdadero tema detrás de el hackeo y las acusaciones de ida y vuelta con los norcoreanos es el que ha estado en la agenda mediática todo el año (y posiblemente esté el siguiente). La expectativa de privacidad de la información en la era digital es cercana a cero.

Esa foto noHace unos meses fueron las fotografías íntimas de actrices de Hollywood robadas de sus teléfonos, y poco antes, los datos personales de todos, robados y clasificados por la NSA en pos de la seguridad nacional. Es posible que los mayores idealistas sigan pensando que lo que hace uno en la red debe estar protegido por la ley, la moral y las buenas costumbres cibernáuticas, incluido el derecho a la intimidad y privacidad. Siempre hay otros completamente convencidos que lo que debe haber es un completo derecho a la libertad de información, aunque esta sea meterse hasta la cocina de tu celular y ventilar lo que resulte provechoso.

Para los asesores y gurus de la tecnología el consejo del día ya no es cuidar tus contraseñas y navegar por sitios seguros. En las últimas semanas, se ha convertido en una suerte de resignada advertencia a usuarios y empresas: no escriban, ni en correos internos, nada que no quieran ver mañana en la prensa. Más o menos el mismo consejo que daban a las starlets hace unos meses: si se toman una foto con su teléfono, piensen que esa foto estará circulando por internet en unos días.

Mission-Impossible-Jim-Phelps-briefing-6-tape-recorder-self-destructsPara cultivar el secreto institucional, y ventilar las verdaderas opiniones dentro de una empresa se sugieren métodos de encriptación súper sofisticados (más de lo que puede pagar Sony) o volver al papelito, el triturador de papel personal y las palomas mensajeras. Desde el archivo de la memoria, llegan los mensajes autodestructibles de Misión Imposible.

Mientras tanto los ágiles legisladores y consejeros legales obligan a las empresas a añadir leyendas con avisos de confidencialidad y privacidad a cada correo electrónico. No que sirvan en lo absoluto para guardar confidencialidad u obtener privacidad, sino para que sepas que se pretende confidencialidad y  promete privacidad que en realidad nadie es capaz de guardar y cumplir hoy en día. Lo importante es que como ciudadanos responsables cumplamos en asumir y prometer. La nueva estrategia frente al tsunami: una sombrilla, una toalla y una silla mirando… hacia la costa.

Actualización (24/12/14 12:38):

En una respuesta que no deja de tener sus ingredientes irónicos (o la sospecha mercadológica), Sony decide estrenar hoy, 24 de diciembre, la película vía internet. El estreno puede verse a través de varios servicios de renta y venta online, pero solamente en los EEUU.

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Para El Economista Arte Ideas y Gente del miércoles 24 de diciembre del 2014

Ligas de interés

Pyongyang Shuffle: Hollywood in dead panic over Sony Hack de James Poulos en Daily Beast

You can watch The Interview here de Alex Fitzpatrick para Time

No, North Korea didn’t hack Sony de Marc Rogers en Daily Beast

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245 – Suspender la incredulidad

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Según Coleridge, la suspensión de la incredulidad se da cuando un escritor es capaz de llenar una historia fantástica con elementos de interés humano y una apariencia de verdad, de tal manera que el lector es capaz de suspender juzgar si la narrativa es poco plausible o no.

Paradójicamente, aunque es el autor quien debe sustentar las bases para provocar el efecto, es en la percepción del lector (o espectador, para el caso) donde está la clave. En su disposición para hacer a un lado las limitaciones del medio y aceptar las premisas que le propone la historia.

johnny_automatic_magician_and_floating_ladyEl término aterriza mejor en el siglo veinte donde se vuelve paradigmático en la creación literaria, teatral, cinematográfica y hasta en espectáculos como la magia y el performance artístico, donde la mitad de la “ilusión” está en la predisposición del espectador a creérsela. Quizá por ello, los escépticos son malos compañeros de butaca.

Para conseguir el efecto hay distintas estrategias, algunas de ellas implican valerse de la ignorancia de una persona, o su falta de conocimiento sobre un tema para suspender su incredulidad. Aunque el resultado sea similar, no habría que confundir la inocencia o ignorancia del espectador, con la participación voluntaria en la ilusión. Si somos estrictos si no hay incredulidad que suspender, todo el concepto pasa a sobrar.

Algunos de los aspectos más chapuceros de la ficción contemporánea se dan en temas que sus creadores asumen son ignorados por el “gran público” y por lo tanto susceptibles de entrar en el conjunto de lo “imposible”: procedimientos policíacos, científicos, virus, vacunas, enfermedades y los alcances de la tecnología, los hackers y sus dispositivos son ofensores frecuentes.

tumblr_inline_mgsio0wTUF1r4hagiPara algunos creadores, basta la leyenda “basado en hechos reales” para dar el salto en la credulidad del espectador. Es la versión actual de las anécdotas y las leyendas que el narrador jura le pasaron a un amigo o pariente cercano para preparar la disposición de su “público”.

El contrato no escrito es más o menos así: el creador nos entrega una buena historia y a cambio aceptamos la versión de la realidad en que sucede la historia y que sus personajes son seres autónomos en ese universo.

Se ha dicho muchas veces que la historia no debe ser realista sino consistente internamente. ¿Qué quiere decir esto? Básicamente que la fantasía y la suspensión de incredulidad son aceptables en ciertas partes de la historia mientras que en otras no. La frase más recurrida para explicarlo es aquella del credo televisivo que reza “puedes pedir a tu audiencia que crea lo imposible, pero no lo improbable”.

El avión invisible de SHIELDEjemplos abundan en la televisión contemporánea: Podemos creer que S.H.I.E.L.D tenga un avión que desaparece mediante un mecanismo que lo oculta de radares y ojos, pero no que sus héroes sean capaces de adivinar la contraseña de seguridad militar del gobierno al segundo intento. Podemos aceptar que Jack Bauer soporte veinticuatro horas seguidas de balaceras y explosiones, pero no que las pase sin beber agua, ir al baño o recargar su celular.

En Helix se nos invita a aceptar que en el ártico exista una fortaleza subterránea donde una farmacéutica experimenta con un virus que muta a los seres humanos en zombies. Pero si sus protagonistas pasan la noche al aire libre a cuarenta grados bajo cero sin protección (entre otras cosas), todo empieza a volverse ridículo.

Fuera de la fantasía y el horror, la suspensión de la incredulidad permite que el espectador se crea la riada de coincidencias felices que rodean la historia de amor o la tragedia teatral. Esos momentos de inflexión dramática que son recetas prácticas en la caja de herramientas de cualquier creador de oficio, ensamblados a veces en anodinas estructuras de lugares comunes.

Helix-S1x01-A-field-of-frozen-dead-Rhesus-Monkeys-400x224A pesar de lo que piensan algunos autores o productores de cine y TV, la suspensión de la incredulidad no es un aspecto superficial. Es la que provoca esos momentos en que el público sale del mundo ficticio, mira a su compañero de sillón o asiento con una mueca burlona. Es el momento en que la ficción deja esa realidad temporal para nosotros, y nos regresa a nuestra cotidianidad con la sensación incómoda de que quisieron tomarnos el pelo.

Un público dispuesto a creérsela puede volver a “entrar” a la narrativa del libro o película, pero para muchos otros el efecto está tan roto como si hubiera visto el cable sosteniendo al mago que pretendía levitar o el as en la manga del saco púrpura del ilusionista.

inconvenienttruth-reassuringlie-line-bennettIrónicamente, el mismo público que mira con ojos entrecerrados la manera en que el villano se derrumba de un ataque cardiaco en el momento justo, utiliza el mismo visor de incredulidad para interpretar la realidad. Para mirar noticias tecnológicas que lo atañen como si se tratara de un engaño de Hollywood, o al contrario para concebir los mayores disparates y explicaciones para explicar lo que sucede en su realidad nacional.

No sorprende tampoco, que del lado de la política (la nacional pero también en otros países), el discurso al público recurra a estrategias similares, tanto en pretender valerse de la “ignorancia” en “verdades” técnicas, como en abordar narrativas cuya primera aspiración es vender versiones convincentes antes que otra cosa.

Si el término de suspensión de incredulidad es fundamental en la creación y vivencia de narrativas ficticias, se vuelve casi patológico cuando es asumido como herramienta para analizar la realidad.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 17 de diciembre del 2014

Ligas de interés

5 maneras de prevenir que los lectores no suspendan su incredulidad (blog de K.M. Weiland – en inglés)

Rupturas aceptables de la realidad (en TVTropes)

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244 – Otras postales de la FIL 2014

1 – El tiempo para leer y el muñeco de hojalata

©FOTO FILDurante la presentación de su más reciente novela (La parte inventada), el autor argentino, Rodrigo Fresán, confiesa que comparte la animadversión de su personaje por las redes sociales.

– Me parece un poco raro que la gente esté en contacto todo el tiempo. Se supone que la gente no lee porque no tiene tiempo, y ahora encuentra tiempo, hasta seis horas diarias, para leer y escribir en Facebook. O peor, creer que eso es leer y escribir.

La_parte_inventada.jpgMás tarde, Fresán habla sobre la portada del que es, junto con Historia Argentina su libro más personal: la fotografía de un muñeco de cuerda con fondo rojo.

– Iba con mi hijo de cuatro años por la calle cuando vimos ese juguete en el aparador de una tienda.

–Mira papá, esa es la portada de tu próximo libro – le dijo el niño, señalando el muñeco de cuerda que simula a un viajero. Fresán se conmueve con la frase, así que entran a la tienda y compran el juguete. Entonces, su hijo le dice.

– Y también es el personaje de tu próximo libro.

Lo que complicó mucho más las cosas.

2- La literatura colombiana aspira a estar más allá de las drogas

andres_felipe_solanoEn medio de una FIL dedicada principalmente a Argentina, se celebra una mesa para discutir y quitar estigmas a la percepción que vincula temáticamente la literatura colombiana con el narcotráfico y la violencia. La mesa la llevan Andrés Burgos, Andrés Felipe Solano y Daniel Samper, es moderada por José Gabriel Ortiz. Estoy al fondo de una larga sala, lo que dificulta saber quién es el que habla.

El inicio es una larga recolección sobre los dos tipos de violencia que ha vivido Colombia. La llamada época de la violencia que se extendió de los años cuarenta a los sesenta del siglo pasado. Y la narcoviolencia y conflicto político-militar que se da en el último cuarto de siglo y de alguna manera se ha extendido a nuestros días. En literatura, dice uno de los presentadores, el segundo tipo de violencia inicia con Vallejo (La virgen de los sicarios) y Franco (Rosario Tijeras).

Literatura Colombiana–Gabo engloba a los dos tipos – responde otro– El primero con El coronel no tiene quién le escriba, el segundo con Noticia de un secuestro.

Lo más curioso es que los autores pasan la mayor parte del tiempo hablando de la violencia en su literatura, quienes han escrito sobre ella y las obras que la bordean. Terminan atrapados por la gravitación de la violencia, esa misma que buscaba desmitificar la charla.

Por la mitad, uno de los panelistas (probablemente Burgos) regala una joya: “Estoy harto de que la gente piense que por ser colombianos debemos ser alegres, llevar el ballenato por dentro. Yo, por una vez, quiero una historia seria, ominosa, donde una mujer vaya por la calle abrazando el bolso por temor a que se lo roben. Personajes apesadumbrados a media crisis existencial.”

3 – Krauze a los jóvenes: la palabra “distinguir” es sagrada.

Foto @FILPresentación de una nueva edición de La presidencia imperial, tercer volumen de la trilogía de Enrique Krauze sobre la historia reciente de México. Presenta y dialoga con el autor, José Woldemberg. Auditorio abarrotado.

Conversación doble, la primera entre en la mesa que sirve de pretexto para la segunda entre Krauze y el público joven, un porcentaje amplio de la sala. El tema de Ayotzinapa y el “estamos cansados” flotan sobre el ánimo.

Las palabras de Krauze son cuidadosas y mesuradas. Empieza con una recolección del México de la presidencia imperial.

– Nuestra memoria en este tema es muy mala, y es perfectamente explicable. El destino de los jóvenes es pensar que la historia empieza con ellos. Hoy nos parece increíble pensar que hace veinticinco años no había libertad de expresión.

Recuerda anécdotas de los sexenios de López Portillo y Salinas: “una llamada de Gobernación sacaba del aire un programa donde se cuestionaba algo mínimo”.

Después, Tlatelolco: “Antes y después, México fue distinto, esas balas que mataron a los estudiantes, mataron al sistema político mexicano”.

Foto @RGMEl avance democrático encuentra su principal obstáculo en la terrible inequidad social, que supone el peor caldo de cultivo para la democracia, dice. Su libro es un paseo por la historia reciente del país. Paseo muy personal en la medida de que relata sucesos que, a diferencia de sus textos previos, ya le tocó vivir. Para Krauze, las lecciones de la historia son vitales para entender el presente y no repetir errores.

– La protesta es muy importante pero la debe seguir la propuesta. Si no, su justa indignación se difumina, como pasó en el 29.

Krauze considera que los sucesos de Ayotzinapa son terribles, pero pide a los que protestan no ser tan autolesivos, “nos nubla la mirada”. El reto es “distinguir”, “esa es la palabra sagrada”.

Lúcido llamado a la sensatez: “Hay un halo de romanticismo histórico en las palabras revolución y violencia, pero no creo que estemos en una situación de combatir el fuego con el fuego. Cambiar el país es una tarea que toma generaciones”.

– Si hay algo cierto es que la juventud no sabe que es juventud – cierra –. El tiempo pasa, dejarán de ser jóvenes, se los aseguro – risas –. Háganse a la idea que pronto tendrán que hacerse cargo del país. Y sí se puede.

Al final de la charla, Krauze firma libros y se toma fotos con su público. En ánimo juvenil, incluso intenta una selfie.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 10 de diciembre del 2014

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243 – Estampas de la FIL 2014  (1) De Ayotzinapa a Oslo (y de regreso)

Taibo, Nesbo y su editor Foto ©RGM

No es complicado politizar la FIL. Cada año, muchos escritores aprovechan la palestra que supone la presentación de un libro, la charla sobre sus lecturas formativas o un panel sobre este tema o aquel, para soltar alguna frase, una crítica ácida al gobierno y mandatario en turno (o hasta un eslogan).

La ocasión lo favorece. Paco Ignacio Taibo II, reconocido escritor y conocido luchador social (así lo presenta el moderador) es encargado de presentar El leopardo de Jo Nesbø. El más famoso de los autores policíacos noruegos, autor de la popular serie de Harry Hole, de cuyos libros se han vendido más de 23 millones de ejemplares.

Taibo es probablemente la más importante figura internacional de México en literatura negra. También es popular y, con la falta de imaginación que a veces los caracteriza, la primera opción de la FIL cuando se topa con un escritor o mesa de debates de “género”.

Foto ©FIL

La sala está repleta. Taibo toma el micrófono. “¿Ya estamos todos? No, faltan 43.” Invita entonces a a una marcha de protesta que iniciará en las puertas de la Expo Guadalajara al día siguiente. “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, dice. Se escuchan gritos y aplausos, alguna voz pituda repite el eslogan al fondo de la sala.

Taibo dedica una larguísima introducción a las razones por las que lo invitaron a él a presentar a un autor que ni conocía. Para la cual suma los libros que le obligan a leer sus cuates como si no tuviera nada que hacer y su sorpresa al ver lo grueso del volumen: “el tiempo es largo y los escritores nórdicos con sus días interminables creen que hay mucho tiempo para leer”.

Explica que no dirá nada específico de la novela porque la echaría a perder. Momento para colar una anécdota sobre un acomodador de un cine de su niñez, que si no recibía propina, contaba el final de la película al tacaño e incauto espectador: la mató el mayordomo.

Taibo abunda sobre las razones por las que usualmente desconfiaría de un libro así. Porque el protagonista es un policía, “y en México nadie cree que la policía va a resolver el crimen”, porque el protagonista además es inteligente, etc. “Y además el libro es muy gordo, gordísimo” Y entonces se interrumpe para saludar a su hermano Benito que recién entra en la sala: ¿Dónde andabas..? Es mi hermano, explica, hace mucho que no nos vemos.

El Leopardo de NesbøProsigue con la larga lista de razones por las que es casi increíble que haya leído la novela que presenta y es su manera de dar el elogio definitivo a El leopardo: Es tan buena que él, ocupadísimo, exigente y con mil y un prejuicios sobre la longitud, temática y estilo de los policíacos escandinavos; la devoró. Es un elogio, pero extraño; habla de Nesbø, pero dice más de él mismo.

– Yo sólo quiero saber dos cosas, se dirige al autor, por qué publicaron primero la octava de la serie y qué son esas rayitas cruzando la o de tu nombre y cómo carajos se pronuncia.

Nesbø toma la palabra cuando casi transcurrió media sesión. Parece un tanto irritado. Dice que a él le gusta hablar mucho, y acaparar el micrófono, pero que ahora Taibo está haciendo el trabajo por él, así que puede dedicarse a responder cosas en verdad importantes como explicar cómo se pronuncia su nombre (Nesbú).

Taibo calla, sin saber si el otro bromea.

El resto de la sesión fluye con casi afabilidad. Nesbø habla de sus inicios como autor, de su salto de cantante en una banda mediocre de rock a referencia literaria.

Nunca he querido ser político, dice, pero es imposible escribir sin ser político. Por ejemplo, mi protagonista es social demócrata…

– Claro que no – interrumpe Taibo. – Es un anarquista. Bueno… un anarquista noruego.

– Osea un social demócrata.

Hacia el final, Taibo, en otro intento por ser amable, le inquiere si el resto de sus novelas son tan buenas, o si esta creación de personaje es señal de madurez.

El editor español, que modera el evento, explica de manera un tanto enrevesada por qué se edita el octavo libro antes que el resto, y el orden en que los irán publicando. Nesbø bromea: Por eso es random house (random en inglés significa aleatorio).

–¿Alguien tiene preguntas? – dice el editor.

– Mejor no – dice Taibo – que ya me quiero salir a fumar.

Igual y las preguntas son insulsas:

¿Hay audiolibros en inglés de sus libros? (Sí)

¿Vamos a alcanzar todos firma? (Sí, responde Taibo, no hay nada que disfrute más un editor que encadenar a un escritor a una mesa a firmar libros)

¿Cómo se llamaba su banda de rock? (Those guys, la anécdota es simpática)

¿A cuantos idiomas se han traducido sus libros? (52)

¿Se sabe en Noruega lo que está pasando en México? Sí… no quiero hablar de eso.

Taibo se despide invitando a la marcha. Una lectora detiene al noruego para que pose con ella para una foto: “perdón, pero mi cámara es viejita”.

300x202xTaibo2-marcha-300x202.jpg.pagespeed.ic.YXZIpdWPK3Al día siguiente, un operativo de granaderos instala vallas en las entradas de la FIL. Para las siete de la tarde todo lo que tenía que suceder concluido, dos policías esperan un espresso en la maquinita que tiene la oficina de prensa.

– ¿Por qué el operativo? – le pregunto a uno de ellos.

– Es por la manifestación. Es que tienen derecho a manifestarse lo que quieran, pero hay gente que se aprovecha y asaltan joyerías y aquí hay muchas cosas valiosas y no queremos que se lleven sus laptops.

– Pero no pasó nada – apunta el barista mientras le acerca el azúcar al granadero.

– Sí, lo bueno es que estuvo muy tranquilo – concluye este.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 3 de diciembre del 2014

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242 – Anatomía de un mensaje

CasaBlancaPena

Las últimas semanas, el panorama informativo mexicano parece una versión región 4 de Scandal. Un escándalo tras otro sumando al descontento y la repetición de noticias, rumores, fotos, marchas y demás que suman Ayotzinapa, con la posesión de una casa en las Lomas y otros sucesos inquietantes.

Si los sucesos de Ayotzinapa cuestionaban al Estado en cualquiera de sus instancias como responsable directo o indirecto en la desaparición de los normalistas. El casa-gate se planteaba como evidencia flagrante de corrupción.

Para responder a los cuestionamientos mediáticos y populares, la señora del Presidente de la República emitió hace una semana un mensaje en video. El mensaje de siete minutos, fue visto en algunos noticieros y continúa su eterno periplo en YouTube con más de tres millones de vistas. Ya surgieron versiones editadas, parodias, chistes paralelos e innumerables memes: el ocurrente “ingenio del mexicano” del que tanto se enorgullecen algunos.

https://www.youtube.com/watch?v=tdJ06CLjjxE

El mensaje lo constituyen dos partes. Lo que dijo y cómo lo hizo. De lo primero se ha encargado y debatido suficiente. De lo segundo, de la forma, se ha hablado poco. Y sin ánimo de ser McLuhaniano, es claro que una vez más, el medio es un mensaje por si solo.

En democracias como la estadounidense, la primera dama tiene un jefe de prensa que labora en conjunto con el jefe de prensa y de personal de la Casa Blanca. La estrategia es una, las labores definidas, los ámbitos y productos tienen casi carácter oficial. Aunque el puesto de consorte no esté tipificado en el gobierno ni responda a mandato popular o la entrega de cuentas a que supuestamente responde el ejecutivo. Se trata de la esposa del presidente, y sea Nancy Bush o Michelle Obama, su imagen está directamente vinculada a la de su marido y por lo tanto a su gobierno y a la percepción del país que se tiene localmente y en el extranjero.

El reportaje que provocó el escándalo
El reportaje que provocó el escándalo

El video, titulado “Precisiones sobre la propiedad de Sierra Gorda 150”, empieza con “Hoy he decidido dirigirme a todos los mexicanos, porque ustedes tienen el derecho de conocer la verdad”. No nos engañemos porque detrás se vea un florero y no una bandera: es un mensaje oficial. No cualquier ciudadano, no funcionario público, es capaz ni tiene el acceso para dirigirse a la nación entera sólo porque se siente con la responsabilidad de aclarar algunos puntos.

El tono de Rivera es serio, de formalidad aprendida en mil y un actos políticos. Se vale de las manos y aspavientos para subrayar como estudiante de oratoria. Lleva un saco morado que le queda grande, el tipo de uniforme de un funcionario menor de un banco. Sus ojos miran a la cámara tratando de equilibrar firmeza y sinceridad. El tono del video es austero, sobrio, quiere ser sensible frente a las recientes acusaciones de derroche al ejecutivo. Aboga por evitar la percepción de que se trata de una producción elaborada. Por eso no cuenta con teleprompter. Rivera lee directamente de un fajo de hojas de papel y levanta los ojos de vez en cuando como conductor de noticiero en los años setenta.

La cámara alterna un medium shot con la primera dama leyendo y un close-up de su rostro mirando directamente a la cámara para subrayar algún punto. El salto de imagen denota torpeza en la producción o postproducción. Después del primer debate presidencial en la elección pasada es técnicamente el peor producto televisivo del gobierno en años.

810El guión es confuso y enrevesado, contrapone la austeridad de la puesta en escena con un texto que se justifica en la idea del dinero ganado por esfuerzo propio; ese que se obtiene por el sudor de la frente y el digno trajinar cotidiano. Después menciona, como si nada, un salario de decenas de millones de pesos. Hay ahí una profunda contradicción de sensibilidad en el mensaje político: la imagen dice “soy una de ustedes”, su voz dice que le pagaron por su trabajo y exclusividad, más de lo que el 90% de los mexicanos puede aspirar en toda una vida.

MemesEl argumento principal es que la primera dama tiene la capacidad económica y recursos para comprar esa y las casas que sean, y cualquier acusación de soborno es ridícula. No me interesa discutir si a Rivera le pagaban lo mismo que a Jennifer Aniston en Friends, o si así paga Televisa a las estrellas de su canal de idem. Más interesante es que detrás de esa afirmación este la creencia de que la única razón para la corrupción es la necesidad, que quien puede comprar algo no aceptará que se lo regalen a cambio de alguna ventaja.

Algunos han aplaudido su esfuerzo como un acto digno de la consorte presidencial, otros lo han criticado a él, por enviar a la esposa a pelear sus batallas. Lo cierto es que como producto comunicativo fracasa. Más eficaz hubiera sido resolverlo en una entrevista con un periodista renombrado o mejor aún, a través del encargado de prensa o comunicación social. El que se haya querido vender como un esfuerzo individual y digno de una mujer respondiendo a rumores que ultrajan su honor, no le da más fuerza ni verosimilitud. Al contrario, mina la institución de la presidencia, que debería ser capaz de defenderse institucionalmente a través de la transparencia y rendición de cuentas.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del viernes 28 de noviembre del 2014

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241 – Los monopolios más peligrosos

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Durante mucho tiempo la existencia de monopolios significaba una ventaja tal, que muchos gobiernos creaban medidas e instancias jurídicas dedicadas a combatirlos. El monopolio típico se da cuando un sólo productor de la industria que fuera, asume el control sobre un producto, recurso o servicio diferenciado.

monopolyEn el modelo clásico no existe competencia o productos sustitutos (se trata de un servicio o producto de consumo básico o indispensable). El consumidor se ve obligado a comprarle sólo a una empresa que controla todo, cuándo, cómo y dónde se vende, y a qué precio.

El monopolista no necesita ser una única empresa (como Pemex, o en su momento Telmex), sino que puede estar constituido por ciertas estructuras. Una de ellas es el trust, que se da cuando un grupo de empresas son controladas por otra en el mismo sector. Algo parecido a lo que en nuestro país se da con Bimbo (o se dio con la banca nacionalizada, y se sigue dando en diversas partes del mundo con los servicios financieros).

drug-cartels1Un modelo monopólico conocido es el llamado cártel, donde varias empresas colaboran en un pacto que puede ser tan formal como se guste. Los cárteles controlan tanto los canales de producción como distribución, llevando cada paso del proceso a su máximo posible beneficio. No es coincidencia que el término sea utilizado con al referirse al crimen organizado y la producción y distribución de drogas. Los mercados ilegales son monopolistas por naturaleza y las empresas de su pacto incluyen los brazos armados y/o políticos.

Los primeros cárteles fueron creación alemana después de la primera guerra mundial, y funcionaron como exportadores de armamento y productos químicos. Sus empresas derivaron años después en compañías de tintes, venenos y farmacéuticas. Uno de ellos, incluso, contó con su propio campo de concentración (la compañía IG Farbenindustrie que derivó en Bayer, BASF y Hoechst).

Auschwitz III Otras estructuras monopólicas conocidas son la fusión (cuando la unión de dos empresas competidoras se vuelve un monopolio). Las fusiones son el campo más vigilado por las comisiones nacionales de competencia y las leyes antimonopólicas, pero son apenas una punta del iceberg.

Los avances tecnológicos han provocado un nuevo tipo de práctica monopólica aún más peligrosa: El monopolio del intermediario. Este se genera cuando el pragmatismo económico o las peculiaridades tecnológicas de algún sector obligan a las empresas del tamaño que sean a trabajar con un proveedor en particular. Uno que además tiene el poder de cerrar por completo el flujo de la compañía, volviéndose un monopolio natural.PIPSAUn ejemplo que viene a la mente se dio en México hace décadas con PIPSA, que controlaba la producción y distribución de papel para todos los periódicos. O más tarde con la telefonía, al inicio de la apertura de competencia en el sector, la llegada de varias empresas daba la apariencia de varias ofertas para el consumidor. El problema estaba tras bambalinas: todas las compañías obligadas a utilizar la red de Telmex ante la imposibilidad de cablear el país antes de iniciar operaciones.

Este fenómeno se repite con la televisión de cable, donde un canal no puede cablear cada ciudad para transmitir su señal. En México tuvimos una probada del método, cuando el surtido de PIPSA sólo llegaba a los periódicos que no se pasaban de la raya. Por eso, cuando se trata de medios de comunicación, intermediarios naturales del flujo informativo, el control monopólico influye directamente sobre la decisión de qué vemos y qué no vemos; y con ello de qué hablamos en el día a día.

Bodega de AmazonLa tendencia mundial hacia los monopolios es indiscutible. El mayor distribuidor de libros, películas y otros bienes, es la tienda más grande del mundo: Amazon. En meses recientes, la empresa de Jeff Bezos sostuvo una batalla campal con uno de los más grandes grupos editoriales del mundo (Hachette), donde el gigante de Seattle buscaba doblar las manos de los editores en busca de precios “más atractivos” para sus libros electrónicos. Este supuesto beneficio al consumidor era en el fondo tramposo, porque lo que estaba probando no era que querían dar más baratos los libros que nadie en beneficio de sus clientes, sino que ellos tenían el control sobre los precios de venta. Para conseguir esto, Amazon dejó de vender los libros de Hachette con descuento, canceló sus preventas (uno de los pilares de los nuevos modelos de edición) e inició una campaña mediática polémica más tarde contrarrestada por cartas firmadas por autores afectados de Hachette y sus colegas.Seth Godin

Los monopolios de intermediarios son los más poderosos (y peligrosos) del espectro, especialmente frente a los avances tecnológicos. Como argumenta Seth Godin en uno de sus más recientes blogs: ¿Qué pasa si la compañía eléctrica de tu localidad decide “lo sentimos, nuestra electricidad no puede ser utilizada en aparatos Mabe o LG porque no pagaron la cuota?”. Suena muy parecido a las prácticas de extorsión que utiliza el crimen organizado: no puedes vender en esta calle, colonia o ciudad si no pagas la “protección”.

Google blurredSi con mercancías el poder del intermediario es brutal pensemos en el mundo de las ideas. Basta el ejemplo de las redes sociales o los buscadores de internet (Google, Bing, Yahoo, Ask o el que gusten). ¿Qué pasa si uno de ellos decide “desaparecer” tal o cual contenido, usuario o proveedor? No se trata de una teoría de conspiración para alimentar la paranoia del nuevo siglo, sino de considerar lo que está en juego y depende del criterio corporativo de empresas clave.

Para Godin, vivimos en una economía de conexiones basada en ideas, cuando titanes corporativos controlan el flujo de esas ideas, se altera la esencia de la conexión. Ese es el parteaguas donde todo se va al garete.

Nueva pregunta existencialista: Si Google te desaparece, ¿existes?

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 19 de noviembre del 2014

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