224 – Vigilancia global

no-place-to-hideEl periodista estadounidense Glenn Greenwald publicó hace unas semanas su libro sobre el caso Snowden: No place to hide: Edward Snowden, the NSA, and the U.S. Surveillance State (Metropolitan), en español: Snowden, sin un lugar donde esconderse (Ediciones B).

Hace poco más de un año, cuando se empezaron a hacer públicas las revelaciones del exfuncionario de los departamentos de seguridad de EU; la controversia pública se centraba en dos puntos: el alcance de la vigilancia que la agencia de seguridad nacional (NSA) tenía sobre sus propios ciudadanos y el resto del mundo; y el carácter del soplón. Si este debía considerarse héroe o criminal.

Naturalmente, la publicación que inició en The Guardian y después se extendió a otros diarios, provocó una tormenta en los países de los gobiernos aludidos, además de una andanada mediática mundial que sacudió el trasfondo de los temas en una marea turbia de información, desinformación, indignación, contradicciones y paranoia.

Sólo en los meses posteriores ha sido posible ir descubriendo las repercusiones de los secretos revelados. La herida en la credibilidad del discurso de libertad de un gobierno que dice públicamente defender valores que oblitera en las sombras de “siniestros ministerios”(como diría Fito Páez).

Prensa MundialEl libro de Greenwald aborda el tema en cinco capítulos. El primero, relata una historia de espionaje y periodismo valiente. Tiene todos los elementos de un thriller, desde los acercamientos con la fuente, la discreción y precauciones, hasta el encuentro en Hong Kong y las maniobras periodísticas que llevaron a poder revelar los primeros documentos.

El siguiente, se concentra en la información revelada. No obstante lo que hayamos leído en medios, lo que aquí se detalla es brutal. Si piensas que no te concierne y es material para Hollywood y series de TV sobre paranoia ciberterrorista, pongámoslo así: la ficción se quedó corta.

De acuerdo a Snowden, la NSA recopila toda la información que es posible obtener, y la almacena en gigantescas instalaciones secretas. Cuando hablamos de “toda la información”, entramos al terreno pantanoso que nos concierne a todos.

greenwald-snowden-2-largeLo primero que almacena es eso que se conoce como metadatos: qué teléfonos marcaste, de quién, cuándo, dónde estabas, dónde estaba la otra persona, cuánto duró la llamada. Si eso no basta, también los contenidos, el audio, mensajes de texto, SMS, WhatsApp, lo que opinaste en Facebook, chats, publicaciones en redes sociales, tus correos electrónicos, enviados y recibidos, los forwards de tu tía, las cadenas religiosas, tus correos amorosos, los de negocios, los adjuntos que mandas y recibes, de dónde vienen, en qué computadora los miraste, qué páginas web visitaste, qué compraste, cuánto porno ves y dónde, qué contenido legal e ilegal descargas, las fotos de tus hijos en Facebook, las recetas de brownies, los contratos de tu compañía, etcétera. No importa si eres político, empresario, profesionista, ama de casa o estudiante. Todo se filtra, todo se almacena. Esta ahí, disponible, un pseudogoogle letal cuando alguien teclee tu nombre o dirección electrónica.

glenn-greenwald-gq-magazine-june-2014-01Es un capítulo árido y técnico. Explica detenidamente los distintos programas y cómo recopilan esta información. Para ejemplo pasmoso, reproduce SMS recuperados a celulares de Enrique Peña Nieto y sus más cercanos colaboradores durante la campaña electoral: “Mi querido Alex el nuevo titular de Com. Social es Juan Ramon FLores su cel es *** el ID *** Nuevo Srio. Part. es Lic Miguel Angel Gonzalez, cel ***, el Nuevo ID de JORGE CORONA es *** un abrzo y seguimos en contacto avisame si llego el msj. por favor…”.

Pero no sólo es nuestro país, también se intervino a la primer ministro alemana, o a los socios y antagonistas comerciales. De acuerdo al libro, la NSA se vuelve un proveedor de datos para obtener ventajas comerciales, examinando las posturas de los otros antes de negociar, la situación real de las finanzas de una empresa o país, los trapitos sucios de quien se pueda ofrecer. Esto lo hace en colaboración con los gobiernos de Canadá, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda.

Whistleblower“Cuando los EU son capaces de conocer todo lo que todos están haciendo, diciendo, pensando y planeando – sus propios ciudadanos, poblaciones extranjeras, corporaciones internacionales, otros líderes de gobierno – su poder sobre esas facciones se maximiza. Esto es doblemente verdad si el gobierno opera en altos niveles de confidencialidad. El secreto se vuelve un espejo de un solo lado: el gobierno estadounidense ve lo que hace el resto del mundo, incluyendo su propia población, mientras nadie ve lo que ellos hacen. Es el desequilibrio perfecto, permite la más peligrosa de las condiciones humanas: el ejercicio de poder sin límites sin trasparencia o rendición de cuentas.”

Greenwald dedica un capítulo analizar el efecto que provoca sobre los ciudadanos saberse vigilados a este extremo. Un efecto que se resume en pasividad, obediencia, complacencia e incómoda paranoia. Quizá por ello, las revelaciones no han sido respondidas con negativas por parte del gobierno, sino con persecución a los mensajeros. Una declaración de poder: no te quieres meter conmigo.

Greenwald y SnowdenLa parte final del libro es una condena a sus colegas mediáticos estadounidenses. Esos que fueron a la defensa de su gobierno sin tapujos. Los que vilipendiaron a Snowden y le desearon la muerte. Los que intentaron intimidar a propio autor con datos “desenterrados” de su vida personal.

La denuncia del libro es inquietante: un estado de vigilancia global, de represión a los que disienten (en Inglaterra, el gobierno supuestamente destruyó todos los discos duros de The Guardian para que no siguiera publicando “secretos”). Peor aún, de su terrible ineficacia fuera del espionaje industrial, personal y comercial. Sentencia el autor: para todo lo que se almacena y analiza, ni un solo acto terrorista ha sido impedido por la NSA: ni las bombas en Boston, las matanzas masivas de Aurora o Sandy Hook, ni los otros planes de violencia exitosa o frustrada.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 23 de julio del 2014

Ligas de Interés

Descarga todos los documentos mencionados en el libro (en PDF) aquí.

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223 – Balance mundialista

Previo al partido

Termina el mundial de futbol con la mayor actividad registrada en Twitter y Facebook (618,725 tuits por minuto, 280 millones de interacciones en FB). La final fue el centro de mayor atención. Con Brasil y Holanda fuera, los dos villanos del mundial nos ahorraban tuits y memes a propósito del favoritismo arbitral convertido en humillación o los clavados de Robben.

Alemania_ArgentinaEn el centro estaban dos filosofías. Por un lado los alemanes y la consecución de un programa ejemplar que supera la década. El juego de conjunto, la voluntad como maquinaria imparable. El pueblo o desarrollo vacacional que construyeron para adaptarse a Brasil, su cercanía social y comportamiento a tono con el fair play.

Por otro lado el amor a la camiseta y a la historia, el pundonor como materia prima y emocional, el planteamiento táctico establecido no hacia un ideal futbolístico reducible a un plan lleno de objetivos y programas intermedios, sino hacia el pragmatismo puro. Sacar el mejor provecho del grupo actual y las condiciones que propone el rival.

Dónde jueganLo paradójico es que en la cancha, frente al resultado, valgan casi igual. Un país que reconstruye todo su proyecto futbolístico y deportivo, desde las fuerzas básicas hasta los derechos televisivos. Que abraza la continuidad como un credo más allá de paradas intermedias. Otro que enarbola el amor propio, la fe en los ídolos y el destino como una conexión, que si hacemos caso a los memes papistas, llega a las grandes alturas.

Argentina hace un juego casi perfecto. Todos los engranajes en su sitio, excepto aquellos sin los que resulta imposible ganar. Su defensa y media copa los sitios de acceso a la cancha con un dispositivo de seguridad a prueba de intrusiones. Es capaz de provocar errores en una saga que hasta ahora se había comportado con intachable precisión. Consigue las mejores oportunidades, pero sus atacantes se muestran más apurados que inspirados. En el momento clave, la mirada tardía, el pie mal colocado, el toque que se adelanta, la portería esquiva. Fallan más posibilidades que las que el rival es capaz de construir incluso en los 120 minutos.

Goetze significa GolEl arbitraje infame es lo de menos, ya son casi todos así. En el análisis posterior, hay contraste más que polémica. Codesal condena al italiano como ejemplo de la personalidad arbitral extinta en Brasil, Brizio lo celebra. Ninguno de los dos aborda los dos puntos candentes: Los penaltis no marcados. La discusión se reduce al choque de Neuer e Higuaín; y a las interminables patadas sobre Bastian Schweinsteiger.

Mientras el cuerpo aguanta, los albicelestes controlan el juego. Es un cero a cero favor Argentina. El tiempo corre y se empieza a hacer presente la realidad de enfrentar al equipo alemán. ¿Cómo mantener lo anímico frente a un rival que parece incansable? Uno que como fuerza de la naturaleza, con la terquedad oceánica, lo intenta una y otra vez. Frente al trofeo FIFA, los alemanes regresan a su modo básico, sin imaginación pero persistente. La única manera de vencerlos es aprovechando las pocas que tengas, Argentina no lo hizo, ni su corazón en Macherano, ni un Messi nebuloso fueron suficientes. Lo demás, una jugada perfecta, un gol para la historia, la que se vuelve inspiración, la que se queda en lo que es y nunca en lo que casi fue.

Y a mí por quéFuera de la realidad del campo está la FIFA, y con ella y sus oscuros comités técnicos, el resto de los trofeos. La mayor indignación la produce el Balón de Oro para Messi, ese título ambicionado de mejor jugador en el mundial, al que le faltó entre otras cosas estar ahí. El consenso de la FIFA es claro: No armó jugadas, no metió suficientes goles, corrió menos que ninguno, no pesó, pero es Messi. Así como fue acumulando “mejor jugador del partido” en encuentros que donde el reconocimiento debió ser para Macherano, De María o Romero. Tampoco importa si lo merecían más Kroos, James, Robben, Müller, Neuer o Benzema (por lo menos según el índice Castrol, si dejamos opiniones a un lado y nos atenemos a lo “científico”). Messi por decreto.

El guante de oro se le entrega a Neuer, gran guardameta (eso no lo discute nadie), quizá sólo porque estaba a la mano. El trofeo pertenecía a Navas, el tico, no sólo el que menos goles recibió, sino el que, junto a Howard y Ochoa, más y mejores salvadas tuvo.

El es el lloronSi ya de consolación se trataba, ¿por qué no dejar el premio fair play a Colombia? No importa que su partido de despedida fuera un festín de patadas, incluida la fractura a Neymar. 91 faltas en total (Francia tuvo 62 en el mismo número de partidos y los mismos amonestados). Para referencia Holanda y Brasil sumaron 249 entre los dos, España sólo 28. Las tres peores del mundial ni siquiera las marcaron (la mordida de Suárez, la barrida de Matuidi, la rodilla de Zúñiga sobre Neymar). Aún si contamos el promedio de faltas por partido, los tres peores son Costa Rica (18.80), Uruguay (18.5) y Colombia (18.2). Mientras que los más limpios fueron Expaña (9.3), Argentina (11.43) y Corea (12). La concepción de fair play de FIFA, simplemente no se entiende fuera de la foto icónica de James llorando abrazado por David Luiz. La historia no la escriben los ganadores, ni los perdedores, la escriben los burócratas.

***BESTPIX***Colombia v Uruguay: Round of 16 - 2014 FIFA World Cup BrazilEntre las docenas de números recopilados, se antoja una lista de faltas fingidas, uniformes arrancados, codazos como quién no quiere la cosa. La mayor lección del mundial, no son el número de goles, la asistencia entusiasta a los estadios o los intentos de la FIFA por transmitir un mensaje antidiscriminatorio en la ronda de cuartos. La constante fue la problemática arbitral, y es la que más indignación produce. El goal line technology probó su utilidad. Es inevitable que se dé un cambio radical en la metodología y tecnología arbitral, por lo menos en este tipo de instancias con tanto interés y dinero en juego.

México queda en el sitio número diez, dos abajo de Costa Rica y uno de Chile. Casos notables son Italia (22), España (23) e Inglaterra (26). Si nuestra federación es incapaz de mirar el horizonte alemán en busca de inspiración o tutoría; los tres europeos quizá deberían. Son las tres ligas más “importantes” del planeta y sus jugadores más destacados son extranjeros.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 16 de julio del 2014

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222 – Contagio a ciegas

Experimento emocional de Facebook

Una investigación científica acaba de concluir que las emociones son contagiosas. Hasta ahí, nada nuevo. Eso lo sabe cualquiera que haya asistido a una función de comedia, un estadio de futbol, una manifestación política o vivido un asalto bancario.

Lo interesante de los resultados está en dos cuestiones. La primera, que ese contagio emocional se da inconscientemente y sin interacción directa entre las personas. La segunda, que el experimento fue realizado sin aviso o permiso, a costas de casi setecientos mil usuarios de Facebook (689,003).

Experimentos previos de laboratorio habían demostrado que las emociones positivas y negativas se transferían entre las personas. Pruebas más polémicas habían aventurado que emociones más complejas y duraderas, como la depresión o la felicidad, también podían transferirse a través de redes sociales.

Un poquito de manipulacionEl más reciente experimento en Facebook pretendía demostrar que ese contagio emocional quitando de en medio la interacción personal. Simplemente manipulando la cantidad de contenido positivo o negativo del news feed. 

De acuerdo al reporte del experimento, cuando las expresiones positivas se reducían, la gente empezaba a producir menor cantidad de posts positivos. Mientras que si se reducían las negativas, ocurría lo contrario. La conclusión parece obvia, pero no lo es tanto. Indica que las emociones expresadas por otros en Facebook influencian las nuestras, o sea que el contagio emocional en escala masiva es posible en las redes sociales.

También, y esto es quizá más interesante, sugiere que la interacción con otras personas, y la comunicación no verbal, no son estrictamente necesarias para que se dé el contagio emocional. Qué basta la observación de las experiencias positivas o negativas de otros para tener uno mismo una experiencia similar.

No me gustaEl experimento no era tan simple. Uno de los primeros objetivos era en determinar si existía contagio o no. Cuando hay interacción directa entre dos personas, la propia interacción afecta el resultado. De la misma manera que interactuar con una persona tranquila o feliz suele ser agradable y con una persona violenta o deprimida, desagradable. El resultado del contagio emocional no está en la exposición a la emoción, sino en la interacción con el otro.

Antes del experimento se había sugerido la felicidad de otros en las redes sociales podía provocarnos depresión, por aquel paradójico efecto de “estamos solos juntos”, discutido en el libro: Solos juntos: Por qué esperamos más de la tecnología y menos de los demás de Sherry Turkle.

Reacciones en mediosExperimentos previos habían probado que podía existir el contagio emocional a través de medios de comunicación electrónicos basados en texto. Que hay un contagio psicológico y fisiológico en redes sociales; y que las expresiones emocionales de la gente pueden predecir las expresiones emocionales de sus amigos, incluso días después. Lo que no existía, era la prueba de que estos estados de ánimo o emociones pudieran transmitirse en ausencia de dicha interacción.

Sucedió más o menos así. La gente expresa sus emociones con frecuencia en Facebook, y luego sus amigos ven lo compartido. Puesto que todos sus amigos producen más contenido del que es posible ver, el News Feed filtra posts, historias y actividades. El News Feed es la manera principal en que la gente ve lo que comparten los demás. Lo que se muestra u omite, es determinado por un algoritmo que Facebook continuamente modifica tratando de encontrar el punto justo en que se compartan las cosas que más parezcan relevantes y de interés para el sujeto en turno.

Uno de los aspectos que quería reportar el estudio era si los posts con contenido emocional eran más relevantes y de interés para los usuarios. El experimento manipuló entonces la cantidad y tipo de expresiones emocionales a los que se enfrentaban ciertas personas. Después se pretendió analizar si esto influía en lo que ellos mismos compartían más tarde. O sea, si el recibir contenido emocional impulsaba a compartir contenido emocional, y si este era consistente con el estímulo.

Caricatura de Ted GoffLa mayoría de los lectores pueden estar tranquilos. El experimento se circunscribió a aquellos que usan Facebook en inglés, en enero de 2012 y durante una semana. La calificación (positiva o negativa) de lo que compartían fue determinada en base al lenguaje utilizado en el mensaje. El experimento se dio en dos partes paralelas: para emociones positivas y negativas. En la primera, se redujo el contenido emocional positivo del News Feed, en la otra, el contenido emocional negativo. No se eliminaron posts, que seguían disponibles en los muros de los demás, sólo se filtró el contenido que se veía en el News Feed al conectarse.

Muchos de los comentarios que circularon después de la divulgación del experimento se centraron en condenar a Mark Zuckerberg y a su empresa. Aunque el experimento no violó el acuerdo de términos y condiciones y Facebook argumenta que de todas maneras el algoritmo del News Feed se cambia constantemente; para muchos todo el asunto es cuestionable y perturbador. La manipulación de la gente cual conejillo de Indias, en un sitio donde las interacciones llegan a ser de carácter personal e íntimo, se percibió de entrada como algo cruel.

Mood ManipulatorLo cierto es que al haberlo realizado así, el resultado es más relevante que si hubiera habido conocimiento previo por los sujetos y estos hubieran actuado diferente al saberse “observados”. La conclusión es doble: las emociones son contagiosas y los usuarios de redes sociales podemos ser manipulados inadvertidamente.

El anuncio deja un regusto preocupante. Los devotos de las teorías de conspiración suman una más a su arsenal, una de cariz casi orwelliano. Al igual que con las revelaciones de Snowden, el espionaje de la NSA, medios y gobiernos (sin mencionar las intenciones de control de contenidos en redes e internet expresadas por ciertas torpes legislaciones recientes) queda la sensación de que preguntas más relevantes, específicamente relacionadas con las expectativas de privacidad y ética en la red, son dejadas de lado cada vez más.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 9 de julio del 2014

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221 – Para el diván

Holland-vs-Mexico

Dice Stephen King en Joyland: “Piensas: está bien, entiendo: estoy preparado para lo peor. Pero guardas esa pequeña esperanza, y eso es lo que te jode. Eso es lo que te mata”.

México calificó al mundial después de una de las peores rondas de calificación: CONCACAF tan fuera de nuestro alcance como la UEFA. La ronda final implicó cancelar el proceso de continuidad al que se había comprometido la Federación.

Después, el sacrificio inútil de uno de los técnicos reverenciados del país. El piojo llega a la mexicana: a última hora, con su alambrito e innegable carisma. Un poco como Aguirre antes de Corea Japón. Heroico timonel a sacar a flote el barco hundido donde ya hasta los músicos abordaban los botes salvavidas.

Por favor diositoMéxico calificó de panzazo. Eliminó a Nueva Zelanda vistiendo de verde al América para conseguir su lugar en Brasil. La era “Herrera” empezó con un bomberazo, contratado por dos partidos.

Nadie creía en esta selección. No se malentienda. Todos podíamos desear que ganara e hiciera un papel digno, incluso que llegara al elusivo quinto partido (y por qué no, diosito mediante, saliera campeón); pero nadie creía en ella.

Si México hubiera empatado a cero con Camerún, perdido 4-1 con Brasil y 1-0 con Croacia, no hubiera sido sorpresa. Ni siquiera para aquellos que rematan vida y fortuna para viajar cada cuatro años a gritarle puto a los porteros rivales.

Pero no fue así.

Meme Vamos a triturarselasComo hijos mal queridos pasamos de la mirada aviesa y la desconfianza, al amor y devoción incondicional. De la autoestima subterránea, a asegurar que somos los mejores del mundo.

En su excepcional ensayo sobre la derrota, Charles Simic aborda la frustración que sienten los seguidores frente a la eliminación de su equipo. La explicación simple de que un equipo mejor ganó, nunca será suficiente para los millones decepcionados. Para ellos, siempre será una de las siguientes cuatro razones (la quinta es mía):

1 – Todo fue culpa del árbitro. Sea por incompetente o corrupto, vendido a la FIFA y sus intereses.

Alineacion2 – Nuestro entrenador es un imbécil. Dejó a los mejores en casa o la banca. Ordenó al equipo atacar cuando debía defender, ser precavido cuando se necesitaba audacia.

3 – Nuestros jugadores son estrellitas sobrepagadas, incapaces de concentrarse por estar pensando en sus novias, casas de lujo y los millones en sus cuentas bancarias.

4 – La decadencia del país es la causa principal. Los extranjeros quitan lugares a los nuestros.

5 – Los rivales juegan sucio, manipulan al árbitro, se pasan el fair play por el arco del triunfo.

Prensa holandesaFragmentos de la verdad: los árbitros cometen errores, el entrenador suele leer mal algún partido,  cambio o la estrategia del rival. Hay jugadores vedettes, el futbol nacional está siempre en crisis y los rivales merecen nuestro odio más recóndito. Las explicaciones aplican para cualquier equipo eliminado.

La derrota frente a Holanda es afrenta total si hacemos caso a lo que se dice en TV o redes sociales: Culpa del árbitro que marca penaltis dudosos en el último minuto en lugar de otros más claros a medio partido. Del piojo porque no atacó cuando iba arriba. De los jugadores por confiarse y entregar 80 minutos y no 90; protegiendo con avaricia el 1-0. Del futbol mexicano que nunca tiene consistencia y no genera delanteros goleadores. Y por supuesto de Robben, por tirarse un clavado descarado y engañar al árbitro.

DesiluciónDe la TV a cada hogar prolifera la desilusión y desencanto. Tan cerca y tan lejos. Dos minutos para el quinto y nos pasa eso. Un amigo relata con cierta culpa que le dijo a su hija: “ya ves porque no vale la pena emocionarse con estos. Siempre es lo mismo”. La frase más repetida: “jugamos como nunca, perdimos como siempre”.

No basta estar en los dieciséis mejores del mundo. Necesitamos más para sentir que valió la pena el esfuerzo emocional. Poco importa si el nivel real de nuestro futbol está por ahí del 13 ó 14. Cuando FIFA saca su ranking, lo miramos con escepticismo generalizado.

El clavadoVox Populi de lunes: Robben es un tramposo y cínico. Como si nunca hubiéramos visto un clavado en el área. Como si cualquier partido del Guadalajara, Real Madrid o River no tuviera jugadores rodando por el césped aferrándose la rodilla con aullidos de dolor como si les hubieran dado un balazo a quemarropa. La marrullería es tan futbolera como los tiros de esquina.

México vence a Croacia. Mientras nuestra porra hace amigos gritando puto. Las redes se llenan de memes ingeniosos: “Les dimos en la Mödric”, “A exprimir naranja”, “Echame a los croatas sin calzones” y demás. Adios amigosDespués de la derrota, la aerolínea holandesa KLM envía por twitter un “Adiós amigos” y una foto del letrero aeroportuario de salidas, icono de charro incluido. Le llueven mentadas de madre. Los más mesurados los llaman racistas (?), el resto se suma con virulencia. KLM retira el tuit y se disculpa. Ya no aplica eso de: el que se lleva se aguanta: Nos volvimos tan malos perdedores como malos ganadores.

La disyuntiva no es aspirar al campeonato o resignarse subir siete puntos en el escalafón mundial. Tampoco es el odio o el amor como definición de la auténtica pasión, sino la falta de espacios intermedios. Es la misma que lleva a romper los procesos, cambiar críticas inmerecidas por elogios injustificados. Convertir una decente y digna participación en un fracaso o una desilusión. Es la idea de que sin importar los jugadores o el rival, todos son iguales, todos son intercambiables, todos pierden.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 2 de julio del 2014

Ligas de interés

En un sitio holandés de análisis (en inglés)

Robben deshidrata a México – en El País (España)

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220 – ¿Todos los porteros son putos?

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En buena se metió la FIFA al emitir su extrañamiento a la Federación Mexicana de Futbol por la expresión discriminatoria de “su público” hacia los porteros rivales.

Todos conocemos el fenómeno. Inició en Guadalajara como una especie de divertimento/trash talk pedestre para ciscar al portero rival. Ahora se convirtió en la mayor aportación mexicana al futbol internacional desde la ola.

La discusión que pone la FIFA en la agenda mediática provoca de inmediato situaciones bastante curiosas: Largos minutos al aire en los programas mundialistas donde el panel habla del tema con puntilloso cuidado en no mencionar la palabra puto. Es casi cómico verlos hacer todo tipo de alusiones y malabares lingüísticos para evitar la supuesta multa de Gobernación.

Puto_el_que_no_griteSurgen declaraciones y artículos con todo tipo de desgarre de vestiduras. Algunos en este mismo periódico donde Roy Campos equipara el grito originario de los aficionados de Jalisco, con que los franceses gritaran “negro” o los árabes “judío”.

Otras voces se suman para mostrar su profundo disgusto por el nivel decadente de la cultura, civilidad y sociedad mexicanas. Mientras en respuesta, no faltan aquellos que se regocijan repitiendo la palabra puto cada dos frases para convertir su provocación casi pueril en canon de la libertad de expresión.

Dear_FIFAEl problema detrás del argumento de lenguaje discriminatorio, es similar al berenjenal en que se metió la Suprema Corte de Justicia al emitir aquella opinión hace algunos meses para intervenir en una disputa entre diarios poblanos porque un columnista llamó al director de un diario rival “puñal”.

La opinión de la SCJN fue que las expresiones maricón y puñal son “ofensivas e impertinentes” y “una categoría de los discursos de odio” y “discriminan a grupos sociales”. Una opinión sin duda compartida por la FIFA.

Eso me lllo mas sonado 8eva a una objeción que tiene que ver con el grito mismo y el sujeto del “insulto”. Colocando el debate en la fina línea que divide discriminación de payasada. Seamos claros, si el portero no es abierta o públicamente homosexual, el grito será de mal gusto pero no es discriminatorio. Es irrelevante en su acción de despejar el balón y le afecta lo mismo que si le gritaran caca, basca, piojo, güero o nena.

¿A quién denigra el grito de puto? ¿A los porteros tildados de homosexuales, a los homosexuales tildados de porteros, a los porteros homosexuales exhibidos, a los porteros sensibles a la opinión de los demás, a los intelectuales y señoras de oídos castos, o a aquellos que privilegian la corrección política en las interacciones humanas?

Hay dos argumentos detrás de la censura a este tipo de expresiones. El primero señala que afectan la percepción de la realidad y fomentan los prejuicios y la exclusión social. Y así es con la mayoría de los insultos. Casi todos califican como variantes de discursos del odio. Categoría que, por cierto, es muy flexible dependiendo de sensibilidades e historia local.

53a309baab949_20140617_5400El segundo, y es el que argumenta Campos, que detrás de ellas existe la aceptación de que ser [escriba aquí su insulto preferido] es ser “inferior”. Y que al decirle al portero “puto” se está en realidad diciendo que los “putos” son diferentes e inferiores a uno (?). No es un argumento muy coherente, tampoco convincente.

Los insultos evidencian que los seres humanos no siempre se llevan bien, son malos perdedores y cuando quieren irritar, matar el tiempo o burlarse de alguien, son capaces de hacer valer su ingenio y creatividad de maneras insólitas y muchas veces vulgares.

Lo cierto es que en los estadios, como en las arenas de box y lucha libre, suelen escucharse cosas bastante peores que gritarle puto al portero. Desde las descalificaciones entre competidores hasta los recordatorios a los ancestros, la tradición deportiva mundial va de la mano con estas expresiones. En el circo romano, sin duda alguien le habrá gritado puto al primer gladiador.

1907672_10152934680564027_2380636345958893285_nEl duelo deportivo es una suerte de guerra florida, para recurrir a un referente histórico muy mexicano, implica actores dentro del campo y entre el público. Unos fingen que la derrota es la muerte, y sus fieles: indignación y desamparo. La raíz del trash talk de la tribuna no es otra que una manera de creérsela, de participar intimidando al rival, mofándose, distrayéndolo.

En la tradición inglesa el insulto deportivo es casi esgrima verbal. Basta recordar el célebre intercambio entre Rod Marsh y su rival Ian Botham en una partida de cricket:

– ¿Así que cómo están tu mujer y mis hijos?

– La mujer bien, los hijos salieron retrasados.

eeeeputoPor supuesto que hay una frontera muy frágil entre la provocación y la ofensa declarada. Línea que algunos pueden caminar y otros encuentran incómoda. Lo que para unos es diversión y entretenimiento, para otros es desahogo social, y para unos más, ejemplo palpable de la incivilidad que divide a los seres humanos.

Qué mejor ejemplo que las palabras dichas por el defensor italiano Materazzi al mediocampista francés Zidane durante la final del mundial de futbol de Alemania. Zidane no pudo soportarlo, le dio un cabezazo, se hizo expulsar y finalizó su gran carrera dejando a su equipo perder.

¿Importa lo que dijo Materazzi? Si le dijo terrorista, árabe, pelón o que le prestara a su hermana, nunca lo sabremos y en el fondo da igual. Lo que encendió las páginas deportivas europeas fue pensar que el insulto fuera racista o nacionalista; ese es el límite para hablar basura en Europa.

Córtale mi chavoCuando la corrección política invade la esfera pública de algunos países e instituciones, la apariencia se vuelve más problemática que el contexto. Entre atletas lo políticamente correcto se ha asentado, con multas y suspensiones para los que transgreden más allá de la bromita a costas de la mamá ajena.

No ofende el insulto mismo sino el que se diga en voz alta. La misma tribuna que una semana antes gritaba vendido y ratero al árbitro, culero al rival y chiflaba mentadas de madre hasta donde daba el aliento y la vuvuzela. ¿Y a las madres quién las defiende? Es mejor fingir que el futbol es una actividad pasiva, noble, familiar y enaltecedora de los valores humanos.

Niños de vocabulario amplioEl mayor escollo para la FIFA no son los aficionados mexicanos y su idiosincracia, sino que los despejes de portería son momentos muy aburridos. Lo cual se evidenció en el duelo de México con Brasil. Cuando despejaba Ochoa, los mismos gritos se repetían desde la tribuna carioca, acaso más sonoros y con la misma carcajada primaria detrás.

La FIFA puede iniciar una enjundiosa campaña para obligar a los miles de asistentes a que se “comporten”: multando, suspendiendo o hasta eliminando a sus representativos. ¿Servirá de algo? Lo dudo. Como bien sabe el padre de cualquier niño pequeño. Celebrar o censurar su “uso lingüístico” durante las cenas con visitas es igual a fomentarlo. Mejor concentrarse en cosas más importantes, que las hay. Al público ya se le ocurrirá otra cosa.

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Para El Economista, Arte ideas y gente del miércoles 25 de junio del 2014

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219 – Autogol

Brasil 2014

El mundial de futbol inicia y de inmediato se hace presente el fantasma más temido: el autogol. En inglés se le dice own goal, gol propio, aquel que es infligido a uno mismo, a su equipo y la esperanza que este tiene invertida en la victoria. Hay autogoles accidentales: un rebote fatídico, despeje desafortunado o un cabezazo chueco por un empujón del contrario. El más doloroso es el provocado por una barrida a destiempo frente a un balón centrado en malévola diagonal. La mayoría suceden con la inevitabilidad del golpe del destino, todos llevan aparejado aquello de estar en el lugar y momento equivocado. El más famoso fue el anotado por el defensor colombiano Andrés Escobar en el mundial de Estados Unidos 94, famoso quizá porque le costó la vida. Sobra decir que algunos contrincantes celebran el autogol como si fuera lo contrario. No sólo por la suma en el marcador, sino por la disminución moral del implicado.

Marcelo_autogolEl título podría perfectamente referirse a ese de Marcelo en el partido inaugural contra Croacia. En la toma televisiva, el brasileño nos mira con perplejidad, su rostro es la suma del perfecto desconcierto que cabría esperar después de empujar el balón en la propia meta, diez minutos de iniciado el mundial.

También podría referirse a cualquiera de los otros, que se apuraron en los días siguientes: el del guardameta hondureño Noel Valladares en un rebote de carambola y el del bosnio Sead Kolasinac, al minuto tres. Fue un fin de semana histórico para aquellos que disfrutan las estadísticas anómalas.

Inauguracion-Brasil-2014-001Alusión aparte a eso que se llamó ceremonia inaugural: un festejo paupérrimo, donde los brasileños exhibieron que el presupuesto se había ido en estadios en medio de la jungla. Después de todo, ¿qué mejor para mostrar la cultura brasileña al mundo que un numerito de J-Lo y Pitbull? El culpable del evento pensó que estaba en un festival preescolar. Por eso vistió a cinco personas de árboles, dos de indígenas en canoa y a media docena de simpáticas gotitas de agua. Luego todos dieron vueltas alrededor de un balón con luces sobre una alfombra colorida. Los comentaristas leían los boletines con deleite: ¡Vean ustedes, eso simboliza la selva amazónica!

DISTURBIOS-BRASIL-640x401Autogol es organizar el evento que llama más la atención en el mundo, y que el día que inicia estalle una huelga en tu aeropuerto más importante, se multiplican los disturbios sociales, y los encabezados de los diarios reducen los balones, bikinis minúsculos y caipirinhas por incendios, policías con cascos, macanas y mangueras, marchas y problemas de logística. Justo después de que Lula diga que en México todo es peor que en Brasil.

En Qatar la vida es más sabrosaAutogol cuando la FIFA anuncia que el país organizador del mundial de 2022 será Qatar o Catar (como les guste). Uno de esos sultanatos petroleros que tienen mucho dinero, poco respeto a los derechos humanos, edificios altísimos, pistas de nieve con aire acondicionado bajo techo, y temperaturas que convierten la selva amazónica en un retiro vacacional en Los Alpes. Qatar tiene también una gran tradición futbolística: cascaritas disputadas por sus obreros/esclavos en sus ratos libres (que siempre son pocos). Es gobernado por la familia Al Thani desde mediados del diecinueve, y tiene a su favor unas reservas de petróleo y gas natural que provocan sueños húmedos a Joseph Blatter.

Aerosol-evanescente-Brasil-2014Autogol es que la FIFA decida dar el salto tecnológico más grande de su historia. No me refiero al bote de nieve artificial en aerosol que llevan los árbitros y pone a temblar al International Board, sino al detector automático de goles. Un conjunto de cámaras apuntadas a cada portería, para consolidar el cruce del balón por la línea de meta, en una animación digna de Atari. Incluida la señal al cronómetro arbitral que sentencia que el rebote extraño sí fue o no fue. El juguetito, apodado Ojo de Halcón (será ojos), cuesta 150 mil dólares por partido, si hemos de creer al reporte de la prensa deportiva. Es un mecanismo carísimo estrenado para despejar dudas en las jugadas polémicas. Por ello, la FIFA lo coloca sin difundir claramente cómo funciona y por qué es confiable.

Ojo-Francia-Honduras-Imagen-TV_CLAIMA20140615_0172_27El checagol se estrenó en el autogol del equipo catracho y resultó tan claro y convincente que los entrenadores se hicieron de palabras: el francés diciendo algo así como hombre acepta, no seas necio, no es el árbitro, es la máquina y el hondureño negando con el dedo a mí no me ven la cara con su magia moderna. Lo mismo alega David Faitelson, tan entrenado en discutir con José Ramón Fernández debates minuteros en ESPN, que se ha vuelto incapaz de escuchar lo que dicen sus compañeros de panel. Faitelson dijo que la imagen generada por la FIFA la hacía cualquiera con una computadora y que dejaba tantas dudas como la llegada del hombre a la luna. Fernández le replicó: Tú estás loco.

la-jugada-del-mundial-para-app-624x469También son autogol los programas de “análisis”. Quince por ciento del tiempo para el análisis y el resto a reciclar payasadas y numeritos de comedia. En La Jugada, el único remanso son los reportajes de Karla Iberia Sánchez y Montserrat Oliver. Ese programa ejemplifica lo peor del periodismo deportivo televisivo mexicano: contratar a grandes futbolistas y expertos para después sentarlos en un bar a fingir sonrisas mientras los alburea el compayito.

No se sabe si los derechos de las imágenes son caros o el tiempo de televisión no lo amerita, pero los resúmenes son más breves que nunca, tiempo apenas para los goles y alguna jugada polémica. Si los expertos opinadores se acumulan en FoxSports, ESPN o alguno de los canales satelitales, las imágenes ni siquiera son suyas, son cortesía de la crestomatía o la competencia, que se las deja en una resolución apta para pantallas de celular.

El autogolDespués de todo, se puede hablar de autogoles en tantos sitios, que se entiende la mirada del que abrió la puerta oficial al fenómeno. Marcelo, los ojos al público, la cámara y la posteridad; esa que un minuto antes le decía: toda tu vida existió para este momento, para estar en la cima de tu talento, en el escenario mundial y mostrar lo que amas y haces mejor que casi nadie. Y después, naturaleza humana mediante, estiró el pie y empujó el balón multicolor en su propia portería.

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Para El Economista Arte Ideas y Gente del miércoles 18 de junio del 2014

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218 – Cosas raras que pide la gente en librerías

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Los clientes de librerías suelen hacer peticiones extrañas. Y aunque es perfectamente posible que lo anterior también aplique para los clientes de muchos otros negocios, people are strange cantó el clásico, pero cuando se trata de un mundo como el de los libros, las peticiones alcanzan niveles de humor casi genial.

weird_things_customers¿Estos libros son comestibles?

Hace un par de años, Jen Campbell, escritora y poeta británica se inspiró en un tuit de John Cleese para crear el blog: Weird things customers say in bookshops, una recopilación exhaustiva, hilarante y absurda de intercambios verbales entre empleados de librerías y clientes.

Estoy buscando ese libro famoso, sabe, el de Disney, donde el pato Donald es contador.

Los mejores momentos del blog se publicaron en dos libros, el primero editado en 2012, y el segundo un año después. Dos pequeños e hilarantes volúmenes, ilustrados con viñetas de los hermanos McLeod. Ambos textos, que se burlan de lo lindo a propósito de las extravagancias de la gente, se colocaron en la lista de más vendidos en el Reino Unido, se editaron en EU con una pequeña variante en el título (bookstores por bookshops), en Irlanda, Australia, Nueva Zelanda, Holanda, Suecia y Alemania.

Buenas tardes, ¿la pornografía está en la sección de fotografía?

Sus libros no han sido editados o traducidos al español, sea porque el mertbm_bookshop-sexcado librero hispánico es tan frágil que sus editores prefieren evitar pitorrearse del viejo lema que pregonaba aquello de que el cliente siempre tiene la razón.

Cliente: Hola, me pregunto si Anne Frank alguna vez escribió una secuela…

Librero: …

C: Realmente me gustó su primer libro.

L: ¿Su diario?

C: Sí, el diario.

L: Su diario no era ficticio.

C: ¿De veras?

L: Sí…ella realmente muere al final – por eso termina el diario. La llevaron a un campo de concentración.

C: Oh…eso es terrible.

L: Sí, fue espantoso.

C: Sí, digo, qué lástima. Era tan buena escritora.

weird_things_customers 2Lo curioso del caso es que platicando con libreros mexicanos, las peticiones no son menos raras que las mencionadas por Campbell, desde aquella: Quiero un libro que estaba por aquí con algo rojo en la portada, ¿sabe a cuál me refiero? hasta “Recomiéndeme algo como “La sombra del viento” pero que no sea novela”.

De hecho, el libro de Campbell inicia con esta: – Leí un libro en los sesentas. No me acuerdo del autor, o del título. Pero era verde, y me hizo reír. ¿Sabe a cual me refiero?

Los libros están llenos de situaciones absurdas, como clientes que piden cargadores de iPod, dejar a los niños un rato mientras van al súper, o una taza de té mientras esperan el autobús. Las peticiones suman libros de costura para suturar heridas, libros de manualidades para armar pistolas, permiso para fotocopiar una receta de los libros de cocina o textos con crucigramas usados (porque en blanco son muy difíciles).

– ¿Qué libro me recomienda para leer en el metro y que las chicas quieran acostarse conmigo?

Keep CalmTodos los ejemplos en cursivas son de los libros de Campbell (la traducción es mía). Los mejores son aquellos que reconstruyen diálogos como el siguiente:

Cliente: ¿Tiene una copia del libro favorito de Bella Swan? ¿La de Crepúsculo?

El librero suspira y saca una copia de Cumbres Borrascosas de estante.

C: ¿No tiene uno con la portada que se parezca a la de Crepúsculo?

L: No. Esta es una librería anticuaria, así que esta es una edición vieja del libro.

C: Pero es el libro con la chica Cathy y el tipo peligroso, ¿verdad?

L: Sí, es la misma historia de Emily Bronte.

C: Bien, ¿cree que la vayan a hacer película?

L: Hay varias películas, en la que sale Ralph Fiennes como Heathcliff es muy buena.

C: ¿Qué? ¿Voldemort como Heathcliff?

L: Bueno…

C: Pero ese es el papel de Edward.

L: Cumbres borrascosas fue escrito mucho antes de Harry Potter y Crepúsculo.

C: Sí, peJen Cambpellro Voldemort mató a Cedric, que era actuado por Robert Pattinson y ahora Voldemort está tomando el papel de Edward en Cumbres Borrascosas porque Heathcliff es el papel de Edward. Se me hace que Emily Bronte está tratando de decir algo sobre vampiros.

L: Bueno, son $100

C: ¿De qué?

L: El libro…

C: Ah, no. Está bien. Voy a tratar de conseguir la versión en DVD de Voldemort.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 11 de junio del 2014

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217 – X-Men para vírgenes

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Es claro que para ver, apreciar o disfrutar cine se necesita cierto conocimiento previo. En el sentido más elemental: el lenguaje para escuchar o leer los diálogos, la capacidad para entender las relaciones entre los personajes y el mundo en que estos habitan. ¿Es posible entender una película sobre la segunda guerra mundial sin saber quiénes fueron los nazis o Hitler? ¿Qué tal una película como 12 años de esclavitud, sin conocer un poquito de historia, sea del país vecino o el propio concepto de esclavitud?

WantedHollywood suele predigerir sus contenidos a un grado en que son accesibles para el mayor número de boletos vendidos. Sin embargo, basta un paseo al multiplex más cercano para entender que son necesarios ciertos referentes antes de dar un paso dentro de la sala. En la mayoría de los casos, estos pueden ser la vida misma, alguna noticia o suceso de actualidad, una marca de juguetes, una pesadilla primigenia o un bagaje cultural bastante específico.

En sentido estricto es perfectamente posible ver una película sin conocer el lenguaje, sin entender jota sobre las relaciones entre los personajes y sin referente cultural alguno, casi como si en un experimento sociológico sometiéramos al “hombre salvaje” a una función y estudiáramos sus reacciones. Pero en ese caso hipotético, el sujeto del experimento ni siquiera sería capaz de comunicar su experiencia frente a la pantalla.

En la universidad hay ciertos cursos que son requerimiento para otros; por ejemplo, tomar Administración básica y Estadística antes de Economía. Así como al comprar un paquete de software es necesario considerar el apartado que indica Requisitos del sistema. Magneto(s)Bueno, después de ver X-Men – días de un futuro pasado, me queda claro que el cine va para allá, si es que aún no ha llegado a ese punto. La película es la quinta entrega de una saga de superhéroes o antihéroes mutantes, con otro puñado de películas relacionadas y más de treinta años de cómics en varios títulos y novelas gráficas como antecedente. Fue dirigida por Bryan Singer, responsable de las dos primeras; y la escribe entre otros, Matthew Vaughn, creador de la cuarta.

No soy el mejor ejemplo para analizar la percepción de esta película desde la óptica de quien se acerca por primera vez a la serie. Me gustaron mucho las dos primeras, odié la tercera a cargo de Brett Ratner, y sentí que Vaughn había reencontrado el espíritu del cómic (y el buen cine) en la cuarta. Leí muchos cómics de los mutantes creados por Stan Lee en la adolescencia y aunque dejé de seguirlos hace décadas, en el espectro estoy más cerca del fan que del neófito.

Days-of-Future-Past-2_zpsc674d11a¿Es ese un factor necesario para apreciarla? No necesariamente, si hacemos caso al rating de Rotten Tomatoes: 92% entre críticos y 95% por parte del público (Rotten Tomatoes no valida calidad, es una cuantificación estadística de la recepción positiva de una película).

El modelo de negocio dirigido exclusivamente a fans no funcionaría en la lógica veraniega de los grandes estudios. Ni la crítica especializada de habla inglesa, ni la mayoría de los miles de asistentes a las salas son necesariamente devotos de esta parte del universo Marvel. Lo más probable es que se encuentren en algún punto entre el improbable hombre salvaje y el fan de hueso colorado.

No obstante lo anterior, resulta evidente que un buen número de personajes, subtramas, guiños, flashbacks y referencias de la película sólo son coherentes y efectivas si se cuenta con ciertos antecedentes.

Habrá quien sostenga que es necesario conocer a los clásicos, sean del cine, literatura o cualquier otra disciplina para ser capaces de realmente analizar, disfrutar o apreciar las nuevas creaciones artísticas, y determinar si algo es innovador, clásico o derivativo; incluso para realizar una lectura de segundo nivel (simbólica, alegórica o la que sea). Pero no me refiero a ese tipo de bagaje especializado.

Ficha BishopDel público nuevo a la serie, qué porcentaje saldrá de la sala frustrado o con dolor de cabeza como algunos críticos mexicanos, culpando en el fondo a la cinta de ser confusa, llena de personajes y con una trama inaccesible para el espectador neófito, escéptico o desinteresado.

Si persiste esta idea de construir sagas cinematográficas, trilogías, tetralogías y series ensambladas. ¿Necesitarán las películas un adelanto del tipo: previamente en esta saga? Una secuencia editada de dos minutos con escenas previas para auxiliar la memoria del asiduo o dar una probada al novato. Ni siquiera Peter Jackson ha recurrido a esta herramienta básicamente televisiva. Quizá, en parte, porque la naturaleza episódica de la televisión obliga a retomar viejos arcos dramáticos, a rescatar algún actor invitado años atrás para recordarnos un momento de fragilidad del protagonista.

2de_large_verge_medium_landscape-why-fox-should-keep-making-x-men-movies-instead-of-marvel-studiosEl cine por otra parte, juega con memoria más corta, apuesta a lo inmediato, está lleno de ejecutivos y creadores que quieren descubrir el hilo negro, o mejor aún, declarar que ellos lo inventaron. Retomar desde el inicio, un fresh start para una nueva época a sagas que funcionan más como franquicias. Y si es posible que algo no se entienda, siempre pueden añadirse diálogos expositivos o repeticiones constantes del meollo del conflicto, y con eso basta.

Las sagas que generan seguimiento de culto (pensemos en Star Trek, Star Wars, El señor de los anillos, X-Men, Terminator, Indiana Jones  y un puñado más) pueden continuar por años. Sólo de X-Men a la entrega más reciente pasaron catorce, Indiana Jones duró 24, y las dos estelares siguen corriendo en el tiempo como episodios de Doctor Who.

Quizá algún día veremos en los carteles cinematográficos, obligados por algún burócrata en defensa del consumidor cinéfilo, una leyenda que dirá algo así como:

Advertencia: si no vio previamente: X-Men, X2, X-Men La batalla final, Wolverine, X-Men Orígenes: Wolverine, X-Men primera generación. Leyó la novela gráfica de Uncanny X-Men, X-Factor del 432-445, Young Mutants 9-11, La saga de Dark Phoenix, etcétera, y carece de conocimientos básicos de viajes y paradojas temporales, es posible que no entienda un carajo de lo que pasa en esta película.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 4 de junio del 2014

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216 – La muerte fue el principio

El sol otra vez

El primero es Jacob, un niño. Una tarde soleada despierta en medio de un campo de cultivo en un sitio extraño que pronto sabremos es China. Jacob no sabe qué hace ahí. Camina hasta un caserío, nadie habla inglés. Días después es deportado a los EEUU. Ahí se le asigna el caso a Marty, expolicía y agente de inmigración con la misión de llevarlo a una casa de asistencia. Jacob no ha dicho palabra. No aparece en las bases de datos ni en los reportes de niños extraviados. Su ropa es de un equipo de béisbol de un poblado llamado Arcadia y tiene su nombre “Jacob” rotulado en la etiqueta. Marty no está conforme con hacer de mandadero, con dejarlo a los servicios sociales para solventar un trámite más. Intenta hablar con el niño. ¿Si te llevo a Arcadia sabrás decirme cuál es tu casa? El niño asiente. Pronto están frente a una casa campirana y cuidada, un hombre mayor atiende a la puerta. Marty le pregunta si tiene un hijo Jacob. El hombre sonríe con tristeza. Sí. Tuve un hijo que se llamaba así. Murió hace 32 años.

Qué pasa aquíEl segundo es Caleb. Un hombre de mediana edad, desaliñado. Camina por la carretera con oculto bajo el gorro de una sudadera sucia. Pide aventón a los automóviles, pero la mayoría lo evita, hasta que un alma caritativa se detiene. ¿A dónde vas? Le preguntan. A Arcadia, tengo hijos ahí. Cuando Elaine Richards llega a casa, su hermano está muy nervioso. El perro ladra, alguien anda rondando la casa. Toman una escopeta y una linterna, recorren el patio. Ahí descubren a un hombre de pie en la oscuridad. ¿Elaine? Dice. ¿Papá? responde Elaine antes de correr hasta sus brazos. Su hermano sostiene la linterna con desconfianza. Ambos estuvieron en el funeral del padre. Ambos vieron su cuerpo descender hasta las llamas del crematorio.

Jason MottAlgo pasa en Arcadia fuera de lo normal, piensa Marty cuando se entera de Caleb, probablemente antes, cuando los ancianos padres reconocen al niño perdido en la memoria y el tiempo. Se trata de Resurrection, serie de estreno en AXN basada en la novela The Returned del poeta Jason Mott (2013).

The-ReturnedLa serie no llega en el vacío. Existe The Walking Dead donde los muertos también regresan, pero a comerse a su familia. Sin embargo, no hay en Resurrection nada del mito zombie. También en Francia existió una película (Ellos volvieron ) y una serie de televisión de 2012, con distintos creadores y origen. Imposible saber si Mott encontró inspiración para su primera novela en la película o la serie francesa creada por Fabrice Gobert, o si las similitudes son un fenómeno y preocupación del zeitgeist.

Sea milenarismo tardío o la necesidad de conectar con algunas de las más poderosas profecías, creencias o leyendas (según quién lo diga), la resurrección de los muertos ha estado presente en numerosas religiones, donde uno de los puntos coincidentes es su cercanía con una suerte de fin de los tiempos, sea este de reconciliación con la creación, juicio o recompensa para algunos selectos.

Desde su estreno en el festival de Venecia, Ellos volvieron (Les Revenants, Campillo 2004) se tipificó como una película de zombies, salvo que las 70 millones de personas que regresan a la vida en la cinta, lo hacen en perfecta salud y conciencia. La película estaba más preocupada con responder la pregunta de qué sucedería si los muertos regresaran a ocupar su lugar en la sociedad, qué pasaría con sus seres queridos, con sus procesos de duelo. No es cine de horror, casi ni de misterio, sino una alegoría que pretende ahondar en temas sociales difíciles desde una premisa fantástica.

Les-revenantsLes revenants la serie, tiene más similitudes con Resurrection: un poblado aislado, una víctima joven y un hombre son los primeros en volver, y un aura de misterio envuelve no sólo su regreso y sus intenciones, sino sus propias muertes.

En Resurrection el tema es manejado con habilidad, pues consigue que los misterios se apilen sin dejarnos tiempo para concentrarnos en uno sólo. ¿Por qué vuelven los muertos? ¿Por qué ellos y otros no? ¿Qué le pasó a Jacob? ¿Quién era el hombre en el río cuando muere su tía? ¿Quién es Caleb? ¿Qué busca en el bosque? ¿Por qué aconseja a Jacob que mienta? ¿Qué oculta el sheriff? No sólo es el duelo y las emociones de recuperar a alguien que dábamos por perdido, son los misterios de su partida, de su regreso, de sus intenciones, de qué es lo que son estas criaturas.

Les Revenants (la serie)Hace dos décadas, el rey del terror hizo preguntas similares en Pet Sematary. Pero ahí la historia era sobre la familia en duelo, dispuesta a hacer lo que fuera para recuperar a un ser querido, aunque lo que regrese sea una pesadilla mayor. King ahondaba en la pérdida y el dolor del duelo insalvable. Resurrection es sobre los secretos que quedan ocultos con la muerte, sobre sacar los trapitos al sol (literalmente) y, como buena parte de la narrativa negra estadounidense, descubrir la verdad podrida detrás del paisaje apacible.

La primera temporada de Resurrection se estrenó la semana pasada. Dura ocho capítulos, y por su buena recepción en EEUU ya fue renovada para una segunda entrega.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 28 de mayo del 2014

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215 – El recurso del miedo

The Exorcist

Hace una década fue el descubrimiento del cine de terror asiático, después fue el español, ambos abrazados y replicados por Hollywood hasta exprimir todo valor nutricional de su contenido, estética o cualquier recurso que alguna vez se pudiera haber pensado como novedoso.

En los inicios del cine, hacía falta oscuridad, deformidad y el genio de alguien como Murnau para perturbar a los espectadores primigenios. Claro que hablamos de los mismos tipos que se horrorizaban cuando la locomotora de los Lumiére se les venía encima.

horror-filmsDe esos monstruos clásicos (Frankenstein, el de la laguna verde) pasamos rápidamente a las amenazas del espacio exterior. Estas podían venir en forma de un humanoide metálico o como sugería la primera de las Body Snatchers (1956) de todos los que te rodean. La premisa ahí era inmejorable: en un pequeño pueblo estadounidense, de esos que gritan inocencia y los valores del sueño americano, llegabas a tu casa y tu esposa ya no era ella misma. Alguno alegará que es eso sucede en muchos matrimonios, pero en la cinta de Don Siegel, también cambiaban tus hijos, el vecino y tu mejor amigo.

Viene después esa época de temor a la desmesura. El mundo fuera de proporción resultaba insoportable: hormigas gigantes, pájaros monstruosos, gorilas descomunales escalaban edificios, y hasta mujeres de doce metros de altura y poca ropa (pero siempre de su talla y suficiente) pisoteaban automóviles.

Invasion-of-the-body-Snatchers-1Con la guerra fría el terror al otro encontró una nueva vertiente en el comunismo, el enemigo político e ideológico: incluido el lavado de cerebro, actos de terrorismo y magnicidio (el Saboteur de Hitchcock o El candidato de Manchuria de Frankenheimer son perfectos antecesores de la paranoía de la era Bush).

Pocos antecedentes (como el M de Lang) anticipaban la oleada de asesinos seriales que aterrizaría en Hollywood después del Norman Bates de Anthony Perkins. Por lo menos hasta Hannibal Lecter. No tiene caso detenerse en el cine slasher que nos regaló a Michael Myers, Jason o a Freddy Kruger entre otros, estos son variantes decerebradas del cine de monstruos.

PsychoEl terror alternó durante décadas entre el cine llamado serie B, que era su destino natural y se exhibía en autocinemas y funciones para llevar a la novia. Hasta que fue migrando a la primera línea de Hollywood (algo se le debe al Tiburón de Spielberg). Pero estas cintas nunca buscaban realmente horrorizar, su función era el entretenimiento del circo, pero en celuloide. Tanto el multiplex como el video fueron medios ideales para el renacimiento de un género que nunca murió en la agenda de Roger Corman.

Llega una fase donde el horror es casi religioso, donde Satanás, su anticristo y las posesiones diabólicas de personas, casas y objetos eran la norma. Ni hablar del furor de grupos de adolescentes y cabañas en el bosque (desde El despertar del Diablo de Raimi hasta Cabin in the woods de Goddard).

7El miedo a los otros, como sentimiento masivo, se consolida en los zombies de George A. Romero que resurgen con toda la pasión y culto que impulsa el mercado, gracias a The Walking Dead y las populares series de libros y cómics que la acompañan.

El horror también vino del propio cuerpo, fueran manos mutiladas buscando estrangularnos, o criaturas surgiendo del vientre como indigestión terrible (Alien); o su cara menos agraciada que incluye fetos asesinos y bebés malditos que saltan sobre la yugular del ginecólogo en pleno parto.

Los asesinos seriales llegaron al mainstream con Lecter, Aileen Wuornos, el Hijo de Sam o el Zodiaco. La locura y lo irracional fueron el nuevo terror y ese se lo debemos en buena medida a Stephen King o al inconsciente de Stanley Kubrick, pregúntenle a los delirantes especuladores de Room 237.

¿Quién sigue teniendo miedo? ¿Quién es capaz de asustarse en una época en que los cineastas arrojan lo que sea desde las pantallas con tal de sacudirnos?

best-horror-filmsHay adolescentes que se enorgullecen de soportar la película que sea sin respingar, como si fuera una virtud y estandarte de su madurez. Claro que no se asustan. ¿Es posible tener miedo si no tienes nada que perder? Sea la familia, los hijos, el patrimonio material, la razón o el mismo amor. El verdadero miedo nace cuando nos damos cuenta que tenemos miedo a la muerte. A nuestra muerte.

No me interesa el tema de las fobias a los insectos o a miedos más reales (diría Les Luthiers: a una araña, una buena víbora). O a miedos más cotidianos como un ajuste de dentadura en el recreo (de esos tiene suficientes la infancia).

Hay algo claro, si nos acercamos al cine con la mirada sobrada y puedolatodas del escéptico, nunca nos asustaremos, pero tampoco seremos capaces de jugar con aquello de “suspender la incredulidad” y disfrutar del cine (o la literatura) como oportunidad para experimentar vidas alternas a la nuestra.

The-Act-of-KillingPara asustarse en el cine hay que, voluntariamente al principio, creérsela un poco. Sea la historia de la madre que juega a las escondidas en un orfanato abandonado, el imbécil que se pone frente al espejo con una vela y recita el nombre de Candyman cinco veces, o la familia que se topa con secretos siniestros en la casa que compraron como último refugio (El conjuro).

La ficción es fundamental para ejercitarse en eso que llamamos empatía, para ponernos en los zapatos de los demás y que entonces, auténticos horrores como The Act of Killing o los encabezados del periódico, dejen de ser paisaje mediático y tengan un impacto en nuestra conciencia colectiva.

Para los que aman la literatura de autoayuda hay una buena lección, gracias a que jugamos a asustarnos por una horda de vampiros asesinos, podemos ser mejores personas.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 21 de mayo del 2014

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