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337 – No sé, a lo mejor, quién sabe

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En nuestro país solemos subestimar los debates presidenciales. En parte es porque ha habido muy pocos y han sido acotados por diseño para tratar de exprimir cualquier posibilidad de que influyan en la elección.

Me gustaría decir que la larga tradición de los debates en la democracia estadounidense ha servido para fomentar ejercicios útiles para contrastar las plataformas políticas. Después de todo nos llevan algunas ventajas:

  • Son realizados en universidades.
  • Son moderados por periodistas más preocupados por que se respondan preguntas que en cumplir el cronómetro de programa de concursos.
  • Sus productores consiguen iluminar a los candidatos sin que su piel reluzca verdeamarilla.
  • Su estructura que no requiere la participación de edecanes semidesnudas para llevar papelitos a los participantes.

Pero entonces veo el ejercicio de anoche entre Donald y la secretario Clinton (así se llamaron “respetuosamente” entre ellos): Un candidato que pensó que la única preparación que necesitaba era escoger una corbata y peinarse (esto último también es debatible), enfrentado a una candidata que se pasó las últimas dos semanas practicando con presentaciones power point.

d4bbbfdb-9f09-4201-959b-1b49fd65b8f2_w987_r1_s¿Cuál es el resultado?

Los seguidores de Trump, entre ellos su nueva jefa de campaña y Sean Hannity, ese payaso insufrible que se disfraza de periodista todas las noches para Fox News, juran que Donald arrasó.

El resto del mundo, mediático, periodístico, intelectual (incluyendo a todos los que sintonizaron pensando que era una repetición de SNL) opinaron lo contrario.

¿Servirá de algo en el resultado final de la elección?

Citando a Trump… o más bien citando a Trump citándose a sí mismo para ilustrar cómo rechazó categóricamente la guerra con Irak cuando Howard Stern le preguntó su opinión: no sé, a lo mejor, quién sabe.

Si algo ha mostrado el candidato republicano es que es impermeable a la crítica y el ridículo mediático. Es un candidato que no sólo miente (como político) sino que cuando es sorprendido y confrontado en sus mentiras vuelve a mentir diciendo que no dijo lo que dijo, y frente a la evidencia asegura que fue sacado de contexto.

gallery-1474982999-temperamentSin embargo, el lunes tuvo un tropiezo mayor. Se le cuestionaba el que no hubiera dado a conocer sus declaraciones de impuestos. Clinton lo provocó afirmando que a lo mejor no lo hacía por no tener el dinero que afirma tener o porque su dinero proviene de otro lado. Después de todo, en las últimas declaraciones federales que se le conocen no pagó impuestos por ingresos. Trump que ya para entonces había sido desbordado un par de veces por sus propias emociones, no pudo evitar una sonrisa de chico listo y dejar caer “es porque soy inteligente”.

No es un desliz verbal más. El candidato que argumenta que su país malgasta el dinero, que no cobra lo que debería a las potencias aliadas por su apoyo; que ha machacado el déficit gubernamental a Clinton y Obama, como si sus peores excesos no provinieran de los ocho años de guerra y paranoia del gobierno de Bush junior; declaró en televisión nacional que él no paga impuestos porque es más listo. Si uno de sus dislates va a costarle la campaña, será ese.

Una de las mayores cualidades del debate fue el que los candidatos siempre estuvieran a cuadro. La pantalla dividida entre lo que uno decía y las reacciones del otro. Lo cuál hubiera sido muy útil para Trump que parecía más solvente en el dígalo con mímica que en expresar sus ideas. Trump exhibió todo el catálogo de muecas, gestos y resoplidos con los que suele ser caricaturizado en SNL.

screen-shot-2016-09-27-at-20-03-08Clinton fue sobria, difusa por momentos y hasta aburrida. Pero las tres, en contraste con su adversario, se vuelven virtudes insoslayables. Su problema fundamental es que por si sola no despierta pasiones. Obama lo hacía con sus discursos, Trump lo consigue con sus barbaridades y promesas de enriquecer al país porque sabe cómo: es el epítome de la adoración estadounidense al dinero y la fama vacía.

El candidato republicano ha sacado provecho de aquello de no hay publicidad mala: qué hablen bien, qué hablen mal, pero que hablen. Y bueno, de Trump se habla todo el tiempo. Clinton puede estar muy bien preparada, pero no es precisamente simpática, y durante meses su mejor cualidad ha sido no ser Trump. Se había vuelto la candidata del voto útil: el salvavidas de la democracia suicida. Después de anoche debiera ser evidente que es la única candidata posible. Quizá la mayor sorpresa del debate es que aún exista una masa de indecisos.   

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 28 de septiembre del 2016

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336 – La barrera de los veinte y otras curiosidades mediáticas

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Basta un vistazo por alguna de las redes sociales para encontrar que “el dólar rebasó la barrera de los veinte pesos”. Una sorpresa para cualquiera que se haya quedado dormido en 1994 y no haya visto ese deslizamiento paulatino e inquietante desfilar por las primeras planas y las actualizaciones de la tabla de divisas en las páginas web de los bancos.

captura-de-pantalla-2015-08-21-a-las-14-42-10Lo más curioso es que quien redacta encabezados utilice esa palabra: barrera. Como si al pasar por los 19.58 y los 19.65 y los 19.99 la caída de nuestra moneda fuera a toparse con un muro estilo Trump que frenara su paso y la mandara de vuelta a equivalencias más aceptables.

Los chistes, memes e insultos a Peña Nieto, por el mano a mano entre Washington y Juárez fluyen por las redes junto a gráficos apabullantes, mientras el presidente declara que la caída de la moneda es buena porque favorece el turismo y las exportaciones. Algún tuitero ingenioso argumenta que por lo menos el dólar ya rebasó la popularidad del presidente.

La mayoría de los mexicanos está más preocupada por otras cosas como la separación de esa construcción mediática que se llamó Brangelina y supone la tendencia #1 en Twitter en México al momento de escribir esto (aunque por alguna razón dice #Bradgelina). El divorcio es la tercera nota más importante del día según ese oráculo de la agenda mediática nacional que es el mensaje de texto con que UnoTV noticias importuna la digestión de millones de mexicanos.

Si nos atuviéramos a ese fascinante resumen del interés público, sabríamos que ya hay un seguro para proteger a los jugadores de Pokemon Go de que sean arrollados al cruzar una eje vial persiguiendo un pikachu (o como se llamen sus criaturas virtuales). Que esta semana hay una nueva lady y un nuevo lord entre la nobleza mexicana gracias a algún acto de barbarie incivilizada registrado por la cámara de un teléfono móvil y convertido en viral vía YouTube. Que una maestra sexy causa polémica y que Las Vegas decide (qué satisfacción) etiquetar el 16 de septiembre como “Día de Juan Gabriel”.

trump-skittles-2-large_transqvzuuqpflyliwib6ntmjwfsvwez_ven7c6bhu2jjnt8Dos personas han sido más criticadas que Trump esta semana en los medios estadounidenses: El primero es su hijo, Trump junior (orgullo de su padre) que envió un tuit insensible comparando a los refugiados humanitarios con un platón lleno de caramelos Skittles de colores. El texto decía “si yo tuviera un tazón de Skittles y te dijera que sólo tres te matarán, ¿te comerías un puñado?…Terminemos con la agenda políticamente correcta que no pone a América primero”. El tuit causó tanto revuelo que pronto apareció el fotógrafo de la imagen del tazón, quien aseguró a la BBC que la foto se había utilizado sin su permiso y que nunca lo hubiera dado pues él mismo fue refugiado de la ocupación turca de Chipre…tómala Trump.

El otro blanco de parte de la atención mediática es el conductor de The Tonight Show, Jimmy Fallon, quien tuvo a Trump de invitado en su programa cómico-mágico-musical y después de bromear ligeramente con él, decidió correr el gran riesgo de pedirle al candidato republicano que le diera permiso de despeinarlo.

landscape-1474378435-hillary-clinton-fallonFallon después invitó a Hilary Clinton (sí aceptó la invitación); la candidata le llevó de regalo un costal lleno de pelotas de goma, haciendo alusión a los soft balls que tuvo con Trump. Un soft ball es una referencia beisbolística a propósito de un lanzamiento deliberadamente suave para que el bateador se luzca. Fallon puso su cara habitual de desconcierto y soltó una risita…el clip no puede verse en YouTube porque NBC lo eliminó de su resumen habitual.

Esto que pudiera parecer una absoluta trivialidad en el contexto de la campaña política estadounidense, ha puesto a hervir las cabezas de un buen número de editorialistas de la prensa liberal. Su argumento es que Tump es un amenaza y un peligro para América (¿dónde hemos oído eso?) y que Fallon, que tiene el programa de TV más popular del país, debería haber aprovechado para ponerlo en evidencia y cuestionarlo un poco: en lugar de eso, lo volvió presidenciable y le hizo un cariñito en el pelo.

angelina-jolie-and-brad-pitt-are-not-getting-divorcedLo cierto es que si Fallon fuera el tipo de conductor que cuestiona agresivamente, lo más probable es que Trump no se hubiera sentado en su sillón. El candidato favorece aparecer en sitios donde se lo hace ver presidenciable, como la Ciudad de México. Y mientras la prensa juzga a Hilary Clinton por una neumonía y su manejo de una cuenta de correo electrónico; Trump sigue pareciendo invulnerable a todo tipo de escándalos que harían palidecer a la mismísima Olivia Pope.

Lo de Trump nos debería preocupar más que quién se queda con la docena de hijos de Pitt y Jolie. Cada vez que una encuesta reporta un aumento en sus posibilidades electorales, nuestra moneda estornuda y sufre escalofríos, y quien le escribe los discursos a Peña Nieto empieza a googlear cifras para destacar los beneficios que representan para nuestra economía los turistas gringos comprando margaritas en Cabo.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 21 de septiembre del 2016

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335 – Explicando la calidad en TV

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Se acerca la entrega de los Emmys a la mejor TV estadounidense del año. Reviso lo que he visto en los últimos nueve meses, y no me sorprende que lo mejor venga de canales de cable o proveedores de contenidos vía streaming. Después de todo, están más ligados a la calidad de contenidos que la televisión tradicional. No es una cuestión de moda o talento creativo, sino de modelos de negocio.

imagesDurante muchos años, el negocio televisivo nos ofrecía a una premisa básica. Entretenimiento gratuito a cambio de publicidad. El canal comercializaba sus espacios publicitarios y cumplía una supuesta labor pública difundiendo mensajes de interés para el gobierno y sus ciudadanos. Sus clientes recibían exposición a cambio de dinero; el público distracción e información “útil” a cambio de dejarse persuadir sobre un número considerable de temas vinculados al consumo directo, pero también a modelos paradigmáticos de política, salud o justicia.

Los comerciales eran negocio de oro en la medida en que pudiera comprobar a sus clientes que serían vistos. De ahí el modelo de efectividad via ratings que gobernó buena parte de la industria por medio siglo.

bn-on703_cannes_f_20160617154341Entra en juego la primera paradoja de la TV. Muy similar a aquella pregunta del huevo y la gallina: Un día, a las 8 PM, el canal pone al aire el programa A con gran éxito de audiencia. Las causas, tan diversas como su horario, la atracción del elenco, el tema, su ejecución, su relevancia cotidiana, la naturaleza particular de la fecha, etc.

Lo importante para el canal, es que ellos, de pronto creen que saben lo que sus pretendidos clientes (la gente) quiere ver. El éxito se vuelve parte del discurso, pues da credibilidad frente a sus verdaderos clientes (los anunciantes). Pronto el discurso externo se vuelve el interno y los encargados del canal empiezan a creérsela: saben lo que la gente quiere y eso hacen.

Los productores del canal buscan que el éxito de A continúe pero en realidad desconocen por qué tuvo tan buena recepción. ¿No será más eficaz hacer exactamente lo mismo con algunas variantes? Los productores creen que saben lo que hacen y los espectadores aprenden que eso es lo único que verán.

EmpirePara su enésima encarnación, A! no se parece al A original. Queda una esquemática iteración de formatos. En algún lugar del camino perdió aquella cosa inefable que tanto atrajo al público. No queda nadie en la empresa capaz de reflexionar por qué aquella primera versión funcionó. Se hacen sondeos, pero resultan inútiles: el espectador que busca distraerse no necesariamente es muy consciente de por qué le gusta una cosa y no otra.

La primera falacia es asumir que los productos de entretenimiento son replicables ad infinitum y seguirán teniendo los mismos resultados. La segunda, que los productores tienen algún control real sobre la respuesta que tendrá su producto.

Durante años, las televisoras han dicho que todos somos sus clientes. Que están al servicio de la comunidad y sus necesidades y gustos. Pero no nos engañemos. Sus clientes han sido otros y de ellos depende su negocio, y es un negocio muy rentable.

Los contenidos no van en función del público, sino de los patrocinadores y el gobierno que son los que los pagan. La calidad es ornamento que nunca va por encima de los compromisos económicos de la empresa.

True DetectiveEntonces surge el cable. Diferencia fundamental: el cliente es otro. El modelo de negocio ofrece contenidos exclusivos a los espectadores dispuestos a pagar la suscripción mensual. Un modelo eficaz a largo plazo, que se replicará más tarde con la televisión satelital y el contenido streaming por internet.

Si tu cliente es el espectador, para complacerlo hay dos rutas: Ofrecer un producto de calidad, atractivo, polémico, atrevido, etcétera. Ruta que siguen canales exitosos como HBO y Showtime. Y ofrecer contenidos de todos tipos y para todos gustos. Es la ruta del streaming y va estrechamente ligada a su tecnología. La “transmisión” es igual al acceso individual a contenidos casi ilimitados.

La primera llevó a la nueva edad de oro de la TV. La audacia de ciertos canales por encontrar voces nuevas. Por convertirse en sitios donde los mejores cineastas, guionistas y actores podían hacer el tipo de historias que no les dejaban hacer en otros lados.

OrphanBlack_S1_E02_El modelo de negocio es parte del discurso. Si tienes reputación de tener el mayor talento, de correr riesgos, de hacer productos de calidad, atraerás más suscriptores dispuestos a pagar y explicar a sus amigos por qué son más listos por hacerlo.

La segunda ruta vuelve irrelevante el tema de saber qué quieren tus clientes. Ofrecer todo y que ellos elijan. Ofrecer calidad exclusiva para que te paguen a ti y no al otro.

Los modelos no son absolutos y la mayoría de las empresas hoy buscan soluciones híbridas. Muchos canales de TV abierta han creado suscripciones de streaming para su catálogo, pero son ofertas que apelan más a la nostalgia, que a la confianza por su calidad futura. Para esta, deberán reinventarse y aprender un juego con reglas muy distintas.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 14 de septiembre del 2016

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334 – Las noticias importantes

 

CrPmfWMUMAALZdl-701x845Apenas bajo del high del Hay, cuatro días insólitos donde escritores, editores y lectores (supuestamente extintos), convivimos en Querétaro alrededor de la literatura, el arte y las formas que tenemos de entender, contar y recrear el mundo; y me topo con los temas de verdadera importancia nacional: el artículo de Nicolás Alvarado sobre Juan Gabriel, la invitación de Peña Nieto a Trump y la visita de este, seguida de la invitación de Peña Nieto a Clinton y el rechazo de esta. Y la marcha para salvar a los hijos y la familia del monstruo inveterado de la igualdad.

JuanGa2-1Los cuatro temas se han vuelto trending topics, medida de la obsesión de los usuarios de redes sociales (a falta de mejor método para determinar qué se discute en las sobremesas del país). La nueva conversación nacional se da entre ositodepeluche35 y @tdigoktkalles.

Más que la muerte del ídolo, lo que sacudió a buena parte de la opinión pública fue la opinión de un escritor/periodista (hoy exdirector de TV UNAM) sobre el ídolo. Corrijo, lo que enardeció a la mayoría no fue la opinión de Alvarado, sino lo que se fue diciendo sobre su opinión: tres líneas transformadas en insulto a la mexicanidad.

Nicolas AlvaradoAl furor se sumó una filtrada reprimenda/censura desde el CONAPRED (en cuya creación participó Alvarado), por el supuesto tenor “discriminatorio” del texto. Basta leer bien, ya las lágrimas secas de escuchar Amor eterno, para entender que el único discriminado en el texto de Alvarado era él mismo, haciendo públicos, vía el autoescarnio, sus prejuicios frente a la estética del fallecido. Como no hay una Comisión nacional para la prevención de la imprudencia (estaría permanentemente rebasada), el CONAPRED se sumó al linchamiento para recuperar un poquito de relevancia mediática. A nadie le gusta que le digan naco, mucho menos a los que les queda el saco de lentejuelas.

Oh Trump my TrumpQuizá los mexicanos traíamos sensible el orgullo nacional por la gran idea que tuvo la presidencia de la república de invitar a Trump a tomarse unos tacos y coadyuvar en estrategias de beneficio mutuo como su muro.

Han corrido ríos de tinta y agotado pixeles tratando de entender en qué estaba pensando el presidente (o los que lo aconsejan y le dicen que todo va bien después de cada metida de pata). El problema radica en suponer que hay una lógica detrás. Que alguien más allá de la ocurrencia analizó el cuadro electoral estadounidense y juzgó que la mejor alternativa para distraer al país de la tesis copy/paste era invitar a alguien aún menos popular que el presidente.

manifestaciAsn-familia-30082016-100758La medida tuvo un gran acierto y se ha hablado poco de ello. Consiguió que la opinión pública, irreconciliablemente dividida, abrazara una causa común de repudio. Nota para estudiosos de los fenómenos mediáticos: ¿Alguna vez en lo que va de siglo hubo un consenso similar entre prensa, analistas, intelectuales, medios electrónicos, ciudadanos digitales y analógicos?

Mientras tanto, las buenas conciencias, preocupadas por la supervivencia de la familia mexicana se preparan para marchar. No contra de los “gays”, aclaran, sino a favor de que no contaminen la moral de sus hijos con sus lentejuelas. Para que no los tomen por discriminadores, afirman no estar en contra, sino a favor de la libertad de educar a sus hijos con todos los prejuicios que han hecho grande al país.

MarchaFamiliaToluca_DiocesisToluca_300516Rechazan se pervierta a sus pequeños con textos escolares que cambien lo que ya piensan antes de inscribirse. Para ellos, la reforma educativa ideal sería aquella donde se pasa por la escuela sin cuestionarse o cambiar de opinión. Llenos de información depurada de cualquier posible impacto en su formación como personas.

Van a marchar por su derecho a expresarse y a expresarse marchando y marchar expresándose para que quede muy claro que son libres de marchar y expresarse. Pero sobre todo, para acabar (siempre bondadosamente) con la “ideología de género”. Esa idea que en palabras de Ratzinger “es la última rebelión de la creatura contra su condición de creatura”. O sea, que el ser humano es libre, autónomo y puede librarse de las exigencias de su propio cuerpo. Y no como, según ellos, realmente es: definido por su biología y no por la construcción cultural de la sociedad (como entre esas construcciones está la religión y sus valores, el debate se vuelve confuso).

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 7 de septiembre del 2016

 

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333 – El Hay Festival de Querétaro 2016

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Dice la leyenda (o la página web que recuenta la leyenda, que hoy en día es casi lo mismo), que lo que hoy conocemos como el Hay Festival, con eventos literarios en distintas partes del mundo, tuvo su origen en el pequeño poblado escocés de Hay-on-Wye en 1988. El festival se concibió, como tantas buenas ideas, alrededor de una mesa de cocina. En este caso la del actor y administrador de teatro Norman Florence, que acompañado por su esposa, la actriz Rhoda Lewis y su hijo Peter de 23 años, imaginaron organizar un festival cultural literario. Para ello recurrieron a 100 libras ganadas en el poker (rumor apócrifo que nadie niega o confirma, pero añade sabor clandestino a la historia). Norman quería hacer un evento de relevancia nacional e internacional; Rhoda, una fiesta. El Hay Festival surge buscando darle gusto a ambos. Joseph Heller lo describió como un cruce entre un congreso internacional y una boda de pueblo.

hay-on-wye2_799081cHay-on-Wire era el sitio natural para que se desarrollara un festival así. El “pueblo de los libros” se había hecho conocido gracias al número de librerías que fueron abriendo en los años sesenta y setenta después de que Richard Booth inaugurara la primera librería de segunda mano en la vieja estación de bomberos. Al primer evento invitaron al dramaturgo Christopher Fry (los Florence habían adaptado una versión musical de una de sus obras). Al segundo, a Arthur Miller y el evento se internacionalizó.

hay-on-wye-17[2]En sus primeras versiones, el festival se llevaba a cabo en la escuela primaria local. En 2002 el periódico The Guardian empezó a patrocinarlo. Para 2005 la sede se había mudado a las afueras del pueblo. En 2011 The New York Times se sumó al patrocinio. Doce años después el festival fue descrito por Bill Clinton como “el Woodstock de la mente”.

Lo que inició como un festival literario, pronto se amplió a otras artes, como la música, el teatro, y el cine. El festival, que en Escocia sigue dirigiendo Florence, se extendió pronto a otras ciudades del mundo: Nairobi, Las Maldivas, Beirut, Belfast, Arequipa, Cartagena y el palacio de la Alhambra, entre otros.

xalapa2014-02En México el festival se celebró primero en Zacatecas, después en Xalapa (donde se canceló por los crímenes cometidos contra periodistas en la entidad). Es a partir de este año que encuentra una nueva sede en Querétaro, donde se celebrará el próximo fin de semana (1-4 de septiembre).

El festival contará con más de un centenar de invitados, incluyendo dos premios Nobel: J.M.G. Le Clézio (Nobel de literatura en 2008) y Ahmed Galai (Nobel de la Paz 2015). Habrá un programa para niños y adolescentes, un concierto de rock, eventos con moneros, charlas políticas y periodísticas, un foro de Talento Editorial con sus propios eventos y un par de estrenos cinematográficos.

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Peter Florence

Fuera de la FIL de Guadalajara, no hay oportunidad similar en nuestro país de sumergirse en la literatura y las artes como estos cuatro días en Querétaro.

Entre los eventos destacados del programa para el jueves están charlas con Elena Poniatowska y el autor chileno Carlos Franz, además de la proyección del documental My Nazi Legacy de David Evans comentada por el abogado y defensor de derechos humanos Philippe Sands. Cierra el día el concierto de la banda estadounidense The Suffers.

fotonoticia_20130925134616_640El viernes destacan un monólogo de la dramaturga británica Nell Leyshon para presentar El show de Gary (Sexto Piso). Charlas con el holandés Cees Nooteboom, Claudia Piñeiro, Jonathan Shaw, Rosa Beltrán, Juan José Millás y Le Clézio. Ese mismo día conversaré con los espléndidos autores Martín Kohan y Álvaro Enrigue en el Museo Regional a las 17:00 horas.

El sábado se darán algunas de las charlas más interesantes del festival. Incluida una conferencia de Frédéric Martel a propósito de su investigación de los usos de internet y redes sociales. Charlas con Valeria Luiselli, Eduardo Sacheri, Guadalupe Nettel, Benito Taibo y Pere Estupinyà entre otros. El jam de moneros de Jis y Trino. Los dos eventos con el Nobel tunecino Ahmed Galai y una lectura dramatizada por Leonardo Sbaraglia. La charla de la revista Gatopardo con Carmen Aristegui despertó tanto interés que fue el primer evento que agotó sus localidades.

14055136_1715906688685482_2111767216297529522_nEl domingo el festival cierra con Le Clézio, Nélida Piñón, Edgardo Cozarinski, Margo Glantz y Cees Nooteboom hablando sobre Shakespeare, Cervantes y Garcilaso. Encuentros con Martín Caparrós, Rodrigo Blanco Calderón y Mario Bellatin, entre otros. La proyección de Regreso a Ítaca de Laurent Cantet (basada en La novela de mi vida de Leonardo Padura). Un espectáculo poético musical con el español Marwan, y una gala donde algunos invitados del festival leerán fragmentos de sus héroes literarios.

Muchos de los eventos se dan en forma simultánea en las distintas sedes del festival, todas en el primer cuadro de la capital queretana (universidades y escuelas locales). Imposible mencionar aquí todos los eventos, recomiendo consultar la web del festival para el programa, calendario y ver la disponibilidad de boletos.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 31 de agosto del 2016

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332 – Adiós Nacho

El día de hoy guarda un especial significado para mí. Hace cinco años, un martes 23 de agosto, un médico me dijo, como parte de su diagnóstico, que las probabilidades de que hoy estuviera vivo eran del 40%.

Pocos relojes, o conteos regresivos son más importantes que ese. No importa si entre ambas fechas se dió un tratamiento agresivo y oportuno o una afortunada (y continuada) remisión del mal que me aquejaba. Una vez que alguien le pone fecha de caducidad a nuestra vida, aunque sea estimada en base a datos estadísticos por demás impersonales, es poco probable que se nos olvide (o que dejemos de llevar la cuenta).

Este fin de semana no conseguí pensar en otra cosa. No sólo por el acercamiento inexorable de la fecha de referencia, sino porque el sábado pasado el reloj final dio la hora para un querido amigo y colega. Y lo hizo como suele, en forma intempestiva y absurda.

Al parecer (los reportes son vagos y contradictorios), la noche del viernes (madrugada del sábado), Nacho salió de Querétaro en su automóvil con destino a Guadalajara. Era una noche lluviosa. A un par de kilómetros de su casa, su vehículo se vio involucrado en un choque múltiple con otros dos (o fue golpeado por un tercero que se dio a la fuga, dice otro periódico). El caso es que salió muy herido de la colisión y fue llevado al hospital más cercano donde su cuerpo no resistió más.

A las cinco de la mañana se enteraron algunos de sus más cercanos amigos. A mediodía un boletín de prensa de Bellas Artes lo confirmó y dio a conocer a los medios nacionales. La primera reacción entre muchos que conocimos a Nacho fue la conmoción y el estupor. La tristeza llegó poco después. Y la rabia.

En principio me dolió que alguien como él, que cuidaba cada frase de sus textos con una escrupulosidad sólo equiparable a la solvencia con que las construía; hubiera sido reducido a las líneas desangeladas con que se difundió la noticia. Tenía que ser un indicador de que se trataba de una noticia falsa, pensé con vaga ilusión.

Después, ya corroborada la noticia, reflexioné que parte del coraje lo provocaba la propia vulgaridad del suceso, como si las personas que nos son excepcionales estuvieran fuera de la lotería vital que parece gobernar nuestra existencia.

Pero en realidad es la rabia que deja la partida del amigo entrañable, del padre devoto, del colega respetado, del autor que queremos seguir leyendo y de quién esperábamos seguiría, demiurgo al fin, reinventando el mundo que habitamos.

Si algo nos enseña la vida, si algo nos enseña el absurdo violento y cotidiano del mundo, es que los asuntos más elementales de la existencia, la muerte entre ellos, están tan fuera de nuestro control como cualquier posible comprensión.

Los intentos por atrapar esa transición y su imposible previsibilidad suelen llenarse de frases que decimos a propios y extraños con sabiduría impostada. Tratando de expresar o evitar el dolor y la sorpresa, pero sobre todo la repentina y específica soledad que nos ha invadido cada célula del cuerpo, y de la que no sabemos cómo escapar.

Podemos repetirnos aquello de que hay que vivir cada instante como si fuera el último y exprimir cada minuto del día. Que quienes temen la muerte es porque temen la vida. Que los que se van siguen viviendo en la memoria de los que quedan, y parafraseando a Eliot, nunca se van del todo mientras los recordemos. Pero casi todas esas frases se han vuelto fórmulas tan gastadas que ya no son capaces de proporcionar mayor consuelo.

¿Para qué engañarnos? No hay manera de que la partida de alguien como Nacho Padilla pueda sentirse menos estúpida y cruel. No en este momento, no a sus cuarenta y siete años y en la cima de su capacidad intelectual y creativa.

La estupidez no radica en lo arbitrario del accidente, sino en lo repentino y definitivo de su ausencia. Tiene mucho que ver con esos recuerdos que de pronto se han vuelto los únicos que tendremos. Pero también en el desperdicio: en los trabajos inconclusos, las obras inéditas, las comidas y charlas que se dejaron para después y ya no serán.

Está, por supuesto, en las notas que ya no construirán un nuevo manuscrito, los libros que no serán terminados. Pero principalmente sus sonrisas perdidas, la dicha robada a miles de instantes, casi todos en las vidas de la gente que más lo conoció y quiso, en los que estaba obligado a seguir formando parte.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 24 de agosto del 2016

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331 – La medalla invisible

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En el momento de escribir este texto. La presencia mexicana en el medallero olímpico es igual a la de Kyrgyztan…No. Corrijo, porque la ex-república soviética ya se apuntó el bronce en levantamiento de pesas.

Mientras los héroes olímpicos, esos que resumen el citius, altius, fortius que durante años fue emblema de la competencia, rompen récords y regalan estampas. En nuestro país, los reportes son tristes y lastimeros. Los mexicanos hemos aprendido a ver las olimpiadas como quien se saca una rifa o de pronto se encuentra una medalla de bronce en la caja de cereal.

La incompetencia para organizar a los atletas en una delegación competitiva y digna, recae en media docena de organismos, campeones en el deporte de lanzamiento de bolita y el triple salto de pretexto. Como dice Don Wilson en un artículo reciente en Esquire: Si en México se dieran medallas por corrupción, seríamos ganadores permanentes del oro.

iBasta darse una vuelta por los dos programas de cobertura en nuestra TV (por decirle de algún modo a la hora de #yorio de ESPN o su infumable contraparte en FoxSports); para ver como los productores se las ven en terribles aprietos con el exiguo material de los atletas mexicanos.

Durante la primera semana #yorio dedicaba medio programa a seguir los avatares de la selección de futbol y su fracaso. Después a confirmar los oscuros augurios con las derrotas en Tiro con Arco y Clavados sincronizados. Disciplinas donde se obtuvo presea en Londres 2012, y donde se presumía teníamos aspiraciones al podio.

En gimnasia, nuestra única competidora, Alexa Moreno, alcanza el lugar 12 en salto de caballo. A cambio recibe una sangrona e insensible campaña en redes sociales, donde se la criticó por su figura, comparándola entre otras cosas con un cerdo.

Twitter Alexa MorenoEn el país del barril de cangrejos dispuestos a todo para que nadie escape del fondo, las redes sociales y sus venenosos hashtags son la herramienta ideal para descargar nuestro “famoso humor mexicano” a costa del aquel que se atreva a intentar destacar un poquito en el panorama internacional.

Como respuesta, algunos artistas inician una contracampaña celebrando a la gimnasta con ilustraciones positivas. La noticia de los ataques a Alexa da la vuelta al mundo sumando a la imagen del público mexicano. Si alguien se pregunta por qué ya no nos ven a los mexicanos como antes, que no sólo piense en la nota roja, los secuestros y la corrupción del gobierno. Como carta de presentación tenemos el grito de “puto” en el futbol y el linchamiento de nuestra única competidora de gimnasia femenil.

Screen Shot 2016-08-16 at 18.49.50Es lugar común decir que los aislados triunfos en el medallero deben más al sacrificio individual y familiar de los atletas que a la existencia de un soporte institucional. Los expertos deportivos ya no hablan sobre deportes, sino sobre política y desencuentros económicos. Las explicaciones son harto conocidas: entrenadores cambiados de último minuto, uniformes con talla equivocada, presupuesto corto acá y extraviado allá, el pleito por los patrocinios, delegaciones incompletas, presupuesto perdido en falta de transparencia y burocracia. El evento que deberíamos celebrar con orgullo vuelto un listado de las carencias y vergüenzas de nuestra competitividad nacional e institucional.

Para suplir la falta de triunfos y las eliminatorias lastimosas, los resúmenes de la tele olímpica han creado un segundo medallero: el latinoamericano. Como si en esta escala, diminuta y tercermundista, se pudiera aspirar a algo. Pero el cero sigue siendo cero. Incluso los Atletas Olímpicos Independientes, esos que desfilan solos, sin país, suman ya dos medallas (México no se ha ido en blanco desde 1928).

rs_1024x759-160815131119-1024.usain-bolt.cm.81615Si por el gobierno fuera, se darían medallas de aluminio por “disposición”o por “participar”. Las estrategias viables para la política, que suele compensar la ausencia del Estado con derrames de presupuesto, spots y tortas en tiempos de campaña electoral, no son suficientes cuando se trata de crear escuela, de invertir al largo plazo en constancia y mentalidad.

Quizá sea más sensato mirar los juegos ondeando la bandera blanca de los aros: volvernos una suerte de público olímpico independiente. Celebrando la maravilla que son Michael Phelps y Usaín Bolt. Compartiendo unas lágrimas con la nación boricua por su triunfo en tenis, primer de oro en la historia de Puerto Rico. Dejándonos conmover por la corredora de Bahamas que se lanza de cabeza para cruzar la meta centésimas antes que sus rivales, o por la fortaleza mental de la arquera coreana que con toda la presión del mundo dispara tres flechas seguidas en el centro de la diana.

14711084049490Lo peor es que este tipo de diatribas no sirven para mucho. Se escucha la misma indignación y frustración cada competencia deportiva internacional. Los mismos pretextos, misma condena mediática institucional, mismas lastimeras historias de los atletas, misma presencia en los sótanos de las listas del medallero. Y entonces, el penúltimo día, una pelea de box inesperada, una patada heroica en Tae Kwon Do, una flecha o un jinete fantasma se cuelan en el podio: ¡Nos sacamos una medalla!

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 17 de agosto del 2016

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330 – TV ¿Quiénes sobreviven?

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En pleno desierto televisivo (si hacemos a un lado los juegos olímpicos, sus repeticiones y las innumerables discusiones de por qué México cada vez saca menos medallas), cuando el verano estadounidense da la oportunidad a las series cortas para las vacaciones; es quizá buen momento para revisar cuáles de nuestras series favoritas seguirán existiendo al entrar el otoño, cuáles fueron inmisericordemente canceladas y cuáles aún esperan un milagro de último segundo.

88f059e28f5b401f80de7821eeb6cbf4Se renuevan merecidamente las siguientes series (algunas incluso de culto): American Horror Story (una de las miniseries de culto más exitosas de los últimos años), Better call Saul, la sorpresiva Black Sails, la espléndida Bosch, Brooklyn nine nine, Call the midwife, Casual, las tres series sobre servidores públicos de Chicago (policía, bomberos y médicos), Colony, Crazy Ex-Girlfriend, Criminal Minds,  Dancing with the stars, Dark Matter, Dr. Who, Empire, Family Guy, Fargo, Fear the Walking Dead, Fresh off the boat, Game of thrones, Halt and catch fire, Happy valley, Homeland, House of Cards, How to get away with murder, Humans, Inside Amy Schumer, Last week with John Oliver,  Man seeking woman, Marvel Agents of SHIELD, 19959957-mmmain Masters of Sex, Mercy Street, Modern Family, la extraordinaria Mom, Mozart in the jungle, Mr. Robot, Murder in the first, NCIS (como si alguien se fuera a atrever a cancelarla), NCIS Los Angeles, Orange is the new black,  Portlandia, Power, Pretty Little Liars, Ray Donovan, Red Oaks, Salem, Scandal, Shameless, Shark Tank, Sherlock,  So you think you can dance, South Park (por tres temporadas más), Star Wars Rebels, Supergirl, Superstore, Survivor, Survivor’s Remorse, The 100, The Affair, The Amazing Race, The big bang theory, The Blacklist, The Fall, The Flash, The Goldbergs,  The last man on earth, The middle, The Mindy Project, The missing, The night shift, The originals, The Simpsons, The Strain, The walking dead, Transparent, Tyrant, UnReal, Veep, Vikings, Wayward Pines, Z Nation, Black-ish, y la simpática iZombie.

blindspotheaderComo cada año, algunas de las mejores propuestas sobreviven para una segunda temporada después de un auspicioso debut: Aquarius (el nuevo vehículo de David Duchovny sobrevive a pesar de los malos augurios de algunos críticos), Ash vs. Evil Dead, BillionsBlindspot (como si fueran a dejar la historia así), Criminal Minds Beyond Borders, DC’s Legends of tomorrow, Difficult People, Into the badlands, Lucifer, Marco Polo, Marvel Jessica Jones, Master of None (Bravo!), NCIS Nueva Orleans, Narcos, Quantico, Scream, Scream Queens, Shades of Blue, Secrets and Lies, Silicon Valley, The catch, The White Queen, The last Kingdom, The path, Underground, y Vynil.

sleepy-hollow4Se renuevan por alguna razón que se escapa a las posibles elucubraciones de este columnista: 2 Broke Girls, Arrow (bueno…entiendo por qué la renovaron, pero eso no quiere decir que lo celebre), la infame Code Black, Devious Maids, Elementary,  Fuller House (ugh), Gotham, Grace and Frankie, Hand of god, New Girl, Once upon a time, Reign, School of Rock, Scorpion, Sense8, Shadowhunters, Sleepy Hollow, Suits, The celebrity Apprentice, The last ship, The librarians, The man in the high castle, y The odd couple.

En la categoría de las que no sabías que seguían al aire, renovaron: Bates Motel, From Dusk Till Dawn, Grey’s Anatomy, Grimm, Hawaii 5-0, Its always sunny in Philadelphia, Jane the Virgin, Last man standing, Longmire, Madam Secretary, Major Crimes, Mistresses, Peaky Blinders, Supernatural, Teen Wolf, The vampire diaries.

Y nun

Y nunca sabremos qué pasó con el avión…

Llegan a su temporada final las siguientes veteranas: Banshee, Beauty and the beast (por fin), Bones (ya en plena osteoporosis), Episodes, Girls, Hell on wheels, Rectify, Review, Rizzoli & Isles, Royal Pains, Stitchers, The leftovers,

Son canceladas penosamente a pesar del talento frente y detrás de cámaras: American Idol (un formato que se volvió anticuado y caro, seguramente aparecerá una variante en otra en 2017). Defiance, Galavant, Game of Silence,  Legends,  Limitless, Marvel’s Agent Carter (a pesar de ser favorita de los críticos), Mike & Molly,  Nashville, Proof, Telenovela, The Bastard Executioner, The Grinder, The whispers.

cancelledAlguien se apiadó de nosotros y por fin cancelaron estos pacientes moribundos: America’s Next Top Model, CSI, CSI: Cyber, Castle, Community, Crowded, Da Vinci’s Demons, Extant, House of Lies, Mad Dogs, Married, Rookie Blue, Rush Hour, The family (buen piloto, pero muy mal gusto), The Good Wife, The muppets, The mysteries of Laura, The soup, Under the dome, Unforgettable (todo parece indicar que ahora sí podremos olvidarnos de ella). Las cancelaron y a nadie le importó: Gravity Falls, Happyish, Lilyhammer, Minority Report, Second Chance. 

Finalmente quedan todavía en el aire, aunque muchos fans cruzamos los dedos y más de alguno hace campañas en redes sociales: Catastrophe, Kingdom, Marvel Daredevil, Orphan Black, Penny Dreadful, The Americans, The girlfriend experience, The voice, The X-Files, True Detective (aunque lo más probable es que esta no sobreviva su segunda temporada).

La lista completa y actualizada en TV.COM

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 10 de agosto del 2016

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329 – Roadies de Cameron Crowe

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Cameron Crowe se puso en el mapa mucho antes de Almost Famous. Su película autobiográfica, historia de formación y homenaje nostálgico al rock setentero. Cuando muchos se enteraron de su existencia, Crowe ya había dirigido cinco películas y sumaba dos nominaciones al Oscar.

Neil Young and a young Cameron Crowe

Neil Young and a young Cameron Crowe

Niño prodigio, inició simultáneamente la pubertad y la prepa mientras escribía críticas musicales para publicaciones underground. Correspondía con Lester Bangs, leyenda del periodismo musical que le abrió la puerta a revistas como Creem, Playboy, Penthouse y el periódico Los Angeles Times.

Crowe se graduó a los 15 y en un viaje a Los Ángeles conoció al editor de Rolling Stone, Ben Fong-Torres. Pronto colaboró con la revista en la que llegó a ser editor asociado. A los 22, su libro sobre la adolescencia, Fast Times at Ridgemont High, fue un éxito de ventas y Crowe se vio adaptándolo a la pantalla grande para Universal. Dirigida por Amy Heckerling, la película fue uno de los sucesos del verano del 82 y le valió su primera nominación en el gremio de guionistas.

say-anything-main-reviewEn 1989 debutó como director con Say Anything… Historia romántica entre el chico solitario y la chica inteligente de la escuela y cinta de culto de los ochenta. Todavía hoy, su película mejor reseñada.

Su siguiente esfuerzo abordó los problemas amorosos de un grupo de solteros en Seattle. Singles gozo un estatus temporal de culto que se eclipsó tan pronto como la música grunge. Entonces vino Jerry Maguire su entrada a las grandes ligas. Cinco nominaciones al Oscar (dos de ellas para Crowe), mención en el gremio de directores, y otros reconocimientos.

Cuando podría haber aprovechado un contrato de tres años con DreamWorks, Crowe prefirió dedicar dos de ellos a entrevistar a su ídolo Billy Wilder y escribir un libro sobre ello.

54a76f1b3581e_-_elle-04-penny-lane-blogCuando en el 2000 presentó Casi Famosos, las expectativas eran altas. La cinta originó en los diez años de carrera periodística de Crowe. Aunque el protagonista acompaña a Stillwater, una banda ficticia, la película de Crowe conseguía atrapar no sólo sus memorias de una época, sino la época en sí. Un mundo comprendido por la música, las giras, las groupies, los periodistas, los rockeros, el romance, el desencanto de las drogas, y la desilusión post hippie del mundo. Una cinta muy personal y muy efectiva. Oscar por guión original y presencia en listas de lo mejor del 2000 de más de un centenar de críticos.

¿Tocó la cima Crowe? Pareciera que el resto de filmografía fue un descenso.

cameron-crowe-portrait-2011-billboard-650A la eficaz y subvalorada Vainilla Sky, siguió la infumable Elizabethtown. Dos documentales sobre Pearl Jam y The Union, y después We bought a Zoo. La persistencia genérica de Crowe lo volvió un sinónimo de un cine empalagoso y sentimental. Sus películas se resumían como romances de actores carismáticos, diálogos memorables bordeando clichés, grandes bandas sonoras y mucha miel.

El punto más bajo de su carrera, apenas el año pasado, fue Aloha. Fallidísima película romántica en Hawaii. Una producción complicada, intervenida por el estudio. Presupuesto fuera de las manos. Reportes preocupantes desde el set. La versión estrenada fue desestimada por el Crowe. Caída en desgracia con el dinero de los estudios. Mala publicidad. Completo desastre.

No sorprende que su siguiente proyecto sea para la televisión, tampoco que esté ligado al mundo de la música. Lo que sorprende es la frescura emotiva de Roadies (Showtime, 2016). Una serie sobre el mundo musical hoy día, cuando las bandas legendarias necesitan seguir de gira para pagar las cuentas.

Episode 101 (Pilot)La serie sigue al equipo técnico detrás de los conciertos de Staton House Band. Banda inventada por Crowe, que sin embargo cumple todos los avatares de un mundillo que el director conoce muy bien. Cada episodio es una parada en la gira. Una banda real invitada a abrir el concierto. El manager de la banda y la manager de la gira, intentando coordinar un equipo variopinto de técnicos, músicos aspirantes, jóvenes esotéricos, sonidistas, un administrador celoso, un encargado de seguridad místico y un chofer supersticioso, por mencionar algunos.

Una reconexión con el Crowe que dirigió Casi famosos. Con el muchacho que vivía de gira con bandas, y con una parte del negocio musical que suele ser invisible. El equipo que monta escenarios, luces, instrumentos, y sigue los rituales establecidos por los dioses de la banda y las leyendas que los precedieron. Un equipo que vive bajo sus propias reglas y ritmos. No es una historia romántica (aunque haya romance), no es una historia musical (aunque haya música, y muy buena), es la historia de una familia, de un grupo de amigos, y de una especie en peligro de extinción.

Crowe produce, dirige algunos episodios y escribe buena parte de ellos. La banda sonora es épica, y la química del elenco inmejorable. Hay momentos empalagosos, es Crowe después de todo, pero cada uno está tan inmerso en la nostalgia, que más que cursi se percibe como algo cercano a la magia.

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Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 3 de agosto del 2016

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328 – Descubrir a Yasushi Inoue

tis-hiroyuki-izutsu-mediumCuando se suele hablar de literatura japonesa contemporánea, el único referente para muchos suele ser Murakami. Alguno que otro mencionará a Sōseki, a Yoshimoto o a alguno de sus dos premios Nobel (Kawabata y Ōe); pero lo más probable es que uno de sus mejores escritores resulte desconocido.

Yasushi Inoue ganó todos los premios importantes de la literatura japonesa. Fue poeta, ensayista y escribió cuentos y novelas. Reconocido por la meticulosidad con que componía su ficción histórica, convirtió horas de investigación en imágenes casi poéticas. Tenía la habilidad para incluir los detalles justos para recrear otros tiempos. Más de una veintena de sus obras fueron llevadas al cine o la televisión desde 1952 (Crónica de mi madre (2011) de Masato Harada, la más reciente).

Inoue (1907-1991) es para muchos el secreto mejor guardado de la literatura japonesa del siglo veinte. Muy pocos de sus libros se han traducido al inglés, y muchos menos al español (La escopeta de caza, fue publicada por Anagrama en 1990). Quizá por ello, el que Sexto Piso se haya propuesto empezar a rescatar su vasta obra es motivo de celebración.

portada_luna_llena-_sara_media-234x360-7168La editorial publicó hace un par de años Fūrinkazan: La epopeya del clan Takeda (llevada al cine en 1969 con Toshiro Mifune). La saga de un rōnin (como se llamaba a los samurai sin amo durante el periodo feudal japonés entre 1185 y 1868) que se convierte en la mano derecha del jefe de uno de los tres clanes que se disputaban el territorio japonés en el siglo XVI.

Este año, Sexto Piso nos presenta un volumen muy distinto: Luna llena y otros cuentos, que recupera tres historias clásicas de Inoue: Vida de un falsificador (1951), Obasute (1956) y Luna Llena (1958). Los tres cuentos incluidos en el libro son muy distintos, aunque compartan la elegancia de estilo, el  sentido del humor inquietante del autor y el escenario del Japón de la posguerra.

Inoue nació en Hokkaido, pero creció en la península de Izu (sitio donde transcurre mucha de su narrativa). Su propia infancia podía haber sido parte de un universo ficticio: fue criado por su “abuela” Kano en casa aparte al resto de su familia. Kano, en realidad, era la querida de su abuelo; pero años atrás éste hizo que Kano adoptara a su nieta más pequeña (la madre de Inoue) para que ésta cuidara a su amante en su vejez. Esto, por supuesto, despertó resentimientos y lealtades divididas. Su padre, un médico militar pasaba mucho tiempo en campaña, mientras el joven Inoue crecía en la casa chica, a unos pasos de donde vivía el resto de su familia.

21_rmvpsHay que decir que la traducción de Gustavo Pita es extraordinariamente eficaz para mostrar la elegante y delicada prosa de Inoue. Y aunque el traductor peca por momentos de un entusiasmo académico desbordado (el libro incluye al final 14 páginas de notas con referentes geográficos e históricos); habrá más de un lector que agradezca esa oportunidad para ahondar en la cultura japonesa.

En Vida de un falsificador, el más extenso, un periodista es contratado para escribir la biografía de Keigaku, un famoso pintor recientemente fallecido. Mientras toma nota de la poco documentada vida de Keigaku, recorre el país visitando los sitios donde este vivió. Aprovecha para hablar con la gente que posee cuadros suyos, con la esperanza de recuperar, en las anécdotas y recuerdos que estos pudieran tener, aspectos desconocidos que despierten su interés por una tarea que básicamente lo aburre. En esas visitas, descubre que muchas obras atribuidas a Keigaku son en realidad falsificaciones hechas por Hōsen, un amigo del pintor con una vida más bien desgraciada. Hōsen se ganó la existencia vendiendo “gangas” que supuestamente conseguía por su conocimiento del pintor. El narrador, que tiene una tarea y lo sabe, va sin embargo obsesionándose por el misterio del falsificador y la vida fallida de este va apoderándose de su relato, hasta que no importa otra cosa.

Yoshitoshi_-_100_Aspects_of_the_Moon_-_97Obasute recupera una leyenda japonesa que solía aparecer hasta en los libros infantiles: la época en que los ancianos eran llevados hasta el monte Obasute para contemplar la luna, y eran luego abandonados ahí, para reducir el número de bocas que alimentar en la familia. El narrador recuenta cómo conoció la leyenda, en un libro ilustrado y perturbador; y los paralelismos que guarda con su propia familia. Un relato elegante y profundamente conmovedor enmarcado por la sacudida emocional que sufrió Japón y sus habitantes durante la posguerra.

El relato final del libro, Luna llena, es un recuento, casi en forma de thriller, con momentos de tinte casi Shakespeariano, del ascenso y caída de un ejecutivo que pasa a ser presidente de una compañía cuando su antecesor cae en desgracia, el tiempo que se sostiene en el poder, hasta su propio derrumbe. Si se me permite el desvarío, es una suerte de versión japonesa de la novela de dictadores latinoamericana, tan propia del boom. Retrato implacable de una cultura empresarial donde el presidente es casi dios, y sólo su propia w374xh231_srcsoberbia, sumada a la adulación ciega y las traiciones, puede ir minando su poderío, hasta que el golpe de estado llega, a mano de los accionistas.

El libro de Inoue es apenas un aperitivo, delicioso e incontestable, de la mejor literatura nipona. Al terminarlo, fuera del placer postergado de la relectura futura, sólo queda anotarse a la lista de espera, para la próxima entrega que vaya preparando Sexto Piso de su obra.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 27 de julio del 2016