Libros 2009: Las decepciones

Los libros malos son muchos pero leerlos tiene el mismo costo en tiempo y esfuerzo que los buenos (salvo porque los abandonamos antes), por eso da tanto coraje cuando esperamos maravillas de un libro y este resulta una porquería. Aquí los que nos hicieron enojar este año:

1. El símbolo perdido de Dan Brown (Planeta)- Por fin se editaba la nueva novela de Brown. Después del éxito mundial irrepetible de El código Da Vinci, y de recetarnos toda su bibliografía previa como si fuera novedad con portadas frescas. Lanzamiento casi simultáneo en todo el mundo y resultó… un fiasco. Un millón y medio de ejemplares vendidos en el primer mes: suenan muchos. Pero frente a los ocho millones que vendió Harry Potter en veinticuatro horas (o los más de treinta del Código). Al margen de la calidad del texto, desacreditado por muchos críticos, Brown puede haberse topado un nicho desgastado por él mismo y lectores agotados de thrillers históricos. Si sólo Robert Langdon hubiera enfrentado una secta de vampiros bajo el Vaticano…

2. Nocturna de Guillermo del Toro y Chuck Hogan (Suma)- Producto de un lanzamiento mediático espectacular incluyendo un supuesto anticipo millonario, y todo para una novela aburrida y lamentablemente sosa sobre (¿adivinan qué?) vampiros.

3. Firmado con un klinex de Elmer Mendoza (Tusquets)– Uno de nuestros mejores narradores, flamante ganador del premio Tusquets en 2007, entrega un decepcionante librito de cuentos mediocres y apurados. A todo cazador se le escapa una liebre, pero ésta, nunca debió de salir del cajón.

4. La soledad de los números primos de Paolo Giordano (Salamandra) – La editorial quiso promocionar este libro argumentando que se vendía mucho en Europa y el autor era guapísimo. Giordano podría modelar en GQ Italia, pero su irritante regodeo en la fragilidad irreversible de la vida no deja de ser un melodramón prediseñado para explotar el morbo y la culpa del público europeo.

Para El Economista publicado viernes 8 de enero del 2010