75 – Adiós Mundo cruel: el escándalo mediático de la década (I)

 

Se trata del escándalo mediático más grande de la década en Inglaterra, y posiblemente de nuestra época.

Hace algunas semanas recuperaba en este espacio el caso de Sienna Miller quien había ganado una demanda contra el tabloide News of the World (NOTW) que había hackeado su teléfono para obtener información personal ilegalmente.

Hoy el número de víctimas de las intervenciones ilegales de teléfonos de este periódico llegó a cuatro mil; incluyendo miembros de la realeza, del gabinete, primeros ministros, parlamentarios, actores, modelos y estrellas deportivas.

Los reporteros del tabloide, entonces dirigido por Rebekah Brooks habían convertido en práctica frecuente el contratar detectives privados para investigar sus historias como Glen Mulcaire (ahora en prisión).

Quizá el más grave de todos fue la intervención del celular de Milly Dowler, una niña de 13 años desaparecida en Surrey en 2002, y poco después encontrada muerta. Recientemente se descubrió que Mulcaire, por órdenes del tabloide, hackeó el buzón de voz de la niña, y como estaba saturado con mensajes preocupados de amigos y familiares, procedió a borrarlos para liberar la memoria del teléfono y tener la oportunidad de recibir más mensajes de la dolida familia. Eso les dio falsas esperanzas a estos de que seguía viva, además de dificultar la investigación policíaca.

El asunto no quedó ahí. Cuando The Guardian reveló que se había intervenido a políticos y a la familia real, la policía empezó a investigar al periódico, sólo para descubrir más adelante que los cinco polícas a cargo de la investigación tenían también sus teléfonos intervenidos.

Una de las víctimas más célebres, fue el ex primer ministro británico Gordon Brown, quien tuvo que enterarse que su buzón de voz, cuentas bancarias, y hasta los registros médicos de su bebé habían sido obtenidos por el tabloide. La propia Brooks llamó en su momento a Brown y a su esposa para preguntarles por detalles específicos de la fibrosis cística que padecía su bebé.

Las últimas investigaciones apuntan a que el periódico pagaba a policías de Scotland Yard para que rastrearan los teléfonos de celebridades en las redes celulares (facultad exclusiva de la policía) y dieran a los reporteros su ubicación.

El escándalo alcanzó tal proporción, que Rupert Murdoch, director y dueño de News International la empresa mediática más poderosa del mundo; decidió clausurar News of the World, que publicó su último número el domingo pasado.

News International, para darse una idea, es propietaria de la cadena Fox, incluyendo Fox News, del Wall Street Journal, el Times de Londres, y otros tabloides como el Sun, además de estaciones radiofónicas y diarios en varios países.

Como consecuencia de las revelaciones, el gobierno británico decidió retirarle a Murdoch la concesión del uso del satélite B SkyB.

Intentando realizar un control de daños Murdoch cerró el periódico y despidió a todo el personal, excepto a la Brooks quien ahora es su mano derecha en Inglaterra. Varios diarios incluyeron en sus primeras planas el lunes, fotografías de Brooks y encabezados como: Periódico sacrificado para salvar a una mujer (The Independent).

Habrá que ver si el magnate mediático es capaz de salvar su otro tabloide (The Sun), el cual planea convertir en diario, de hundirse también por el escándalo. Hasta ahora lo único que ha mostrado News International ha sido su vocación para negarlo todo, mientras no compruebe. En la corte han pagado varios millones de libras a las víctimas, conforme las demandas se apilan.

News of the World no era un tabloide dominical más. Se trataba de una institución con 168 años de historia. En su época más popular, vendía 8.4 millones de ejemplares a la semana. Uno de cada seis ingleses lo leía en 1951. En el momento de su cierre, seguía siendo el periódico más leído en Inglaterra, su último número vendió la bicoca de 3.8 millones de copias.

Encabezados del Reino Unido y otras partes del mundo, retomaron el cierre del periódico. Algunos ejemplos serían: Goodbye, cruel World – Adiós, Mundo cruel (Daily Telegraph), Shut in shame – Cerrado en desgracia (Daily Express); Paper that died of shame – El periódico que murió de vergüenza (Daily Mail); Hacked to death – Hackeó hasta la muerte (The Times y Daily Mirror), The end of the world – El fin del Mundo (The i), World’s end (The Sun) y otros en EU, Australia y otros países.

Howard Kurtz apunta en The Washington Post que este derrumbe es una llamada de atención a unos medios que cada vez empujan más lejos el sobre de la ética; y también a un público que quiere lo jugoso y le da igual cómo lo consiguen. La práctica no es exclusiva del Reino Unido, varios periódicos de EU fueron descubiertos y demandados en los últimos años por situaciones similares, aunque a mucho menor escala.

En el mismo tenor Dominic Lawson de The Independent, señala que ese público que dice ahora estar en shock y escandalizado es igualmente cómplice de los medios que recurren a lo que sea para tener exclusivas.

“Si los resultados son feos, es porque los deseos son feos” argumenta C.J. Schuler en el mismo diario. Esto es producto de la obsesión mediática por buscar el ángulo personal en cada historia. No necesitamos prensa basura, como no necesitamos comida chatarra.

Habrá que decirle eso a los millones de lectores de News of the World, y de otros periódicos, revistas y programas televisivos similares en Inglaterra, pero también en el resto del mundo.

twitter @rgarciamainou

Para El Economista – Arte, ideas y gente del miércoles 13 de julio del 2011

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