Si la última semana es un ejemplo (qué digo la última semana: los últimos seis meses) me pregunto si pronto dejaremos de llamarlos medios masivos de comunicación y pasaremos a decirles por su verdadero nombre: medios masivos de especulación.
Basta echar un vistazo a las noticias más comentadas y discutidas por los analistas, tanto en televisión, en todos esos foros de opinión que suelen florecer durante los tiempos electorales, en la radio y en los periódicos.
Tema favorito: especular.
Ya decía Arcadi Espada en su brevísima visita a Agenda Pública que en España, los periódicos habían dedicado chorros de tinta a debatir si Zapatero se presentaría o no a los siguientes comicios. En sus palabras: a debatir una no-noticia.
Escucharlo me recordó de inmediato las largas horas dedicadas en Tercer Grado, Entre tres, Es la hora de opinar o innumerables columnas periodísticas, analizando las posibilidades y consecuencias de la alianza opositora en el Estado de México.
Alguien dirá que la especulación es lo más sabroso del debate. Que son precisamente esos momentos, en la radio, prensa o cualquier sobremesa entretenida en que los mexicanos disfrutamos más la política.
Los temas de especulación mediática parecen ser infinitos: ¿Quién será el candidato del PAN a la presidencia? ¿Por qué tan flaca la caballada? ¿Fortalecerá o debilitará a Peña Nieto la elección en el Estado de México? ¿Pasarán las reformas en el congreso? ¿Entrará el gobierno estadounidense en un shutdown? ¿Viene fuerte o débil López Obrador al 2012? ¿Se ha vuelto un hombre bueno y positivo? ¿Respira todavía Ebrad o sigue sepultando su candidatura? ¿Está el ejército ejecutando a los narcos con que se topa?
Cualquier lector o espectador de nuestros medios de especulación puede citar una docena más de ejemplos, y eso sin entrar a los deportes, espectáculos o la cultura.
Una de las razones por las que considero que Agenda Pública (FOROtv) es un programa indispensable, hoy en día, es por la capacidad de José Carreño Carlón y muchos de sus invitados, para hacer diagnósticos mediáticos lúcidos.
Valga como ejemplo, la captura este lunes de El kilo. Señalado en boletín emitido por la procuraduría de Tamaulipas como el “presunto responsable” de la muerte de innumerables migrantes y algunos funcionarios. Líder local de los zetas.
Lo primero que sorprende de la noticia es enterarse que hay procuraduría en Tamaulipas. Pero dejando la ironía de lado, me gusta como Carreño Carlón mira con recelo la presentación del capo ante los medios. Y es que cae en cuenta que a estos sólo les queda reproducir lo que dice el boletín. Sin posibilidad de comprobar si efectivamente el señor es el líder de quienes dicen, si es presunto responsable, culpable o inocente. No hay corresponsales. No hay fuentes locales. En algunos sitios el periodismo está presuntamente muerto.
Ni siquiera se va con la finta de que la labor de los medios sea llegar a conclusiones de inocencia o culpabilidad. El juicio mediático no es la labor. ¿A poco sólo queda reproducir lo que dice el gobierno?
No se nos olvide, si no hay noticias, siempre se puede recurrir a la ficción: se puede especular. Desde el que ponga el grito en el cielo porque el gobierno volvió a patear el “avispero”, hasta lo que se les ocurra esta semana. Cuando se tienen que llenar páginas y tiempo al aire y no hay fuentes, verificación o datos duros, sólo queda transcribir declaraciones, interpretar encuestas y explicarnos lo que va a pasar mañana o dentro de doce meses. Buen proyecto de tesis para algún futuro comunicólogo: qué porcentaje del contenido mediático es noticia, reportaje, encuesta, crónica, boletín o especulación.
La especulación se hace desde la óptica del analista. Puede ser todo lo elucubrada que se quiera, dar pasto a teorías de conspiración o apuntar a lo obvio como el resultado más factible. Lo que no hace es decirnos qué esta pasando. Suplanta el análisis de lo concreto por la proyección de lo posible, de lo probable, o de lo que le gustaría al analista pensar que es posible y probable.
La especulación es engañosa. Parece noticia pero no lo es. Nos dijo que Peña Nieto se vería muy afectado por la alianza. Que Ebrad o De la Fuente serán los candidatos de la alianza PAN PRD en el 2012. Que Diego Fernández de Cevallos estaba muerto, liberado y que sería el candidato ideal del 2012. Que el PRD se fragmentará mañana. Que la paz se recupera legalizando las drogas. Que el Cruz Azul será ahora sí campeón. Vamos, hasta qué vestido usará Kate Middleton en su boda. Y ya no entremos en las formas más viles de la especulación, como preguntar al aire si el Presidente es dipsómano.
Quizá el mayor problema radica en que este deporte nacional resulta endemoniadamente seductor. Si no qué haríamos con tanto adivino y bolas de cristal.
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Para El Economista – Arte, ideas y gente – miércoles 20 de abril del 2011
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