305 – Nadie está escuchando

Twitter-crisis

¿Qué está pasando con Twitter? Podemos hacernos la pregunta, como se la han estado haciendo docenas de analistas de tecnología en los últimos meses. No es cuestión de percepción. Los datos que hemos recibido de la empresa han empezado a alarmar a más de alguno.

Primero fueron los cambios corporativos, los despidos y renuncias, los reportes de conflictos en la dirección. Después, las cifras del 2015 en que según los reportes su base de usuarios se redujo por primera vez (desde su creación). Tercero, el mencionado bajo impacto de la red social en el tráfico del evento masivo por excelencia: el súper bowl.

twitter1-600x337Si para expertos tecnológicos como Shelly Palmer “Twitter está en verdaderos problemas” (su blog del esta semana), para otros como el economista y bloguero Umair Haque: está muriendo. En 2014 ya mencionaba en este espacio cómo la problemática en las estrategias de monetización y censura de la red social, estaban introduciendo ruido a un medio ya ruidoso.

Twitter nació con la promesa de ser una plaza pública insólita. Un medio de expresión al mismo tiempo microblog, red de socialización y tecnología para medir tendencias estadísticas. Todo menos un producto de consumo.

Su estrategia inicial apostaba por un acceso sencillo. Cualquiera podía inscribirse en unos segundos y empezar a “participar” en lo que prometía ser una conversación global. Esa estrategia, que Palmer llama “sin fricciones”, llevó a un crecimiento rápido, pero también a la proliferación de bots y seguidores falsos que inflaban los números y egos de las celebridades y tuiteros reconocidos.

Illustration by Natalie Matthews-Ramo.Esa puerta al flujo de información y la interacción casi democrática entre ciudadanos comunes y celebridades mediáticas y políticas, convirtió Twitter en un medio de desafío, cuestionamiento, denuncia y difusión de información (y desinformación) sin precedentes.

Ninguna red social recibió más publicidad gratis en el último lustro, publicidad impresa y sobre todo televisiva, donde la participación del público se convirtió tanto en ruega-tuits de todo tipo: sígueme@soyfamoso, opina con nosotros #somosinteractivos.

Con tantas menciones uno pensaría que la red social debería crecer exponencialmente, que su base de usuarios no debería estar por encima de los 320 millones que baraja desde hace unos años. ¿Cuántos de esos millones son usuarios, cuántos bots o followers clones inflan las cifras? Si tienes publicidad gratis en cada medio masivo, y no creces, es por una de dos (1) la publicidad no sirve (2) tu producto no gusta. Palmer se decanta por el segundo.

twitter-not-deadNinguna red social, Twitter mucho menos, está protegida por los derechos fundamentales de un estado libre y soberano. No hay libertad de expresión. Hay políticas corporativas de tolerancia a algunas cosas e intolerancia a otras. Twitter, como Facebook, Instagram y YouTube son empresas, con accionistas, con interés económico.

Para Palmer, el mayor problema de la red social es su incapacidad de definirse como un producto real de consumo. No es la mejor como microblog, ni como difusora de noticias, no es una red para comunicarte uno a uno (messenger), ni uno con muchos (broadcast), ni muchos con uno (e-mail), ni muchos con muchos (viral), es todos y ninguno. Encima, sus ejecutivos no han encontrado la manera de convertirlo en un negocio. En vender y sacar provecho de su producto.

Haque es más drástico, para él, la red social está muriendo y esto se debe a varias cosas. A un TL falsamente abierto, donde periodistas retuitean periodistas, activistas retuitean activistas, economistas a economistas y fuera de alguna guerrita ocasional entre estos grupos, nadie está escuchando.

NEW_portrait_03.081La clave, para él, es el abuso. El tema más difícil de resolver en la era de internet. “Esa atmósfera general de pequeñas violencias que permean la red social y no puedes hacer nada al respecto”. “Es una plaza pública donde la gente empuja, presiona, insulta, persigue, grita, acosa, amenaza, y te ataca, metiéndose en una conversación en la que ni siquiera eran parte, para aliviar su rabia existencia o lo que sea.” Y la empresa es ciega a ello o no le importa. La clave de su argumento es esta: cuando una tecnología es utilizada para reducir las posibilidades de la gente, más que para expandirlas, no puede crear valor para ella.

Otros han señalado que el mayor problema de Twitter es la falta de tracción, la sensación de no saber cómo ser escuchados ahí. Tuitean hacia un vórtice vacío. La gente requiere gratificación instantánea en las redes sociales y esa la consiguen fácilmente en Facebook o Instagram.

twitter-spam-fake-accounts-holidays-christmas-season-ecards-someecardsY es que no sólo se trata de un lenguaje secreto (la lógica de los hashtags) o de grupos de interés, o usuarios y celebridades que se conectan para arrojar su mensaje y seguir en lo suyo. Más de un usuario lo ha dicho: en meses recientes recibo más tuits que nunca, pero la mayoría son servicios informativos, noticias de diarios o portales, y publicidad. Nadie tiene tiempo de leerlos todos, de encontrar ahí lo que merece ser contestado, lo que necesita ser respondido.

Para Palmer, el camino de Twitter está en primero definir su identidad (de la mano de sus usuarios), atreverse a cambiar en serio o volverse en unos años otro Yahoo. Un servicio extra, casi irrelevante, en la tecnología de otros.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 17 de febrero del 2016

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