259 – El asesino y el documental

Durst_HBO

Al timón estaba Andrew Jarecki, director de Capturando a los Friedman, una historia inquietante y perturbadora que siguió la investigación de un maestro particular de cómputo acusado de abuso sexual y el nido de serpientes que eso destapó en su familia y la comunidad. Jarecki contó con acceso sin precedentes a la casa de los Friedman, incluyendo videos familiares, y consigue poner en entredicho tanto la cacería de brujas celebrada por la justicia local, como la propia culpabilidad del maestro y su hijo. Un tema torcido y difícil, tratado con tacto y humanidad, que le valió a Jarecki una nominación al Oscar de mejor documental en 2003.

The_Jinx_(miniseries)_POSTERSu nuevo proyecto era una miniserie producida y transmitida por HBO llamada The Jinx: The life and deaths of Robert Durst (Traducción: La maldición: La vida y muertes de Robert Durst). Jarecki ya había dirigido la película All Good Things (Crimen en familia) con Ryan Goslingy Kirsten Dunst, inspirada en la vida de Durst, un magnate de los bienes raíces de Nueva York vinculado con una serie de homicidios que culminó con la desaparición de su esposa.

El interés de Jarecki no terminó con la película y decidió desarrollar una miniserie documental junto a HBO que investigara la desaparición de Kathie, esposa de Durst, en 1982; el asesinato estilo ejecución de su amiga Susan Berman en el 2000 y un año después el brutal asesinato de su vecino, Morris Black. El documental se construyó utilizando noticias, imágenes de cámaras de seguridad, evidencias policíacas, entrevistas de archivos e imágenes nuevas rodadas por Jarecki, incluyendo entrevistas actuales, recreaciones visuales, y una exploración un tanto meta de la propia filmación y la vinculación de Jarecki con Durst. El centro de la miniserie lo constituyó la versión del propio Durst. A este le gustó Crimen en familia y llamó a Jarecki después del estreno para ofrecerle una entrevista que fue incorporada a la miniserie.

La transmisión de la serie empezó en febrero del 2015 y concluyó la semana pasada. Un día antes del final de la serie, Durst fue arrestado en Nueva Orleans por el FBI como parte de la investigación por el asesinato de Susan Berman gracias a evidencia presentada por la propia miniserie. Cuando arrestaron a Durst, encontraron en su poder un revolver calibre 38, una cantidad grande de efectivo y una máscara de goma.

El final de la serie incluía algo que ninguna agencia de justicia de los EU había conseguido en tres décadas: durante la entrevista, Jarecki logró que Durst confesara los crímenes.Durst_Segar_Reuters

En las últimas escenas del último episodio (y en este caso lamento el inevitable spoiler), Jarecki confrontó a Durst con evidencia aparentemente indisputable de su culpabilidad. Durst interrumpió la entrevista y entró a un baño, todavía llevaba el micrófono de la entrevista conectado. En el baño, solo, de pronto dijo en voz alta: “Ahí está. Te cacharon…¿Qué diablos hice? Matarlos a todos, por supuesto”.

Para añadir a la polémica, el arresto de Durst se dio un día antes de la transmisión del programa final, mientras el magnate pretendía huir a Cuba, donde, a pesar de la renovada relación con EU no hay extradiciones.Tal parecería que Jarecki y su equipo merecen una medalla por su servicio público.

En lugar de ello Jarecki y su socio, el productor Marc Smerling, están bajo la lupa de un escrutinio similar al que sufrió Durst, y es que la versión difundida por The Jinx no cuadra del todo. Particularmente en un aspecto primordial: ¿Cuándo se dio esa segunda entrevista? ¿Cuándo se grabó el audio en el baño? ¿Cuándo fue compartido por Jarecki con la policía?

The+Jinx+New+York+Premire+TRTGMxRtLhelAmbos socios cancelaron entrevistas y giras promocionales aduciendo que serían llamados como testigos en el juicio de Durst, un pretexto que suena forzado dado que hasta ese entonces llevaban una campaña un tanto agresiva de apariciones mediáticas.

En una entrevista con el NYT, Jarecki afirmó que habían pasado dos años después de la entrevista, cuando el audio del baño fue descubierto. Directa contradicción con la línea narrativa del documental, donde el director narra que en un arresto previo, Durst pidió imágenes a Jarecki para limpiar su nombre, y entonces aceptó una segunda entrevista donde se graba el mencionado audio.

Pero ese arresto se dio dos años atrás, y los tiempos no cuadran entre lo declarado por el documental, Durst, y los creadores. Para complicar más las cosas, el propio Jarecki dijo en otra entrevista a CBS que había encontrado el audio meses después de la entrevista (no dos años, como explicó después al New York Times).

La polémica radica en que buena parte del documental se dedica a cuestionar las explicaciones y coartadas de Durst para los crímenes, incluyendo inconsistencias y contradicciones en algunos de sus testimonios. La narrativa del documental crea una atmósfera de suspenso previa a la revelación final que bien puede ser uno de los momentos más insólitos y poderosos de la televisión estadounidense en su historia.

El cuestionamiento principal es si existe conexión entre la fecha del arresto y la exhibición del episodio final del documental, si hubo ahí un acuerdo perverso para elevar los ratings, si todo el tiempo transcurrido entre la grabación de la confesión de Durst y su transmisión al aire, el FBI estuvo al tanto. La agencia federal afirma que se realizó el arresto ese día porque Durst, errático y desquiciado, estaba a punto de huir del país. El equipo de Jarecki había elevado su seguridad personal temiendo algún ataque. Y en un suceso que ha atraído más atención y cuestionamiento mediático de la esperada, es ahora Jarecki, quien ha empezado a evadir las preguntas sobre cuándo realizó esa entrevista y exactamente cómo se dieron los tiempos.

Todo el asunto recuerda la famosa paradoja de Hardy y, que aunque aplicada directamente a la física cuántica, como el efecto del observador se da en la ciencia, no deja de tener relevancia en el contexto del caso Durst/Jarecki: “Si bien no es posible sacar conclusiones sobre sucesos pasados que no se observaron directamente, es claro que el acto mismo de observar afecta la realidad que se intenta descubrir”.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 25 de marzo del 2015