229 – La decadencia de Twitter

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Durante años, el correo spam por excelencia advertía a los usuarios de algún servicio gratuito de internet, que si no lo reenviaban a todos sus contactos, a partir del día siguiente les sería cobrado. No importa si era Hotmail, Whatsapp, Google, Yahoo o Gmail. El correo florecía en aquellos que en el fondo no entendían por qué el servicio era gratis. La gratuidad del correo electrónico, los buscadores o las redes sociales era algo demasiado bueno para ser verdad.

En la gran mayoría de los casos esos correos eran falsos pero circulaban. Los peligros de las cadenas siempre han sido ninguneados (o ignorados) por los que las reenvían. Sea porque en el fondo creen que Microsoft está rastreando su correo para pagarles una millonada, la bendición de la virgen del Santo Socorro sólo llega si lo reenvías siete veces, o porque están convencidos de hacer labor social enviando a todo el mundo la cura del cáncer mediante aceitunas negras o un aviso del peor virus descubierto por la humanidad.

Spam by CorbisLo paradójico es que ese mismo virus puede ir incluido en el correo, junto con información incorrecta, ligas a negocios fraudulentos y difusión del miedo; además de tiempo perdido e irritación para los demás.

Con la aparición de las redes sociales, ambos fenómenos se hicieron presentes. El temor a que nos sea de pronto cobrado compartir el video del perro persiguiéndose la cola, y una nueva manera de difundir que nos ganamos dos millones de libras en la Lotto europea y heredaremos a un monarca africano.

Las redes sociales surgieron como modelos de interacción y cobraron gran popularidad mucho antes de que se hiciera público su modelo de explotación económica. Facebook implementó los anuncios cuando estuvo bien posicionado, y ha llevado su explotación al grado de cobrarnos por “promover” algún mensaje a los mismos “amigos” a quiénes antes llegaba en forma gratuita.

Hace unas semanas discutía aquí el experimento de Facebook donde se manipuló el estado de ánimo de los usuarios reforzando ciertos tipos de mensajes y contenidos en la lista de “destacados”. Si sumamos esa experiencia con otros experimentos que han comprobado, por ejemplo, que la gente compra más cuando está feliz, quedará claro como los algoritmos pueden diseñarse para maximizar la compra y el consumo.

Twitter cageTwitter se había mantenido al margen. La explosión exponencial de su crecimiento se dio hace un par de años favorecida por varios factores: (1) La inmediatez de la información, (2) El uso de los #hashtags para crear tendencias (3) El que el usuario tuviera el control absoluto sobre lo que quería ver (4) la libertad para difundir, conectar y crear solidaridad en forma veloz.

Hace unos meses, Twitter implementó la primera etapa de explotación comercial: anuncios. Colados en nuestro TL como si fueran un mensaje más de alguna de las personas que seguimos. Los anuncios eran una intromisión particularmente irritante, porque no se ofrecía alternativa al usuario. No existe un modelo como el de los Apps telefónicos donde se puede comprar la versión sin publicidad.

El afán por agrandar la red de contactos, ha saturado los TL de millones de usuarios, al grado que se ha vuelto casi imposible crear impacto o tendencia con un solo tuit (a menos que seas Lady Gaga, Obama o alguna celebridad televisiva). Los tuits individuales son ahogados por el ruido.

Entre los elementos que más ruido generan están las publicaciones automáticas. Sean la geolocalización del usuario, imágenes de Instagram, la canción que se escucha en Spotify, actualizaciones de status en Facebook, avisos de estadísticas de nuevos seguidores, el “diario” del usuario, etcétera. Esto sumado a reportes minuto a minuto de tal deporte o evento mediático, favoritos de alguien. De ahí el surgimiento herramientas para limpiar y filtrar el TL.

islamic-state-james-foley2En fecha reciente Twitter se ha decidido por dos reglas insólitas. La primera es la censura. Twitter decidió prohibir la difusión del video de la ejecución del periodista estadounidense James Foley que circuló hace unos días, incluyendo el bloqueo de las cuentas que lo compartían. Aparentemente se trata de una decisión sensata para evitar la promoción de un acto terrorista. Sin embargo, detrás de la decisión hay consecuencias inquietantes, como reflexiona Mike Elgan en Computerworld:

“¿Es Twitter la plaza pública mundial que era? ¿Existe como medio neutral o existe para que un puñado de jovencitos estadounidenses motivados por las utilidades impongan sus valores en el mundo?”

La intervención a pesar que la naturaleza del propio medio había generado una tendencia que solicitaba a la gente que dejara de compartir el video. Para Elgan, la medida es similar a la censura que existió en EU durante los años 60 y 70 para que no se difundieran imágenes de la guerra de Vietnam porque desmoralizaban a la población y fomentaban el movimiento pacifista.

Twitter CensuraEl que la “realidad” esté disponible para ser enfrentada por quien lo elija es tan importante como la libertad de expresar lo que queramos o necesitemos. Al intervenir, Twitter toma partido y asume que sabe lo que es bueno para nosotros (o quizá, lo que es bueno para las ventas).

El último factor que señaliza la decadencia de Twitter es la implementación de algoritmos  estilo Facebook. Ahora, no sólo veremos lo que elegimos ver, a quienes elegimos seguir. Twitter “colará” en nuestro TL tuits de otros usuarios que considere populares o pertinentes. A pesar de que las pruebas piloto del proyecto fueron contundentemente rechazadas por los usuarios. Estos nuevos tuits estarán ahí porque “debemos verlos”, y no seremos capaces de bloquearlos o borrarlos.

Para quienes se preocupaban que su servicio gratuito favorito se convirtiera de pronto en de paga, la preocupación era injustificada. Lástima. Por lo menos si pagáramos podríamos exigir derecho a la información y libertad para lo qué queremos ver y lo qué no. Twitter sigue siendo gratis, con anuncios, censura y manipulación, un modelo mucho más redituable.

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 27 de agosto del 2014

Ligas de interés

El extraordinario texto y reflexión sobre el caso James Foley de Mauricio Meschoulam en El Universal.

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