
El 26 de febrero del 2012 la policía fue llamada a atender disparos en una calle de Stanford, Florida. Al llegar la policía descubrió a un joven de 17 años muerto (Trayvon Martin) y a un hombre con los brazos levantados (George Zimmerman) que afirmó haberle disparado.
Zimmerman formaba parte de un programa de vigilancia vecinal, Martin supuestamente visitaba amigos en la ciudad. El primero se veía golpeado y alegó defensa propia, Martin iba desarmado.
El caso Zimmerman terminó en un publicitado juicio, cuyo veredicto final, hace un par de semanas ha causado una tormenta de malestar mediático, violencia, protestas raciales, levantamientos urbanos, declaraciones gubernamentales y mucha, pero mucha, polémica en el país vecino.
Si hiciéramos caso a las declaraciones de algunos, el caso fue una vuelta a los años sesenta: un joven negro inocente es asesinado sólo por ser negro, perseguido y prácticamente cazado por un vigilante vecinal con prejuicios.
El propio Obama declaró “Trayvon Martin pude haber sido yo”. Los medios de comunicación estadounidenses no hicieron mucho para aclarar el panorama. Como suelen, arrojaron por año y medio innumerables fragmentos de noticias, opinión, reacciones viscerales y alarmismo.
¿Es este otro crimen de blanco contra negro como el caso King? En un país donde las cicatrices por el turbulento pasado racista apenas parecían empezar a sanar, el caso no podía haber sido más desafortunado.
Ya desde marzo del año pasado las asociaciones de derechos civiles pugnaban por un fiscal especial. Líderes religiosos en todo el sur del país organizaban protestas, el FBI se involucró en la investigación, junto con el departamento de justicia federal (algo que sólo sucede cuando se trata de crímenes federales o si hay componentes raciales o de odio).
Los jefes locales de policía renunciaron, los reverendos exigían justicia, el caso se turnó en política pura, y eso desde marzo del 2012. El primer fiscal afirma que el alegato de defensa propia es contundente, se le remueve del cargo. Ante el surgimiento de violencia local, manifestaciones y mucha presión, finalmente se arresta a Zimmerman en el mes de abril.
El equipo de defensa consigue donativos en línea por más de 200 mil dólares. Zimmerman declara que él no es racista, que Martin lo atacó primero, que él sólo se defendió. Para julio, el acusado ha salido y entrado de la prisión un par de veces, se le quita la fianza, se le otorga una nueva. El ayuntamiento despide al jefe de policía, las protestas se intensifican. La esposa de Zimmerman es arrestada por supuesto perjurio.Se organiza un memorial para Martin. A finales del 2012, el acusado demanda a la televisora NBC por haber reeditado su llamada al 911 para hacerlo parecer racista.
En Breitbart.com, el periodista, John Nolte aclara algunos puntos polémicos. Uno, no hay elementos raciales en los disparos. Zimmerman, aclara, es de raza hispánica, no blanca. Una investigación a fondo en su pasado prueba que no era un tipo racista, que había salido con mujeres negras, y tenía una larga carrera como tutor y colaborador social. El padre de Zimmerman es blanco, (su madre peruana), alegaron algunos, para Nolte es tan blanco como Obama negro.
El veredicto de la corte fue contundente, Zimmerman fue declarado inocente por motivos de defensa propia. Algunos jurados declararon que el caso evidentemente no tenía motivaciones raciales y los alegatos de defensa propia eran sólidos, incluyendo fotografías de los golpes que Zimmerman recibió en la cara y parte posterior de la cabeza por parte de la víctima. Los testigos describen a Zimmerman como un tipo tranquilo, amable, cortés y un vecino responsable.
Para los feligreses religiosos del sur, para las organizaciones políticas y civiles, y para muchos medios, incluidos algunos voceros del gobierno federal, el panorama es el opuesto. Se habla de demandas civiles, de protestas y de “hacerse justicia”.
Lo cierto es que la ley de defensa propia de Florida (y 20 otros estados) permite que la gente que teme por su vida, oponga resistencia y no huya (aunque pueda). El arma que Zimmerman llevaba, como parte de la guardia vecinal, era legal. El propio Obama bajó su tono pidiendo calma después del veredicto: “somos una nación de leyes y el jurado habló”.
Las protestas han llevado a tal grado de violencia racial, que la revista Time dedicó un número especial al caso. En su reporte, desde el ingreso medio hasta la percepción, los porcentajes en las cárceles y el número de arrestos, el panorama de racismo, que se creía en proceso de extinción con el triunfo de Obama, queda bastante en entredicho.
Algunos analistas señalan a los medios como responsables de la tormenta, otros apuntan al propio Obama y sus desafortunadas declaraciones, unos más a los activistas. Para Michael Scherer y Elizabeth Dias de Time es claro, la situación de desigualdad social, y el deterioro moral, legal y político hablan de un problema que nunca realmente se arregló.
Mientras tanto, Zimmerman se las ve con una serie de causas civiles en su contra, incluida una posible causa federal por determinarse. Casos que, centrados en el tema racial, lo dejan en la agenda pública, alimentando la polémica, y en este caso, el odio y la violencia.
Hoy en día, la población latina, esa a la que pertenece Zimmerman, es el grupo racial mayoritario en los EU. Una de las razones por las que la nueva ley de inmigración, esa que tanta publicidad ha llevado, nunca pasará por la cámara baja del congreso estadounidense, es precisamente esa. Los republicanos saben que de pasar la ley y hacer ciudadanos completos a un buen número de esos millones de latinos, los votos de estos no les serán favorables en la siguiente elección y la desmoralización de sus bases brutal, algo que no podrían aceptar.
Twitter @rgarciamainou
Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 7 de agosto del 2013
Ligas relevantes
Timeline del caso Zimmerman
Videos y cápsulas noticiosas del caso en CBS
The Washington Post sobre el veredicto
Cobertura de The Huffington Post.
RT
RT
RT
RT
RT
RT
Columna de @rgarciamainou sobre el caso Zimmerman http://t.co/I5FFntzS99
RT
Cecilia Mainou Abad liked this on Facebook.
RT
RT
Ivan Ayalovich liked this on Facebook.