169 – Héroe o traidor

Snowden

La historia de Edward Snowden se puede contar como una escena de espionaje salida de una novela de John Le Carre. Snowden, un joven técnico informático con acceso ultra secreto en la NSA (la Agencia de Seguridad Nacional de los EU), filtró hace unos días, documentos a tres periodistas exhibiendo el nivel de invasión a la privacidad en que ha incurrido el gobierno estadounidense en años recientes.

Después de intentar en vano persuadir a uno de los periodistas para que instalara sistemas encriptados en sus computadora para enviarle la información, Snowden recurrió a un esquema más sencillo y más dramático.

the-guardian-front-page-2La escena fue descrita en The New York Times: “se instruyó a los contactos a ir a Hong Kong, visitar una esquina solitaria de un hotel, preguntar en voz alta por instrucciones para llegar a otra parte del hotel. Si todo sonaba bien, su fuente caminaría por ahí sosteniendo un cubo Rubik”.

Los tres periodistas fueron Glenn Greenwald, autor en favor de los derechos civiles recientemente integrado al equipo del diario inglés The Guardian. Laura Poirtras, una documentalista especializada en vigilancia y Ewen MacAskill un reportero también de The Guardian.

Aquellos que aman las teorías de conspiración han de estar de plácemes, y es que el escenario revelado parece salido de las entrañas de Hollywood. Según Snowden: “la NSA ha creado una infraestructura que les permite interceptar casi lo que sea. La gran mayoría de las comunicaciones humanas son automáticamente procesadas sin blancos específicos. Si yo quisiera ver tus correos electrónicos, o el teléfono de tu esposa, sólo necesitaría utilizar interceptores. Puedo obtener tus correos, contraseñas, registros telefónicos, números de tarjetas de crédito”.

En los ojos del mundoSobra decir que las credenciales de Snowden han sido más que verificadas. Un joven que por su destreza en la informática ascendió rápidamente dentro de una institución que necesitaba extender sus capacidades en esta área. Pronto, según admite en la entrevista en video con Greenwald, empezó a toparse con información perturbadora, y cuando hacía preguntas referentes a lo que consideraba abusos, descubrió que a nadie le importaba. Estaba ayudando a construir una “arquitectura de opresión”.

Una de las primeras cosas que reveló Snowden, es que el gobierno de EU obtiene, sin ordenes judiciales, los registros telefónicos de decenas o cientos de millones de estadounidenses que no tienen vínculos de ningún tipo con el terrorismo. La segunda, es que cuando la NSA apunta sus miras sobre un sospechoso nacional o extranjero, tiene la capacidad de obtener grandes cantidades de información de todas las compañías estadounidenses que proveen servicios en internet (Facebook, Google, Yahoo, Microsoft y Skype).

NSA Phone RecordsLa más reciente filtración de Snowden se refiere a un programa llamado “informante sin límites” cuya labor es mantener enterados a los directivos de la NSA de información recopilada en todo el orbe. Estamos hablando, según The Guardian, de noventa y siete mil millones de piezas de información obtenidas de redes informáticas de todo el mundo. Algunas de los países claramente antagónicos a los EU como Irán y Pakistán, pero otras (muchas) de sus aliados más cercanos.

Si desde el 11 de septiembre, el gobierno de Bush le dio mucha latitud a sus vilipendiadas agencias de espionaje, lo cierto es que desde entonces las instancias del congreso que vigilan esta labor se han dedicado a dar el visto bueno con revisiones apenas por encimita. Sea por ingenuidad, falsa idea de patriotismo, o injustificada ignorancia. Mucho se acusó a los republicanos de llevar el espionaje interno demasiado lejos, quizá lo más duro dicho por Snowden, es cómo bajo el gobierno de Obama, estas prácticas han continuado o se han recrudecido.

Y aunque las primeras encuestas señalan que la mayoría de los estadounidenses están dispuestos a que el gobierno vaya demasiado lejos con tal de evitar actos de terrorismo, todavía una buena mayoría de ellos considera que inmiscuirse en su privacidad es un abuso.

Las revelaciones de Snowden han pasado por los encabezados mundiales, las bromas ácidas de los talk shows, y un reciente enfrentamiento entre editorialistas en varias publicaciones. Es el clásico dilema del whistleblower: unos lo llaman traidor, vendido, narcisista, que hizo todo para obtener notoriedad y puso en peligro la seguridad nacional de su país. Ellos piden que sea extraditado de China, juzgado con severidad y refundido (mínimo) en la cárcel.

Para otros, y me incluyo, Snowden es un héroe, no comparable con las filtraciones a wikileaks porque seleccionó cuidadosamente lo que mostraría. Porque denuncia sin poner el peligro a los agentes, ni métodos utilizados en estrategia antiterrorista, pero principalmente porque se juega la vida por las libertades individuales, que en este caso no sólo son las de los habitantes allende el Bravo, sino las de todos aquellos que día a día utilizamos correo electrónico, hablamos por teléfono o navegamos por las indiscretas y vigiladas aguas del internet.

Al margen de la etiqueta, las revelaciones de Edward Snowden pintan un mundo sobrevigilado donde la privacidad dejó de ser un derecho elemental hace rato.

@rgarciamainou

Para El Economista, Arte Ideas y Gente del miércoles 12 de junio del 2013

Ligas de interés

The Guardian sobre la reacción en el congreso de EEUU después de las revelaciones de Snowden.

The Daily Beast sobre el linchamiento mediático a Snowden.

Interesante la postura de John Cusak sobre Edward Snowden y lo que llama “el principio de Snowden” en The Huffington Post