139 – Camada de series

Es nuevamente noviembre. Temporada de estrenos de series de TV. El equivalente al otoño estadounidense, que empieza allá en septiembre. Como suele suceder, los canales promocionan en forma irregular, avisan mal y tarde, y en general dan la apariencia que les da lo mismo que veamos o no algunos de sus lanzamientos. También inician las nuevas temporadas de algunas de las más conocidas y destacadas. Sirva este comentario como una guía sobre lo que vale la pena en la más reciente camada.

Arrow (Warner)

Enésimo intento por popularizar una serie de superhéroes. Después del fracaso de Héroes, The Cape, y la tontería de No ordinary family. En este caso, es una visita al Universo DC, en el estilo de la exitosa Smallville con un giro a la (fake) Dark Knight.

El héroe es Green Arrow, un viejo miembro de la Liga de la Justicia. Oliver Queen (Stephen Amell luciendo el físico) cuyo origen fue mejor tratado en la novela gráfica Green Arrow: The long bow hunters de Mike Grell.

Continuando el espíritu de rejuvenecer superhéroes para apelar a un público juvenil (la produce CW), el equipo detrás de Arrow toma prestadas ideas de un puñado de otras series (la lista de venganza de Revenge o la isla de Lost) y pretende construir su mitología a partir de generalizaciones (“Traeré justicia a esta ciudad”).

Aún así, sus tres primeras entregas resultan entretenidas, con buenas secuencias de acción y un entramado de personajes con química y potencial. Si sólo evitaran la engorrosa narración que copiaron a Dexter, y se concentraran en contar la historia.

En la camada: es el hijo activo y popular, aunque un poquito superficial.

The Client List (Sony)

Jennifer Love Hewitt produce y protagoniza esta nueva serie sobre Riley, una madre de familia, que se ve obligada, por aciagas circunstancias económicas y sentimentales que no vale la pena mencionar, a trabajar como masajista en un SPA de un pequeño poblado tejano. Ahí, las propinas son más generosas, si se da un servicio “especial” a una lista de clientes selectos.

La idea que pretendía ser polémica, es mala, y la ejecución aún peor (y no hablo de los masajes). La lista de clientes que buscan un “final feliz” en el SPA, mientras la Hewitt desfila su versión del catálogo de Victoria Secret, está conformada por una larga lista de modelos masculinos, todos galanes y millonarios. Ni un sólo patético y solitario hombre común, oficinista o burócrata solitario, antisocial o no digamos feo, esos sólo van por masajes normalitos. Encima, Riley tiene un corazón de oro, es la mejor madre, y aprovecha para aconsejar a sus clientes sobre cómo llevar una mejor relación de pareja.

Es la hija hipócrita de la camada, igualmente fresa y golfa.

Go On (Warner)

El regreso a la tele de Mathew Perry después del desafortunado fracaso de la estupenda Studio 60 on the Sunset strip y la gris Mr. Sunshine. Un locutor deportivo de la radio se ve obligado a asistir a un grupo de soporte cuando entra en crisis por la muerte de su mujer.

La dinámica del grupo es hilarante, el guión lleno de los hallazgos que hacen un feliz sitcom, y muchísimo potencial en apariencia (porque al parecer tiene un solo hilo de dónde cortar).

Es el hijo simpático, carismático y ocurrente de la camada.

Elementary (Universal)

La enésima adaptación de Sherlock Holmes a la pantalla chica. Tomando la batuta que estableció la BBC, aunque con una propuesta muy distinta. Esta versión pone a Holmes (Jonny Lee Miller) en Nueva York en época contemporánea, mientras es acompañado por la Dra. Watson (Lucy Liu). En la única premisa forzada, Watson se muda con Holmes como una especie de supervisora para evitar que Holmes recaiga en una inmencionada adicción a las drogas. Esa misma que lo llevó a huir de Londres y establecerse en NY como asesor de la policía comandada por el capitán Gregson (Aidan Quinn).

Al margen de lo que toma de aquí y allá, préstamos que van desde House hasta El Mentalista, los guiones de los primeros capítulos son buenos, combinando humor con deducción y vueltas de tuerca ingeniosas.

El más inteligente de la camada.

Nashville (Sony)

Connie Britton encarna a Rayna Jaymes una súper estrella del country, un poco venida a menos por los cambios generacionales en el mercado musical y los gustos juveniles. Su antagonista, Juliette Barnes (Hayden Panettiere) es una ambiciosa y promiscua intérprete en los primeros lugares de ventas (pensemos en una versión maquiavélica de Taylor Swift), que aún requiere autotune y todas las triquiñuelas del estrellato artificial. Ella es la mala de la película, lo que nos demuestra por sus miradas intermitentemente lascivas y maliciosas. Pero también es víctima de una madre adicta y de su desnuda ambición.

Sin embargo, Nashville, creación de Callie Khouri (Thelma & Louise) va mucho más allá de su rivalidad. Se sostiene en un fuerte elenco secundario extendido a muchos aspectos de la ciudad que la inspiró; como la política local, las intrigas familiares, los orígenes de una buena canción, el pasado y sus secretos y la oscilante lealtad del éxito y la fortuna. Por encima de todo el talento de Britton para dar credibilidad y dignidad a Jaymes.

Es la mayor, más madura y compleja de la camada.

Al final la lista no pretende ser exhaustiva, quedan pendientes algunos lanzamientos de esta y las próximas semanas (como Last Resort). Ya habrá oportunidad de hablar de ellos, si valen la pena.

twitter @rgarciamainou

Para El Economista, arte ideas y gente del miércoles 7 de noviembre del 2012