42 – Tendencias

Los medios son formidables cuando no hay noticias trascendentes. Cuando los ve uno abrazar tiempo en horario estelar, online y muchas páginas hablando de los chicles abandonados en las calles de la Ciudad de México, se da uno cuenta con cuánto alivio deben abrazar el siguiente atentado terrorista del crimen organizado; el que los coreanos se invadan el uno al otro; la improvisada declaración inane de algún político (o ex presidente); o la polémica provocada cuando un prelado católico de la diócesis nacional se expresa sobre cualquier tema social del siglo veintiuno.

Nada más la UNESCO declara a la cocina mexicana patrimonio cultural de la humanidad y ahora cada puesto de garnachas quiere su medalla. Se debaten recetas, platillos favoritos y en una de esas encuestas con preguntas que orillan al lector a expresarse con mucha claridad, María de las Heras consigue un dato de lo más simpático. El grueso de los entrevistados (el uso de la palabra grueso no es accidental) afirmó que la obesidad en México se debe a que se ha abandonado el consumo de aguas frescas, fritangas, chalupas y tortas de carnitas por las malvadas hamburguesas, pizzas y hotdogs. De las Heras descubre el hilo negro: la culpa de que estemos gordos es de los gringos y su imperialismo gastronómico.

El puente revolucionario y la liguilla nos han regalado unos días de respiro, sin masacres o secuestros de alto perfil. Lo más caldeado de la agenda nacional fueron las condenas y aplausos a la celebración del 20 de noviembre. La prueba está en los temas que cansadamente discuten en “la hora de opinar” esta semana: la cocina mexicana, la enésima pasada a revisar si la estrategia del gobierno frente al narco es la más efectiva, y cómo sacar adelante la educación en nuestro país.

El segundo tema es novedoso (se nos explica) por los resultados de las nuevas encuestas, porque no hay nada más interesante que tratar de interpretar lo que el pueblo de México piensa, especialmente cuando no hay un partido político al que pasarle factura por tan tremenda labor.

La gran mayoría piensa que la lucha contra el crimen organizado debe seguir, pero también la gran mayoría piensa que hay que revisar la estrategia, dice el invitado de Leo Zuckerman. En la encuesta de Buendía y Laredo, a la pregunta “En su opinión, ¿la estrategia de combate al narcotráfico del presidente Calderón ha hecho que México sea un país más seguro, menos seguro, o no ha afectado el nivel de seguridad en el país?” 7 de cada 10 mexicanos dijieron que la estrategia del presidente Calderón ha creado un país menos seguro.

En primera lectura se podría calificar como de franca censura a “la estrategia del Presidente”, lo cual resulta inevitable cuando se hace una pregunta con ese sesgo. Probablemente preguntando “La estrategia del combate al narcotráfico del gobierno…” la condena hubiera sido idéntica pero al gobierno, o al PAN, o a la democracia. Y si se sustituye la palabra estrategia con otra más incendiaria como necedad, los encuestados hubieran afirmado casi lo mismo, con mejor encabezado.

Ya lo probó María de las Heras con las malvadas hamburguesas: nos gusta señalar culpables. Por cierto, la pregunta de Demotecnia no cantaba nada mal las rancheras: En México hay un problema de obesidad. Hay quien dice que el culpable es la cocina tradicional mexicana porque tiene mucha grasa y carbohidratos, otros dicen que el problema se dio cuando empezamos a comer hamburguesas y otras comidas importadas. ¿Usted con cuál de estas dos opiniones está de acuerdo? Sin duda ante la disyuntiva de traicionar a la patria gastronómica (encima Patrimonio Cultural de la Humanidad!) y la cómoda xenofobia al fastfood, el 68% de los encuestados se inclinó por la segunda, y después se terminó su bolsa de Sabritones y su Frutsi.

No cabe duda que al toparse con los resultados de encuestas, resulta un buen ejercicio leer no sólo a quién y cómo le preguntaron, sino qué le preguntaron. En las encuestas suele ser más importante la pregunta que la respuesta para interpretar el resultado. Así no sería tan fácil afirmar que la mayoría de los mexicanos opina que hay un desgaste en la estrategia de Calderón (lo cuál se obtiene fácilmente preguntando: ¿Opina usted que la reciente violencia que inunda nuestro país se debe a un desgaste en la estrategia del presidente Calderón para atacar al narcotráfico?

Claro que revisar la técnica al formular la encuesta no serviría de pretexto para que algunos analistas como Jorge Castañeda se froten las manos de gusto con los resultados, para luego soltar su palabra favorita (fallida) para calificar los esfuerzos del gobierno frente al crimen.

Sin duda estamos en un México más gordo, más violento, más tirador de chicles en las calles, y más dispuesto a echarle a culpa a los demás de nuestros males. Entonces ¿cuál es la noticia?

Para El Economista – Arte, ideas y gente del miércoles 24 de noviembre del 2010

En El Economista Online

Ligas a trabajos mencionados en esta columna

La encuesta de Buendía y Laredo

El artículo de María de las Heras en El País

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