258 – Degustación cultural

TelevisaFOROtv

Durante sus primeros años de existencia, Final de Partida dedicó media hora diaria a hablar sobre cultura en el más amplio sentido de la palabra. Su media hora nocturna en FOROtv podía estar dedicada a un poeta clásico, un arquitecto alemán, equipo de futbol, exposición de caricaturas, el diseño de corbatas o un chef devoto a los licuados o al chocolate artesanal.

El programa típico iniciaba con una cápsula de un par de minutos, realizada por Mario Villanueva, donde se hacía una introducción general al tema del día. Después, alguno de los conductores (Nicolás Alvarado o Julio Patán) hacía su propia introducción específica: dos o tres minutos bien estudiados y preparados, a veces inteligentemente matizados por una opinión polémica, para despegar la discusión.

Después de un breve intercambio entre los conductores, se anunciaba la pregunta twitter de la noche, y se leían algunas respuestas, mientras el invitado aprovechaba el close-up de la pantalla para colarse imperceptiblemente (casi siempre) al set. El resto del programa lo constituía usualmente una estimulante conversación con el invitado, fuera este un experto en el tema, un creador, curador de museo, político, y/o un amigo o familiar de los conductores. Algunos invitados repetían con cierta frecuencia: el entrañable Gustavo García, Tere Vale, Pedro Aguirre, Oscar Uriel, el gran Moisés Palacios, Ivan Nieblas, Alejandro Hernández, Aurora Cano o el delirante experto en jazz Eugenio Elías; por mencionar unos cuantos de una larga lista.

cq5dam.thumbnail.624.351El programa, que alguna vez llamé “los treinta minutos más necesarios de la televisión mexicana”, conseguía balancear la conversación con un clavado a veces profundo, a veces trivial, a temas culturales de toda índole, desde Los Smiths hasta Topo Giggio, pasando por el Bauhaus o su odiado Harry Potter. Las filias y fobias de los conductores aportando el contraste sabroso en una discusión que las más de las veces solía ser inteligente y estimulante.

Una de sus mayores cualidades, que sin importar si el espectador fuera experto, aficionado o neófito en el tema del día, el tratamiento solía despertar interés o curiosidad. Gracias a Final de Partida descubrí músicos, autores o películas que ahora considero indispensables.

Este año alguien decidió que el formato anterior necesitaba cambiarse. Que en lugar de dedicar programas enteros a temas e invitados específicos, sería más estimulante (o pertinente) dedicar la primera mitad a discurrir sobre otros temas, que a lo mejor, sin merecer la atención de un programa entero, podían complementar la discusión o resultar pertinentes.

cq5dam.thumbnail.624.351-1Así, en el nuevo formato, cada conductor suele abordar algún tema marginal: Una exhibición a la que se asistió, una recomendación cinematográfica, una reflexión provocada por el tránsito urbano, etcétera. Después se anuncia la pregunta Twitter y se pone la cápsula de Villanueva y se manda a la pausa intermedia de comerciales. Al volver, se leen algunas respuestas y se inicia la conversación con el invitado. Cuando el tema empieza a discutirse en serio o ponerse interesante, el programa ya terminó.

No hay de sí nada malo en cambiar, en intentar nuevos formatos o en buscar sumarse a la inmediatez y atención miscelánea de los tiempos actuales, pero en el caso de Final de partida es una verdadera lástima. No porque los pequeños temas sean poco interesantes o relevantes, o porque no sean presentados correctamente, Patán y Alvarado son profesionales y pueden discurrir sobre prácticamente cualquier cosa; sino porque el segundo segmento, el tema del día, el invitado y su conversación, queda con poco más de diez minutos que son a todas luces insuficientes para abordar, explicar o explorar cualquier tema más allá de lo superficial.

Vamos, los veinte minutos previos apenas ahondaban un poco, y a veces invitaban a que el espectador por su parte, leyera, escuchara o buscara más información. Hay que decir que no todos los temas (o invitados) sacaban provecho de los veinte minutos, pero sí la mayoría.

En el nuevo formato, el programa se convirtió en una degustación mínima de temas que acaso se vuelve más efímera y trivial. El cambio no es tan grave como para perder espectadores (esperemos), pero aún así me siento obligado a invitar a los responsables a reconsiderar una alternativa mixta. Dejando algunos días el formato corto y otros el largo, dependiendo quizá, de las posibilidades del tema o el invitado en turno.

PS. ¿Qué tiene uno que hacer para que Sky active el canal FOROtv en HD? Ni siquiera porque es de su propia empresa…

Twitter @rgarciamainou

Para El Economista Arte Ideas y Gente del miércoles 18 de marzo del 2015

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